EIRIK JARBER Y SUS EXÓTICOS ESCENARIOS

Una de las principales características del bolsilibro patrio es que tanto los personajes como

Jarber cinco enigmas para monica

                ¿Matrícula de Madrid?                   ¿Billetes de mil pesetas?

los escenarios debían ser extranjeros, y cuanto más exóticos y alejados de cualquier cosa que suene a España, mejor. La acción de todas estas novelas siempre transcurre en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, o en cualquier lejano país, en muchas ocasiones con un buen conocimiento por parte de los autores de los lugares donde se desarrolla la trama, no tanto porque los conocieran personalmente, sino porque se molestaban en documentarse.

Si tenemos en cuenta que ya de inicio, salvo en contadas ocasiones, los autores de bolsilibros escogían seudónimos extranjeros, llegando al extremo de inventarse estrafalarias biografías, qué decir de los personajes y escenarios que poblaban las páginas de sus libros.  Mientras que resulta totalmente creíble que Lady Manor sea asesinada de forma misteriosa en su mansión de Willford, Inglaterra, los lectores tenemos una tendencia digna de estudio a pensar que estas cosas no pueden pasar en Cuenca, por poner un ejemplo; incredulidad desde mi punto de vista que podemos hacer extensible al cine español, del que el único género que nos tomamos en serio es el humor, aunque esto ha cambiado en los últimos años, especialmente en el género del terror.

Con este panorama de extranjerización de la literatura, he aquí que me encuentro con un tal Eirik Jarber.

Enrique Jarnés Bergua fue un guionista de cómic y novelista español (Cascante,

Jarber foto

Retrato del autor

1919-Madrid, 1986), que logró la popularidad con el serial radiofónico Diego Valor y sus adaptaciones al cómic. Su seudónimo más conocido fue Eirik Jarber (o E. Jarber), aunque firmó también como Al Piemont, E. Garber, E. Jarner, E. Jarter, E.J. Berg, Henry Harber o Jim Mohave.

Nació en Cascante, Navarra, en 1919 y murió en Madrid, en 1986. Hijo del escritor Benjamín Jarnés Millán, pasó su niñez y adolescencia en Zaragoza, donde inició los estudios de Derecho. Acabada la guerra, ingresó en la Academia General Militar. Su actividad profesional le llevó a diferentes lugares hasta acabar en Madrid, en el empleo de coronel al mando del CIR Nº 1 (Colmenar Viejo) y, más tarde, en la Revista Ejército donde bajo su dirección se crearon las ediciones Ejército que publicaron numerosas obras de autores nacionales e internacionales que, a juicio de la Revista, no debían faltar en la biblioteca de ningún militar. Jarnés, en pleno franquismo, época en la que era complicado mostrar la más mínima disconformidad, fue un insistente defensor de mejorar las condiciones culturales dentro del ejército.  Finalizó sus destinos militares con el cargo de general de Brigada, Jefe del Servicio de Publicaciones del Estado Mayor del Ejército.

Compaginó su carrera militar con una actividad literaria inusualmente prolífica que abarcó distintos géneros. En narrativa, con su nombre o bajo pseudónimos como E.J. Berg, E. Jarber, Henry Harber, Al Piemont y Jim Mohave, escribió novela policiaca, humorística, rosa, bélica, del Oeste y de ciencia-ficción (sólo conozco en esta faceta del autor lo relacionado con Diego Valor), siendo traducido a varios idiomas y desempeñando él mismo labores de traducción. Como dramaturgo, faceta que parece ser era la que más agradaba al escritor,   destaca su obra “La paz es imposible”.

Fue autor de los guiones radiofónicos de Diego Valor, piloto del futuro, serial de la cadenaJarber diego valor SER cuyo éxito se extendió durante cuatro temporadas, desde 1953 hasta 1958, con un epílogo en 1972, radiándose un total de 1.200 episodios de quince minutos cada uno y saltando el personaje al teatro –tres piezas estrenadas entre 1956 y 1959–, a la televisión –20 episodios entre 1958 y 1959– y al cómic, con 168 números entre 1954 y 1957.

El serial radiofónico de la SER, que se emitía justo a continuación de Dos hombres buenos, fue interpretado al comienzo por Eduardo Lacueva (Diego Valor) Juanita Ginzo (Beatriz) Rafael Fúster (Portolés) Julio Montijano (Hogan) Mario Moreno (Lafitte) y Javier Dastís (Mekong) supuso el inicio de un nuevo tipo de serial de aventuras. Posteriormente se intentó explotar el éxito mediante unos tebeos mal editados, incorporados dentro de la parte sobrante de la revista Chicos, a menudo defectuosamente guillotinado, con un papel de pésima calidad y unos dibujos esquemáticos, sin imaginación, repetitivos y prácticamente sin fondos, pero con unos guiones que satisfacían plenamente a los lectores de la época.

Jarber diego-valor-portadaRealmente Diego Valor era la versión española de Dan Dare, dibujado en Inglaterra por Keith Watson, de la que se conservó el argumento en los primeros episodios, cambiando sólo algunos nombres y nacionalidades, para posteriormente alcanzar sus cotas más altas cuando Jarber asumió la creación de los guiones.

En un futuro no muy lejano la Tierra ha conquistado ya la Luna y Marte pero el alimento escasea. Por eso se organiza desde el cosmódromo de Alcalá de Henares una expedición internacional a Venus dirigida por el general Miranda e integrada por el comandante Diego Valor (héroe madrileño admirado en el mundo entero)  acompañado de los capitanes Miguel Portolés (español), Hanks Hogan (alemán) y Pierre Lafitte (francés) a la que se une la ingeniero civil Beatriz Fontana (una mujer piloto, y con conocimientos científicos muy superiores a los del resto de hombres que supone un personaje muy avanzado para la época, al igual que otros personajes femeninos creados por Jarnés). En Venus conviven los artiles, semejantes a los terrestres, los viganes de color verde gobernados dictatorialmente por el malvado Mekong con pretensiones, cómo no, de dominar el universo, y los atlantes descendientes de los humanos que escaparon de la destrucción de la Atlántida. Después de un sinfín de luchas los terrestres conseguirán, en la Luna, derrotar definitivamente al Mekong y establecer una pacífica alianza con todas las razas de Venus.

 Fuente: http://www.ciencia-ficcion.com/comics/diegovalor.htm

Dentro del mundo del cómic destaca también su trabajo en la adaptación de las aventuras de Bill Barnes, cuyas aventuras literarias originales fueron publicadas en la colección Héroes Audaces.

silencio tumbaDentro el mundo de la literatura popular, sin ser de los autores más prolíficos, sí que escribió un buen puñado de novelas del género romántico, especialmente para Rollán y Cid, en las que aparecía repetidamente una joven llamada Sonia Hansen, y unas cuantas obras de muy buena calidad del género policiaco, entre las que destacaría las de la colección Novela Negra de editorial Tesoro, las novelas de FBI de Rollán, y especialmente sus cuatro títulos dentro de la colección Murder Club, también de Rollán, una de las cuales, “Cinco enigmas para Mónica”, es la que ha motivado esta reseña, que como siempre, de micro no tiene nada.

En la colección Nova Club de Rollán también realizó su incursión en la ciencia ficción:

Título

Autor

1 Las máquinas E. Jarnés Bergua
5 El tiempo y los condenados E. Jarnés Bergua
8 Cuerpos y mentes E. Jarnés Bergua
11 Relatos de un navegante E. Jarnés Bergua
14 Memorias de un rebelde E. Jarnés Bergua
18 Mitos y leyendas E. Jarnés Bergua

Ya de lleno en la reseña del libro, como ya adelanta el título, “Cinco enigmas para Mónica”  no es una novela, sino el compendio de 5 relatos policiacos que giran alrededor de dos personajes: la protagonista absoluta, Mónica, una bella e inteligente enfermera que supone uno de esos personajes femeninos muy adelantados a su época, y el inspector de policía Marcos Alcázar, un Don Juan perdidamente enamorado de Mónica, no tanto de su belleza, sino de su aguda inteligencia y desbordante personalidad.

Destacaría de la novela, muy pero que muy recomendable, varios aspectos:

  • En primer lugar son relatos policiacos bien escritos y bien construidos, con misterios irresolubles que nuestra intrépida protagonista, una en apariencia alocada joven, consigue resolver con sus excepcionales capacidades intelectuales. Mónica es la protagonista absoluta de los relatos, y el florero en este caso es el hombre, el comisario Marcos Alcázar.
  • La españolización de todas las historias. Tanto los personajes como los escenarios en que se producen los enigmas son totalmente cercanos, y a modo de ejemplo comentaré que en uno de los casos un Seat 600 resulta ser un elemento clave para la resolución del misterio, en otro se produce un crimen en un chalet de la madrileña calle de Arturo Soria. En la propia portada de la novela destaca un fajo de billetes de mil pesetas, debajo de una lúgubre mansión sospechosamente parecida al hotel de Psicosis.
  • El humor está muy presente en todas las historias: el sarcasmo de la protagonista es delicioso, así como sus afilados diálogos con Marcos Alcázar. El autor se permite el lujo en uno de los relatos de mencionarse a sí mismo, al indicar que Mónica está leyendo un magnífico libro llamado “El bosque y los ratones”, de un tal Eirik Jarber, novela publicada por el autor en la propia colección Murder Club. En otro de los relatos, uno de los protagonistas, escritor de novelas policiacas, comenta que “Yo también invento novelas policiacas. Las escribo y con ello me gano un pequeño sobresueldo. No mucho, no vaya a pensar. En España se pagan muy mal estas cosas.”
  • Como en toda la colección Murder Club, la maravillosa portada y contraportada de Prieto Muriana.

Los otros tres libros publicados por el autor en Murder Club (Mantis y termitas, Sopa de eirik-jarber-el-bosque-y-el-ratc3b3n-subidacangrejos y El Bosque y el ratón) tienen de protagonista a Michel Piron, un detective que creo que merece una reseña aparte que espero escribir algún día, pero anticipo que son también muy recomendables novelas de misterio con unas buenas dosis de fino humor.

Tanto sus relatos como sus guiones para la pequeña pantalla –distintos episodios de la serie televisiva Grandes Batallas– recibieron diferentes galardones y cuentos suyos están incluidos en la Antología de los mejores relatos policíacos de Acervo (Tomos 11, 14 y 15). Perteneció al Consejo y Comisión Delegada del Instituto Nacional del Libro Español.

Entre las obras firmadas con su nombre destacan: Por exceso (Madrid, 1954), Hombres Heroicos (Madrid, 1962), Las máquinas (Madrid, 1969), Tres pasos en falso (Madrid, 1970), Memorias de un rebelde (Madrid, 1970), Cuerpos y mentes (Madrid, 1971), Relatos de un navegante Madrid, 1971), El tiempo y los condenados (Madrid, 1971), Mitos y leyendas (Madrid, 1972), Ejército y cultura (Premio Ejército 1980), Cartas a Cadalso (editadas en la revista Reconquista, 1982 y 1983).

En 1966, el falangista Santos Alcocer dirigió la película El enigma del ataúd, sobre la novela “Sólo un ataud” de Jarnés Bergua (Nº 23 de la colección Novela Negra de Editorial Tesoro, publicada en 1963).

La película, que inicialmente iba a ser dirigida por Jesús Franco, narra la historia de cómo, ante su inminente muerte, Dam Gaillimh hace llamar a sus sobrinos para que acudan al castillo familiar a la lectura de su testamento. Lo que sus herederos no saben, pero pronto descubren, es que el hombre ha dilapidado la fortuna que le dejó su hermano, por lo que todo su legado se reduce al importe de la póliza de un seguro de vida contratado tiempo antes. Esa misma noche, el viejo Gaillimh aparece muerto con un cuchillo clavado en el pecho. De mutuo acuerdo, todos los presentes acuerdan ocultar los términos en los que se ha producido el accidente, con el fin de evitar perder el dinero del seguro haciendo creer que el fallecimiento se ha producido por causas naturales.

Como curiosidad, esta película se distribuyó internacionalmente con el título de “Les orgies du Dr. Orloff”, en relación con el famoso personaje creación de Jesús Franco  e interpretado por Howard Vernon, que trabaja en la cinta, pero no haciendo el papel del Dr. por el que será siempre recordado. Se trata pues de una película de Orloff, pero sin Orloff.

En 1972 el propio Jesús Franco adaptaría otra novela del propio Jarber, “Un silencio de

jarber un silencio peli

Jesús Franco adaptando a Jarber

tumba”, publicada en el nº 1 de la colección novela negra de Editorial Tesoro.

Un grupo de amigos en un barco, van a visitar la casa que una de ellas, Annette, ha comprado en una isla desierta. Cuando llegan a la isla les espera allí Valerie, hermana de Annette, la cual vive con un par de criados y un niño pequeño que en realidad es hijo de Annette. Valerie odia a su hermana, su estilo de vida, sus fracasos matrimoniales y la poca atención que presta a su hijo, hasta el punto que Valerie incluso piensa que debe matarla. Tras una fiesta nocturna, descubren que el niño ha desaparecido; en su cama hay un rastro de sangre y una nota pidiendo un rescate por su vida. Encerrados en la isla sin posibilidad de comunicación con el exterior, los invitados van muriendo uno a uno sin aparente explicación.

Que yo conozca, ninguna otra obra del autor fue adaptada al cine.

PSICOANÁLISIS

Título: PSICOANÁLISIS

Autor: CURTIS GARLAND

Colección Murder Club nº 35. Editorial Rollán

Portada: M. Prieto Muriana

1ª edición: Julio 1967

psicoanalisisLa colección de Murder Club, de Rollán, es desde mi punto de vista, un caso muy interesante, por cuanto supuso un cambio editorial en este tipo de literatura que debió suponer una auténtica revolución, ya que esta colección presentaba unas características radicalmente distintas a las publicaciones existentes hasta la fecha:

  • El formato, de 13,5 X 19 cm, nada tenía que ver con el de los bolsilibros, motivo por el que es de suponer que tuviera serios cambios en los procedimientos de distribución (no me imagino estos libros en los kioscos).
  • El número de páginas -260 aproximadamente-, era casi el triple que la de los bolsilibros, que en ese momento tenían 96 páginas, lo que permitía un desarrollo más completo de las tramas a los autores, y eso repercute en una calidad media muy alta en sus títulos.

–   El precio de las novelas era de 35 pesetas (21 céntimos), en lugar de las  10 pesetas que costaban los bolsilibros habituales en ese momento.

  • La edición era muy cuidada, con portada y contraportada de Manuel Prieto Muriana, un brillante ilustrador que también realizaba unos maravillosos bocetos al principio de cada libro presentando a los principales personajes de la novela, y con un papel y encuadernación de calidad superior a lo habitual.

Respecto a Manuel Prieto Muriana, se trata de un almeriense nacido en 1.931 que se inició en psicoanalisis 3el dibujo de forma autodidacta y que en 1.956 se presentó en Rollán en contestación a un anuncio publicado en el periódico que informaba que se buscaban ilustradores para los libros. Esta editorial fue su casa durante más de 20 años, iniciándose como dibujante de “Solitario Jim”, para pasarse rápidamente a la ilustración, donde realizó portadas para FBI, Murder Club, ZZ7 (todas las espectaculares portadas de la agente Brigitte Monfort son suyas), Los intocables, FBI Club, Terror Rollán, o mis favoritas, las de Galería siniestra, una magnífica colección de 32 números que recogía las biografías de famosos asesinos de la historia, escritas por Mariano Tudela bajo distintos seudónimos.

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Al margen del mundo de la novela popular, Muriana elaboró portadas para comics como Jonnah Hex, Dossier Negro, Delta o Hunter.

El experimento de Murder Club lamentablemente no debió funcionar bien, pues sólo llegó hasta su número 40, con los siguientes títulos:

TÍTULO AUTOR NOMBRE REAL
1 Dulce asesinato Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
2 Mantis y termitas Eirik Jarber Enrique Jarnés Bergua
3 Blues en negro Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
4 Premio al asesino Joseph Teller José Téllez González
5 Seguimos la lucha Anthony Viardek Antonio Viader Vives
6 Memorias de un muerto Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
7 Las damas también mueren Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
8 Extorsión Everett Crawson Ángel Rodríguez Illera
9 Asesinar es muy fácil Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
10 La muerte firma contrato Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
11 Pero ella está muerta Duncan M. Cody Francisco Vera Ramírez
12 Sopa de cangrejos Eirik Jarber Enrique Jarnés Bergua
13 Laberinto criminal Joseph Teller José Téllez González
14 Felicitemos al asesino Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
15 A ritmo de sangre Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
16 ¿Por qué no hablamos del crimen? Keneth Scott Frank Mc Fair
17 La musa voluble Duncan M. Cody Francisco Vera Ramírez
18 Auto-Stop Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
19 Buceando en el crimen Martin Bradley Félix Martínez Orejón
20 La noche vuelve Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
21 Un asesino anda suelto John A. Lakewood Juan Alarcón Benito
22 Ocura espiral Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
23 Igual que los muertos Duncan M. Cody Francisco Vera Ramírez
24 Adios…Good Bye…Sayonara Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
25 Desnudo para el crimen Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
26 El bosque y el ratón Eirik Jarber Enrique Jarnés Bergua
27 Travesía de lujo Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
28 Cantad en mi funeral Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
29 Coctail de venenos Duncan M. Cody Francisco Vera Ramírez
30 Vértigo en el asfalto Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
31 Un cuento chino Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
32 Las arañas Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
33 Un crimen detrás de otro Duncan M. Cody Francisco Vera Ramírez
34 Los asesinos se aburren Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
35 Psicoanálisis Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
36 Pompas fúnebres S.A. Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
37 Cinco enigmas para Mónica E. Jarnés Bergua Enrique Jarnés Bergua
38 Detective Privado Curtis Garland Juan Gallardo Muñoz
39 Las palomas asesinas Lou C. Carrigan Antonio Vera Ramírez
40 Por perder la cabeza Duncan M. Cody Francisco Vera Ramírez
Dulce-asesinato

Nº 1 de la colección

Como se ve, los pilares de esta colección fueron Curtis Garland, con 12 títulos, y Lou Carrigan, que dio inicio a la colección, con 11, lo que da una idea de la importancia que se le quiso dar a la misma, al seleccionar a dos de sus mejores plumas. Personalmente me resulta una pena que no escribieran para Murder Club autores de la talla de Eduardo Guzmán (Eddie Thorny), escritores habituales en otras colecciones Rollán, y que considero hubieran podido ofrecer grandes obras; y otra gran lástima es la prematura desaparición de esta serie, todo un clásico de la literatura policiaca hispana.

La novela objeto de esta reseña, “Psicoanálisis”, en la que me he vuelto a dispersar, comienza con una narración del inspector George Hampton, superintendente de policía de Scotland Yard, acerca del dossier London 4727-110 F, más conocido entre el público como “El caso de los Horrores”.

Dicho dossier recoge el relato de la doctora Gail Lennart, directora del Psychiatric Kensington Center, y protagonista del libro, en el que explica la llegada al hospital psiquiátrico de un hombre llamado David Strangeway, vestido con un pijama impregnado en sangre, que pide ser ingresado de por vida, afirmando haber asesinado y decapitado con una espada a 29 mujeres, dos de ellas esa misma noche en Notting Hill.

El relato se complica cuando David Strangeway, – un atractivo joven con un magnetismo capaz de enamorar a cualquier mujer- explica que los primeros asesinatos los cometió en Enero de 1.840.

Tras la repentina fuga del hospital de David, la doctora Lennart, que se siente irresistiblemente atraída por el supuesto homicida, decide realizar todas las averiguaciones posibles para dar con su paradero y poder aplicarle el tratamiento adecuado. Para ello contará con la colaboración del inspector Hampton.

Sus investigaciones le llevan a localizar a la esposa de David –Wanda-, y al hallazgo de una antigua maleta donde encuentran un libro editado en 1.902 llamado “La tizona sangrienta”, cuyo terrible subtítulo es “o la muerte de Rachel Wakefield, bajo el arma asesina de David Strangeway”.

Una gran novela, recordada de manera especial por Juan Gallardo en sus memorias, que comienza con una dedicatoria a Robert Bloch, en la que nada es lo que parece, y en la que se hacen referencias a Jack el Destripador, la degolladora de Hampton Road, el psicoanálisis de Freud, y un sinfín de cosas más entre las que me ha llamado la atención la referida a las teorías de Lombroso.

Cesare Lombroso era un médico y criminólogo italiano que escribió a finales del siglo XIX

Lombroso

Cesare Lombroso (1.835-1.909)

una serie de libros con el empeño de demostrar su teoría acerca de los delincuentes natos. Lombroso entendía el delito como resultado de tendencias innatas, de orden genético, observables en ciertos rasgos físicos o fisonómicos de los delincuentes habituales, donde también intervenían factores como el clima, la orografía, el grado de civilización, la densidad de población, la alimentación, el alcoholismo, la instrucción, la posición económica y hasta la religión.

El 15 de abril de 1876 se puede considerar que es la fecha oficial en que nace la Criminología como ciencia, ya que ese día se publica el “Tratado Antropológico Experimental del Hombre Delincuente”.

Basándose en 400 autopsias y el estudio de 6.000 criminales vivos, Lombroso elaboró un listado de los rasgos que debía tener una persona para ser considerada como un peligro latente:

  1. Asimetría en el rostro.
  2. Una frente hundida.
  3. Prognatismo (cuando la dentadura sobresale del plano vertical de la cara).
  4. Orejas de inusual tamaño.
  5. Excesivo largo de brazos.
  6. Asimetría en el cráneo.
  7. Menor capacidad craneana.
  8. Mayor diámetro bicigomático (anchura máxima de la cara).
  9. Gran capacidad orbitaria.
  10. Abultamiento del occipucio (parte posterior de la cabeza).

Aparte de las características físicas, Lombroso achaca al delincuente nato una serie de comportamientos similares a los de un salvaje, al cual le gusta tatuarse, es supersticioso, le gustan los amuletos, y prefiere los colores primarios.

El nivel de exactitud que Lombroso asignaba a sus propias teorías era tal que llegó a afirmar que en lo referente a la terapia del delito, “en realidad, para los criminales natos adultos no hay muchos remedios: es necesario o bien secuestrarlos para siempre, en los casos de los incorregibles, o suprimirlos, cuando su incorregibilidad los torna demasiado peligrosos”.

Así que si en el ascensor os cruzáis con un vecino de rostro asimétrico, orejas grandes y brazos largos y tatuados, ¡Corred, insensatos, corred!.

Debo señalar que es posible que los crímenes narrados en el libro puedan estar inspirados en los cometidos por Francisco Guerrero Pérez, considerado como el primer asesino en serie mexicano, que asesinó a 20 mujeres entre 1.880 y 1.888 (casualmente de forma simultánea a Jack el Destripador), todas ellas prostitutas a las que violó previamente, degollándolas, y en algún caso decapitándolas. Este asesino  fue considerado en la época como un “asesino nato”, conforme a la descripción realizada por Lombroso.