ALF MANZ Y SU AYUDANTE EN LA SOMBRA

alf manz FBI 1

Richard Widmark al servicio del FBI, dibujado por Amable Leal

Rebuscando por internet me encontré con una entrevista a Manuel Vázquez Montalbán en la que se mencionaba a Alf Manz. El fragmento de la misma que nos atañe sería el siguiente: ¿Cree Ud. que esa generación de escritores subliterarios llegaron a crear un público, una profesionalización?
—Evidentemente, crearon un público e incluso consiguieron crearse una fama anglosajonizando sus nombres. Yo leía mucho las novelas del FBI de un tal Alf Manz; cuando tenía doce o trece años mi padre me llevó a un gimnasio de barrio y vi a un señor muy bajito y muy fuerte que estaba subiendo una cuerda y hacía una terapia tremenda; el profesor de gimnasia me dio un codazo y me dijo “Ese es Alf Manz”. Se llamaba Alfredo Manzanares.

Pues bien, Alf Manz ni se llamaba Alfredo Manzanares, ni era bajito.

Gracias a la amabilidad de un sobrino del escritor, he podido obtener algún pequeño dato

alf manz el tahur

¿Clark Gable?

biográfico acerca de Alfonso Rubio-Manzanares, el verdadero nombre que ocultaba el seudónimo de Alf Manz.

Alfonso Rubio-Manzanares nació en Manzanares, Ciudad Real, localidad que da origen al apellido familiar. El Rubio que completa el apellido parece ser que proviene de la época de la Reconquista, donde sus ancestros lucharon en Navarra, siendo conocidos como “los Rubios”,  porque en la familia eran altos y rubios, de modo que en una España de morenos bajitos llamaban poderosamente la atención.

Miembro de una familia de clase media de cinco hermanos (3 chicos y dos chicas), partió como muchos otros jóvenes de la época a estudiar a Madrid, donde comenzó a estudiar una ingeniería, carrera que no llegó a terminar nunca.

Uno de sus hermanos, Francisco, comentaba que nunca había conocido a una persona tan inteligente como su hermano Alfonso: cualquier cosa que decidiera hacer, la hacía bien a la primera, pero se ve que estudiar debió parecerle una pérdida de tiempo, por lo que decidió dedicarse a otros menesteres más provechosos y menos aburridos.

Este hermano, con el que mantenía una estrecha relación, montó en Barcelona, como actividad adicional al margen de su profesión, una distribuidora de libros para Sudamérica llamada TISCA, y parece ser que es el que convenció a Alfonso para que se dedicara a la literatura, labor en la que éste encontró un refugio para su talento natural.

No he podido obtener información de cómo ni porqué llegó a las editoriales Rollán y Dólar, aunque es de suponer que fuera gracias a los contactos de su hermano Francisco derivados de la actividad de la mencionada distribuidora. El caso es que Alfonso forma parte activa de la génesis de Rollán, en donde ejerció labores desde su inicio como director de la mítica colección FBI, en la cual publicó los siguientes títulos:

TITULO

1 ¡Culpable!
2 La hora Gris
4 El cobarde
6 Contra Scotland Yard
11 Shangai
16 Tanger
20 Terror en la academia de Quántico
23 Destinos cruzados
28 Doctor X
33 Entre rejas
43 Tinieblas
49 La mafia
65 Odio
77 El vengador negro
85 Jack el invencible
90 Crimen y justicia
97 Hampa de frac
100 Yo, director del FBI
118 Hombres y bestias
135 Pasión inmortal
146 El hombre de la camelia escarlata
155 La mujer sin alma
167 Un hombre
200 FBI contra crimen S.A
alf manz 100

Nº 100 Especial

Como se ve, el escritor tuvo inicialmente un gran peso en la colección –y en Rollán en general-, como demuestra el hecho de que se hiciera cargo del primer título de la serie, que 18 de los 100 primeros títulos salieran de su pluma, y que se encargara de los números 100 y 200 de la colección, ambos especiales con un número de páginas superior al habitual.

Precisamente el número 200 “FBI contra crimen S.A”, último de la colección publicado por Alf Manz, incorpora en sus páginas centrales diversas fotos del FBI, entre ellas una foto firmada su director, Edgard J. Hoover, figura por el que el autor sentía especial fijación, dedicándole incluso el nº 100 de la colección, “Yo, director del FBI.

Alf Manz inauguró la colección FBI con la novela “¡Culpable!“, estableciendo desde ese mismo momento las bases de lo que debía ser la colección: un conjunto de historias sin protagonismo fijo, pero con la exigencia de que el hilo conductor de la historia debía corresponder a agentes del FBI, narrando distintos episodios de su constante lucha contra el mal, ya fuera contra el más bajo crimen callejero, o contra el más sofisticado espionaje internacional.

En los inicios de la colección CIA, de editorial Dólar, cuyo primer título, “¡Espía!”, también corresponde al autor, Alf Manz tuvo también un peso destacado. Los títulos del escritor en esta colección fueron los siguientes:

TÍTULO
1 ¡Espía!
2 Secreto en Corea
10 ¿Ha muerto Cicerón?
15 El hombre sin nombre
19 La dama velada
27 Víctimas del destino
32 El Deportado

Una de las cosas que más llama la atención de las novelas de Alf Manz es que en aparienciaalf manz cia  revelan un más que notable conocimiento de los procedimientos internos de funcionamiento del FBI y de la CIA.  La publicidad de la época se encargó de anunciar a bombo y platillo que los escritores de la colección FBI habían sido enviados a la academia de Quantico para recibir cursos acerca de los mecanismos de investigación de la Agencia, pero la realidad es que los aspectos técnicos de las novelas procedían, una vez más, de su hermano, Francisco Rubio-Manzanares.

Francisco, cuya vida profesional comenzó como maestro, trabajaba como comisario de policía en el Ministerio de Interior, y gracias a sus contactos en el exterior, tenía conocimiento de primera mano de los mecanismos internos de las agencias de investigación americanas, lo que le permitía asesorar de forma fiable a su hermano en todo lo relativo a los detalles técnicos de la organización y funcionamiento del FBI y la CIA, corrigiendo sus escritos cuando lo veía pertinente. La distribuidora editorial TISCA tan sólo era una actividad extra, que abandonó cuando nacieron sus hijos, dedicándose desde entonces de forma exclusiva a su trabajo en el Ministerio de Interior, aunque supongo que sin querer perder contacto con el mundillo literario.

alf manz la jungla en armasParece ser que muchas de las novelas de Alf Manz están basadas en casos reales ocurridos tanto en España como en Estados Unidos, de los que Francisco tenía información de primera mano, y Alfonso lo que hacía era americanizar y dramatizar los hechos para adaptarlos a los cerrados cánones de la novela popular de la época.

Tal era el volumen de información que obtenía Alfonso de su hermano, que llegó a escribir un libro al margen de la novela popular llamado “Casos reales del FBI”, publicado en el nº 61 de la colección Jirafa de la Editorial Tesoro, que alternaba la edición de novelas clásicas (como 20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne), la novela romántica (de Pedro Mata especialmente), y ensayos de todo tipo entre los que se encontraría este libro.

Alf Manz también inauguró otras importantes colecciones de la época, como “Selecciones FBI” de Rollán, que supuestamente reeditaba los títulos más populares de la colección original con un formato algo más grande que la colección original, o la aventurera  “Proezas”, también de Rollán, con “La jungla en armas” -única novela del escritor en la misma-, lo que demuestra que en la época debía ser considerado como el mejor reclamo para el público de la editorial.

Del popular género western que copaba el mercado en aquellos años, Alf Manz también escribió un buen número de títulos en las distintas colecciones de Rollán de los años 50 (en Mustang especialmente, que por supuesto inauguró), y posteriormente en ediciones Cid, en la colección Bronco Kid.

Ya en los años 60 la editorial Tesoro lanzaría una colección especial dedicada a Alf Manz, alf manz tesoro(círculo Negro, colección Alf Manz) donde se reeditaron buena parte de los libros del autor, supuestamente con versiones corregidas de los ya editados anteriormente, no sólo de la colección FBI de Rollán, sino también de CIA de Editorial Dólar. Esto hace pensar que los derechos de sus obras pertenecieran al autor, y no a las editoriales.

Lamentablemente tampoco he podido obtener información acerca de la relación de Alfonso Rubio-Manzanares con la Editorial Tesoro, aunque sospecho que tuvo que ver mucho con su creación.

En la contraportada de uno de los primeros títulos de la colección de Círculo Negro Alf Manz de la editorial Tesoro se hacía la siguiente presentación del autor:

alf manz interior tesoro“¡¡VUELVE ALF MANZ!!

Alf Manz es, sin duda, uno de los autores más leídos en lengua castellana. Hoy, después de algunos años de ausencia del mercado librero, tenemos la suerte y el placer de poder ofrecer a nuestros lectores lo más sobresaliente de la producción de Alf Manz, con textos notablemente corregidos y puestos al día por el propio autor. Con ello hemos creído satisfacer a los muchísimos seguidores del escritor y al mismo tiempo honrar a una colección como CÍRCULO NEGRO, que ya goza desde hace tiempo del favor de una gran masa de público.”

Posteriormente en los años 70-80 los libros de Alf Manz volverían a tener una tercera vida con la reedición de los títulos de Rollán en EASA FBI y FBI Selecciones, de la editorial Andina, colecciones que a mi personalmente no me gustan nada, tanto por sus portadas como por su encuadernación, papel, y tipo de letra, pero que permiten acceder a los libros de éste y otros interesantes autores, que serían complicados de obtener de otra forma.

Francisco Rubio-Manzanares comentaba siempre a su hijo que Alfonso escribía sus novelas de tirón en una sola noche, sin interrupción. Una vez que había elaborado unas pequeñas notas con el argumento y con los aspectos técnicos que previamente había hablado con su hermano, se encerraba en un cuarto desde las seis de la tarde, y no salía hasta que no había terminado el libro por completo, normalmente a las 10 de la mañana, o más tarde incluso. Después enviaba el borrador a Francisco, para que le corrigiera posibles fallos relacionados con los aspectos técnicos policiales, y una vez que le daba el visto bueno, se enviaban las galeradas a la editorial.

Hay que decir que Alfonso Rubio-Manzanares fue uno de esos aventureros – valientes para unos, inconscientes para otros- que consiguen en la vida dedicarse a lo que realmente les gusta, y no a lo que se espera de ellos. Alf Manz era valiente, como los personajes que poblaban sus novelas.

La colección FBI no era nada dada a incluir prólogos de los autores, a diferencia de otras colecciones de la editorial Bruguera, donde era más frecuente, y sin embargo en la novela de Alf Manz “Entre Rejas”, encontramos una maravillosa advertencia al joven lector, con moraleja incluida:

LECTOR:

Vas a conocer unos personajes que, por distintas causas, conviven en la misma celda de una importante prisión de Estados Unidos.

Fueron encerrados allí porque pecaron contra la sociedad y contra Dios. Sus delitos deben odiarse; a ellos, cristianamente, se les puede compadecer.

Estos personajes vivirán, realizarán unos hechos, seguirán el curso de sus extravíos y sufrirán las consecuencias. Bajo ningún concepto los presento como prototipos de hombres.

Los héroes, los que ofrecen su vida en holocausto auna misión digna, son los agentes de la Ley -en esta obra los agentes especiales del F.B.I-.

Retrato unas vidas despreciables, a fin de insistir una vez más en la moraleja: Ningún delincuente, por astuto que sea, escapa al brazo de la justicia. Siempre, inexorablemente, en esta vida le llega el castigo de los humanos, y en la otra, sufre la pena que le impone la justicia divina. El camino del bien, por dificultoso que parezca en los primeros pasos, conduce a la fecilicidad; la senda del mal, aunque se muestra halagüeña para nuestros bajos sentidos, lleva, en corto plazo, a la ruina física y espiritual.¡La justicia siempre vence a la maldad!.

Si presento la ruindad, la venganza y el odio, es para que contraste, resalten mucho más la nobleza, la generosidad y la pureza de espíritu.

                                                                                        EL AUTOR.

Quiero agradecer la información que tan generosamente me ha facilitado Alfonso, sobrino del escritor, e hijo de Francisco Rubio-Manzanares, la discreta sombra a la que hay que agradecer su participación nunca acreditada en los libros de Alf Manz, otro buen escritor a rescatar del olvido.

Alberto Sánchez Chaves, Abril de 2016

5 comentarios en “ALF MANZ Y SU AYUDANTE EN LA SOMBRA

    • Me alegro de que le haya gustado y le pueda servir de utilidad. Hay de momento un gran desconocimiento de los autores de novela popular españoles, y en particular de todos aquellos que no trabajaron para Bruguera de forma habitual. Alf Manz es un grande de la literatura popular, y lamentablemente de momento hay grandes lagunas sobre su vida, que espero ir decubriendo con el tiempo. Muchas gracias por comentar.

      Me gusta

  1. Felicidades por la investigación. La novela “¡Culpable!”, numero 1 de colección, hizo aficionarse a la lectura a multitud de chicos en Huelva, pasaba de mano en mano una vez agitada. Es una muy importante referencia temporal para mí relacionada con un suceso capital, por lo que te agradaría si lo conoces el dato de su salida a la venta. Gracias.

    Me gusta

    • Muchas gracias por su amable cometario, amigo Andrés. No puedo confirmar al 100% la fecha de salida de la primera edición de ¡Culpable!, porque la editorial Rollán no mostraba ese dato en sus novelas. Sin embargo, basándome en ciertos datos que comentaré en una próxima reseña dedicada a la colección FBI, puedo casi asegurar que dicho título salió en Enero de 1950. ¡Un abrazo a toda Huelva!

      Me gusta

  2. Pingback: Rewind Pulp: “El vengador negro”, Alf Manz | El Gabinete del Reverendo Wilson

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s