VENDETTA SANGRIENTA Y EL NUEVO PULP

vendetta-sangrientaImagino que la nostalgia y el ansia del coleccionista son los principales factores por los que los aficionados a la novela popular siguen empeñados en intentar encontrar alguna joya literaria en una de las librerías en vías de extinción de segunda mano que malviven en cada vez menos ciudades; o en ese nuevo mundo sin cartografiar que representa internet, extraño territorio que supone a la vez una fuente de conocimiento infinito y de descerebrados.

Esa misma nostalgia es la que impide –al menos en mi caso era así- que los aficionados a la literatura pulp nos acerquemos a los bolsilibros de nueva generación, por ese absurdo prejuicio que sentimos hacia lo moderno, del mismo modo que echamos pestes por el estreno de Blade Runner 2 antes de verla, como si el hecho de rodar o escribir la secuela de un clásico fuera una herejía. Por un lado queremos saber qué ha sido de nuestros personajes favoritos, pero odiamos que nos lo cuenten.

En un alarde de osadía sin fin decidí sacudirme el polvo de mi traje de los años 60 y dar una oportunidad a uno de estos bolsilibros actuales y debo decir que ha sido una grata  sorpresa.

sangre bajo la lunaAntes de ir a la reseña en sí del libro, es obligado indicar que el origen de esta novela hay que buscarlo en el único libro que el autor Lem Ryan publicó en 1984 en la colección Selección Terror de Bruguera: “Sangre bajo la luna”.

Este escritor, cuyo nombre real es Francisco Javier Miguel Gómez (Barcelona, España, 1965), es un caso particular dentro del mundo del bolsilibro, pues publicó su primer trabajo, “… Y ella le avisó” (número 123 de la colección Héroes del Espacio, de Ediciones Ceres) en 1982,  con tan sólo 17 años, adoptando el seudónimo de Lem Ryan como homenaje a Stanislaw Lem y Ryan O´Neal.

A pesar de su lógica inexperiencia como escritor, publicó algunas novelas de mucho mérito, con múltiples homenajes y referencias literarias impropias de alguien de esa edad, y probablemente se hubiera convertido en un valor seguro de la literatura popular si no hubiera llegado tan tarde, cuando este tipo de literatura se estaba desmoronando.

No quiero extenderme sobre Lem Ryan, pues le quiero dedicar una reseña independiente en el blog, pero sí debo decir que a partir de dos de sus novelas escritas en los 80 se están publicando en la actualidad dos sagas de novela popular.

WEIRD WESTPartiendo de “Cazadores de vampiros” (nº 1400 de la colección California de Bruguera, 1983) la editorial Dlorean está publicando actualmente en la colección Weird West una serie de volúmenes (de momento van 4), en los que recopila 3-4 relatos inspirados en el universo de la mencionada novela, mezcla de géneros de terror y del oeste. Debo reconocer que aún no he leído ninguno de estos relatos, ni siquiera el original de Lem Ryan, pero sin lugar a dudas, tras esta primera experiencia con el pulp actual,  en breve me haré con el primer volumen de la saga.

Volviendo a “Sangre bajo la Luna”, representa el origen de la segunda saga que se está escribiendo en la actualidad, en este caso bajo el sello editorial Arachne, y que por el momento consta de tres títulos: “Vendetta Sangrienta”, de José Antonio Herrera; “Natividad de Sangre”, de Jorge R. del Río; “No salgas de noche”, de “Julio M. Freixa.

En el caso de la novela reseñada,  “Vendetta Sangrienta” nos devuelve al Nueva York de los años 80, donde se mueve el protagonista de la saga, el detective privado Daniel Roerich, un ex policía que gestiona una agencia de investigación en compañía de su novia/secretaria Dora.

Al llegar una noche a su oficina, Daniel recibe la inesperada visita de Roy Demoe, el sicario más despiadado de la familia Gabino, la organización mafiosa que domina Nueva York.

Tras ser “invitado” a acompañarle a la mansión de John Getti, el hombre que dirige con mano de hierro a los Gabino, Roerich recibe el extraño encargo de localizar a los miembros de una nueva familia procedente de Rumanía que parece haberse instalado en la ciudad y que está masacrando a los hombres de Getti, con una violencia desmesurada incluso para la mentalidad de la mafia.

Obligado por las circunstancias a aceptar el encargo, Roerich tendrá que lidiar con Christophe Dubois, un insobornable policía que le considera un corrupto por relacionarse con los Gabino, mientras investiga un caso que le llevará a encontrarse con un horror mucho mayor que el que vivió en 1983, en los hechos narrados en “Sangre bajo la Luna” y a una peculiar guerra de bandas en la ciudad.

La familia Gambino, una de las cinco familias tradicionales de la mafia, existió en la realidad, y de hecho sigue actuando a nivel mundial. El papel de esta familia en la novela es clave; eso sí, el autor ha cambiado los nombres de los protagonistas para convertirlos en personajes ficticios, aunque resulta fácilmente reconocible la figura de John Gotty, capo del grupo en los 80, y probablemente uno de los componentes de la mafia más mediáticos de la historia.

La novela está bien escrita, en un estilo encillo y directo que recuerda mucho los libros publicados en la época de los bolsilibros, con una gran ambientación en un sobrenatural Nueva York de los años 80, y con diálogos ágiles que permiten leer con fluidez una historia que se me ha hecho corta. Pero si algo he de destacar del autor –al que no conozco de nada-, es el respeto y cariño que muestra por los personajes y por este tipo de literatura. Sinceramente le deseo una larga carrera, y poder presumir algún día de que leí uno de los libros de José Antonio Herrera cuando aún no era muy conocido.

El único reparo que pongo al libro es su portada, elemento artístico que en la novela popular representa uno de los mayores alicientes para los posibles compradores, que no olvidemos tienen un perfil distinto del cliente habitual de literatura general. Quizás el problema sea que el lector de bolsilibros está muy mal acostumbrado, al haber disfrutado de portadas realizadas por grandes artistas de la ilustración, un arte en vías de extinción.

Aunque está claro que todo es cuestión de gustos -no seré yo quien se atreva a valorar la calidad de un dibujo-, en mi humilde opinión la portada de “Vendetta Sangrienta” no consigue el tono adecuado que nos haga recordar la edad de oro de la novela popular. Si alguien está comprando este libro para rememorar el ambiente y los personajes de una novela de los años 80, es de suponer que prefiera una portada que le traslade a ese mismo momento.

Al margen de este punto, que en nada desmerece el resultado final del libro, recordemos que para que siga existiendo la literatura popular hay un único requisito: que existan lectores.

Así que desde aquí animo a todos los aficionados a que den una oportunidad a alguno de los libros que se están publicando de esta nueva generación de autores, pues es la única manera de que estas editoriales tan valientes sigan alternando la publicación de obras más clásicas, con nuevas historias. Yo al menos seguiré probando.

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2 comentarios en “VENDETTA SANGRIENTA Y EL NUEVO PULP

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