EL CANTO DEL CUERVO

El-canto-del-cuervo-Keith-Luger-portadaTITULO: EL CANTO DEL CUERVO

AUTOR: KEITH LUGER

PUNTO ROJO Nº 6. EDITORIAL BRUGUERA

1ª EDICIÓN 1962

PORTADA: Enric

 

 

“Ese que canta es el cuervo, querida, y está esperando. El también necesita tu sangre. Dásela.

Y yo pondré en tu epitafio:

También de ella fue un cuervo.

(«Noche negra», de Spencer H. Alem). ”

Con esta cita comienza esta apasionante y muy cinematográfica novela de Miguel Oliveros Tovar (Keith Luger), que tengo que decir puede resultar muy brillante cuando se lo propone, especialmente dentro del género policiaco. Es el caso de El canto del Cuervo, una historia con un gran planteamiento, un ágil desarrollo, y un final muy interesante; en resumen, una gran novela que gracias al formato del bolsilibro va directamente al grano, sin los artificios ni rellenos que de seguro hubiera empleado cualquier otro escritor en un formato más tradicional para acabar contando al final lo mismo.

El-canto-del-cuervo-Keith-Luger-portada 3Guy Clyde es un escritor teatral que está de viaje de trabajo en Escocia cuando recibe una alarmante llamada de su esposa Glenda: está convencida de que existe una conspiración para asesinarla, y le suplica que regrese a casa cuanto antes.

De este modo descubrimos que Glenda lleva una temporada en tratamiento a manos de Steve Lannigan, un psiquiatra amigo del matrimonio, pues vive obsesionada con que todo el mundo está confabulado para matarla, incluyendo sus amigas y su criada Maggie.

Para empeorar las cosas, Glenda empieza a temer que su propio esposo, la única persona en la que confiaba ciegamente hasta ese momento, también quiere asesinarla,  convencida de que le engaña con otra mujer llamada Kathy después de oir una conversación entre los dos grabada de forma accidental en una cinta magnetofónica.

A partir de aquí empieza una soberbia trama en la que el lector deberá descubrir si Glenda es realmente objeto de una maquiavélica conspiración, o simplemente está loca.

Al ser una historia de misterio, me abstengo de hacer cualquier tipo de referencia literaria o cinematográfica que supondrían poner sobre aviso al lector, pero estoy convencido de que a más de uno le vendrá a la cabeza lo mismo que a mí. Muy recomendable lectura, de verdad.

Me ha resultado llamativa una reflexión que hace uno de los personajes de la novela respecto de las obras teatrales de Guy, que creo que es aplicable a la mayoría de novelas de quiosco:

El primer acto era magnífico, un modelo en su género, pero Glenda debía reconocer que el resto de la obra, no estaba a la misma altura. El segundo acto resultaba monótono, y en el tercero, el autor parecía haber deseado acabar cuanto antes.

Debemos reconocer que en los bolsilibros, por las circunstancias comentadas mil veces, es fácil encontrar planteamientos iniciales fascinantes que por desgracia tienen un mediocre desarrollo, y casi siempre un final completamente precipitado, fruto de la falta de planificación por parte de autores que debían improvisar sobre la marcha ante los exiguos plazos de los que disponían para finalizar sus obras.

No es el caso de El Canto del Cuervo, una obra cuyo argumento está muy pulido, en la que el ritmo y la intriga van in crescendo hasta el sorprendente desenlace final, y que además cuenta con diálogos más trabajados de lo habitual.

Por cierto, si alguien puede aportar alguna información acerca del supuesto autor de la cita que figura al inicio de esta reseña (Spencer H. Alem), y que abre la novela de Lugger, le estaría muy agradecido, pues no he localizado nada al respecto.

LA HIJA DEL VAMPIRO


PR_337_La hija del vampiro[Silver_Kane][1968]Título: LA HIJA DEL VAMPIRO

Autor: Silver Kane

Colección Punto Rojo Nº 337 Editorial Bruguera

Portada: Antonio Bernal

1ª edición: Octubre 1968

La mera aparición de la palabra vampiro en cualquier título de novela popular es ya de por sí un reclamo irresistible para el aficionado a este tipo de literatura. Si a ello la añadimos la extraordinaria portada de Antonio Bernal y que la novela corresponde a Silver Kane, uno de los más grandes escritores de bolsilibros de todos los tiempos, el resultado es que esta novela se convierte en una de las más buscadas entre los aficionados al género.

Como ocurre en otros títulos de la colección Punto Rojo, la novela podría haber sido publicada en Selección Terror perfectamente, si no fuera porque todavía faltaba algún año para que saliera al mercado. Es uno de los grandes alicientes de la colección punto rojo, teóricamente de temática policiaca, pero que en ocasiones colaba novelas con elementos del género de terror que no tenían cabida en aquel momento en ninguna colección de la editorial.

Un aspecto que ha despertado mi curiosidad es el hecho de que una vez más el protagonismo absoluto de la novela es para una mujer, cosa no muy frecuente en el género policiaco, que iba orientado principalmente a un público masculino. Y digo una vez más porque es muy habitual en las novelas de Silver Kane este protagonismo femenino, y a modo de jemplo no hay más que leer algunas de las reseñas que figuran en este mismo blog sobre obras del mismo escritor.

Ya comenté en otras ocasiones que cada vez que cae en mis manos una novela de Kane, surge la incógnita de si me encontraré con una maravilla o con una chapuza, pues una de las principales características de este autor son los bandazos que pega en lo que respecta a la calidad de su obra. Pasa de la excelencia a la mediocridad sin término medio, lo que convierte cada lectura de sus libros en una auténtica ruleta rusa.

La hija del vampiro” es uno de esos casos en los que no resulta fácil pronunciarse, pues alterna grandes virtudes con algunos de los peores defectos del escritor.

El libro comienza con nuestra joven protagonista, Stella, conduciendo durante una noche infernal en dirección a Saint Gaudens, una pequeña población del Pirineo francés,  que por cierto existe en la realidad. Según la descripción del autor, “Una región algo siniestra. Su hermosura resulta sombría, un poco misteriosa. Tras cada pedazo de espeso bosque, tras cada lago oculto, parece acechar un enigma.”

Una fuerte tormenta obliga a Stella a detener su vehículo en la primera casa que encuentra en la carretera, que como podéis imaginar, es una de esas siniestras mansiones que iluminan las luces de los relámpagos, y de la que nuestra protagonista tiene la extraña sensación de haber estado allí antes.

Cuando se acerca a la puerta principal para pedir ayuda, descubre a través de un gran ventanal la presencia de un cadáver en medio del salón de la casa, que parece por otro lado totalmente deshabitada. Aterrorizada regresa a su coche, con la intención de huir de las cercanías de la casa, pero cuando sube descubre que en el asiento del copiloto espera un hombre sentado.

Una bella mujer atrapada en una tormenta, una siniestra mansión con un oscuro pasado, y un cadáver abandonado. ¿Qué podría salir mal?.

Aunque en un principio Stella teme encontrarse sentada al lado del asesino, pronto descubre que en realidad se trata de un hombre llamado Bolden que al igual que ella ha llegado a la casa buscando refugio de la tormenta, encontrando del mismo modo el cadáver.

Ante la imposibilidad para huir en coche a buscar ayuda por el fuerte aguacero, deciden entrar en la casa juntos para ver si pueden llamar por teléfono.

Una vez que Stella se encuentra en el interior de la casa, se descubre la verdad: en la casa se está rodando una película de terror llamada “La hija del vampiro”, cuyo director, Edmund Sorensen, le explica que el cadáver no era más que un actor en medio de una escena del rodaje. Stella, completamente aliviada por el giro de los acontecimientos, descubre a su vez que el enigmático Bolden se ha esfumado sin dejar ni rastro, sin sospechar que la verdadera noche de terror en realidad no ha hecho más que comenzar.

A partir de ese momento se desencadenarán una serie de espantosos sucesos relacionados con varios asesinatos cometidos muchos años atrás en la región por alguien a quien los lugareños llamaban “el vampiro”, que finalizaron repentinamente sin que se supiera nunca la identidad del asesino.

Con esta interesante premisa, acompañada de una excelente ambientación, se alternan en la novela algunas escenas dignas del mejor Silver Kane con otra serie de incoherencias narrativas que hacen que la historia pierda fuerza. Una lástima, pues el libro podría haber sido una obra redonda a poco que se hubieran pulido determinados fragmentos en los que se nota en exceso la prisa del escritor.

Aún así, a pesar de los mencionados defectos, me ha resultado una interesante obra, y sobre todo, muy entretenida, como suele ser habitual en Kane.

Ambroce bierce spook houseLa situación de personajes que recalan accidentalmente en una siniestra mansión para refugiarse de una tormenta ha sido empleada en incontables ocasiones en la literatura de terror, como en “The Spook House” (publicada en España como “La casa espectral”) de Ambroce Bierce; y muy especialmente en la literatura pulp, en la que por poner tan sólo un ejemplo encontramos “Abandoned House”, de Beulah Poynter (interesante autora a la que me gustaría dedicarle una reseña), publicada en Black Mask en 1920, un relato en el que dos hermanos descubren el cadáver del juez McPherson en una mansión abandonada en la que se han visto obligados a refugiarse tras una fuerte tormenta.

En una nueva muestra del caos que reina en este blog, aprovecho la reseña para sacar a relucir un interesante asunto sobre el autor Francisco González Ledesma que yo al menos no he podido aclarar, y del que agradecería cualquier información que aporte algo de luz al respecto.

He leído en diversos sitios de internet –entre ellos la poco fiable Wikipedia-, que una de las hijas de Francisco González Ledesma, María Victoria González Torralba, colaboró en la redacción de algunas de las últimas novelas de Silver Kane, pero sin que se aclare en ningún caso el alcance de esta “colaboración”, ni desde qué año se pudo producir. ¿Pudiera ser entonces que parte de los libros de Silver Kane fueran realmente escritos por la hija de Francisco González Ledesma? Estaríamos en este supuesto en un caso similar al de Marcial Lafuente Estefanía.

Otra posibilidad sería que algunas de las novelas fueran escritas a “dos manos”, en colaboración padre-hija, en cuyo caso sería también muy interesante conocer la forma en que se producía esta simbiosis literaria.

El tercer supuesto es que no haya nada de cierto en esta leyenda urbana, y todos los libros de Silver Kane correspondan exclusivamente a Francisco González Ledesma.

En cualquier caso considero que es de justicia aclarar este tema, a fin de dar a cada uno el mérito que merece.

Por mi parte, cualquiera de los dos primeros supuestos –María Victoria tuvo participación en parte de la obra de Silver Kane- hubieran servido para explicar la gran diferencia que existe entre diferentes libros del autor, especialmente en los últimos años, y que hasta ahora yo achacaba única y exclusivamente a los plazos de entrega de los libros.

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Victoria González, de tal palo tal astilla

Sobre este asunto, hay que señalar que María Victoria nació en 1966, por lo que es de suponer que en el caso de colaborar con su padre, no hubiera sido posible hasta al menos 20 años después, es decir, cuando la novela popular estaba ya en franca decadencia, y sobre todo, cuando Silver Kane se había pasado a la literatura “seria”, desde que en 1984 ganara el premio planeta con “Crónica sentimental en rojo”. Así que me temo que si existió realmente alguna colaboración padre-hija, tuvo que producirse de forma muy residual en las últimas obras del autor, presumiblemente en las novelas publicadas por astri a partir del año 2000, por lo que no nos sirve para explicar las grandes variaciones en la obra del autor, que podía pasar de una auténtica obra maestra a un desganado producto alimenticio con una facilidad pasmosa.

Fuera totalmente del mundo del bolsilibro, quiero por cierto aprovechar desde aquí para felicitar a Maria Victoria González Torralba por la publicación de “Llámame Méndez”, un libro sobre la juventud del inspector Méndez, personaje icónico en la obra de Gómez Ledesma, y, junto con Pepe Carvalho, de la novela policiaca española en general.

NOCHE INFERNAL

Título: NOCHE INFERNAL

Autor: MIKKY ROBERTS

Colección Punto rojo nº 4. Editorial Bruguera

Portada: Desconocido

1ª edición: Mayo 1962

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¿La vieja del visillo, o algo mucho peor?

Volvemos a encontrarnos con Mikky Roberts, en una historia calificada “para personas formadas” por el correspondiente asesor moral. Es decir, que si eres menor de edad o no estás debidamente formado, abstente de leer esta reseña (supongo que eso incluye al 90 % de la población mundial).

Un anticuario llamado Harry Evans y su secretaria Vivian Emerson se dirigen en coche hacia Romney Manor, un castillo rodeado de terreno pantanoso, con la finalidad de tasar unas antiguas tallas sajonas de las que han tenido conocimiento a través de un anuncio en el periódico, eligiendo para ello la peor noche posible, tanto por la terrorífica climatología como por los espeluznantes sucesos que el destino les tiene asignados.

Tras conseguir llegar al castillo en medio de una terrible tormenta y llamar insistentemente a la puerta de la mansión, Harry es testigo de cómo la silueta de una mujer acuchilla tres veces a algo o alguien desde una ventana iluminada de los pisos superiores, pero sin distinguir con claridad a quien corresponde la silueta ni el objetivo de las cuchilladas.

Tras ser recibidos en el interior del castillo, Harry y Vivian son presentados durante la cena al resto de ocupantes del castillo: Rock Francis, sobrino de Lady Kitts, propietaria de Romney Manor; Milton Allen, médico personal de la misma; Cliff Champion, un viejo amigo y antiguo pretendiente de Lady kitts; Norman, leal mayordomo del castillo; Ben Davis, experto en arte contratado para vender la colección familiar; la señora Gray, el ama de llaves; y Magda Haydon, enfermera y lectora de Lady Kitts. Según explicaciones  de la señora Gray, lady Kitts no cena con los demás por encontrarse indispuesta, aunque a lo largo de la cena la verdad sobre Evelyn Kitts sale a la luz: sufre una enfermedad mental que la provoca graves crisis nerviosas, hasta el punto que en los últimos tiempos ha tenido preocupantes episodios violentos, llegando a matar animales domésticos e incluso atacar con un cuchillo a su enfermera, lo que ha obligado a la familia a tenerla recluida en su cuarto fuertemente medicada por el doctor Allen, psiquiatra de Evelyn.

Tras esta conversación, Harry explica al resto de comensales lo que creyó ver minutos antes de entrar en la mansión, la silueta de una mujer con moño dando cuchilladas a través de una ventana, lo que provoca que, preocupados por la posibilidad de que Evelyn haya salido de su cuarto bajo los efectos de una de sus crisis, todos corran en su busca. Al llegar a  la habitación de misma, cerrada desde fuera, descubren que Lady Kitts se encuentra aún bajo los efectos del sedante que le dan para dormir, pero con las manos y el camisón completamente ensangrentadas.

Comienza así una noche verdaderamente infernal para nuestros protagonistas, que se verán obligados a desentrañar el misterio de Romney Manor.

Otra eficaz y amena novela de Mikky Roberts, que con cada lectura aumenta mi admiración por su obra.

VAMPYR

Título: Vampyr

Autor: Mikky Roberts

Colección Punto rojo nº 75.

Portada: Desconocido

 1ª edición Septiembre 1963.

vampyr

Emociones fuertes en Punto Rojo

En los últimos tiempos se ha producido en el mundo de los bolsilibros el “descubrimiento”  de un autor hasta hace poco totalmente olvidado, y que se ha convertido en un escritor de culto. Estoy hablando por supuesto del gran Charles Mitchell, del que me declaro admirador desde estas páginas, y al que dedicaré próximamente alguna reseña.

Pues bien, quisiera aprovechar esta microreseña para reivindicar a Mikky Roberts, para mi otro de los grandes escritores injustamente olvidados por los aficionados al género, y en mi caso, uno de mis favoritos.

El verdadero nombre de Mikky Roberts es Miguel María Astraín Bada, escritor, periodista, crítico literario y guionista de cine (spaguetti westerns) y radio, que nació en Zaragoza en 1934, y que dentro de la literatura de kiosco se limitó -al menos que yo sepa- al género del oeste y policiaco con el seudónimo de Mikky Roberts, y al romántico como Roberto de la Mata, desarrollando íntegramente su producción en la editorial Bruguera.

Mikky_Roberts

El autor

En su momento Mikky Roberts debía ser uno de los autores más valorados por la editorial, como lo demuestra el hecho de que de 34 títulos que publicó entre las colecciones de punto rojo (11) y servicio secreto (23), un total de 17 fueron reeditados en la colección Selecciones Servicio Secreto, que se supone que escogía los títulos más populares de ambas colecciones.

Sólo Keith Luger y Silver Kane tuvieron un porcentaje de reedición similar al de Mikky Roberts, pero esto será objeto de un post más detallado.

Como curiosidad, entre los múltiples trabajos realizados por este polifacético autor (poesía,

un viaje interplanetario

La mítica colección Joyas Literarias

libros de ayuda, de historia, de piratas…), he encontrado lo siguiente:

¿Recordáis esta colección de adaptaciones a cómic de clásicos literarios? Pues el número 64 corresponde a una historia de Miguel Astraín, cuya sinopsis es  “En el último tercio del siglo XX y en una conferencia el profesor Radia sostiene que puede realizar viajes interplanetarios y para ello ha empleado toda su fortuna…”

Yo tuve muchos de esos comics en su día, y hasta ahora pensaba que siempre eran adaptaciones de clásicos.

En su faceta cinematográfica, escribió el guion para el documental “Los Sitiados”, con ocasión del 150 aniversario de los Sitios de Zaragoza de 1808 y 1809, dirigido por José Grañena. Posteriormente, y ya como guionista de largometrajes, varias de sus novelas le sirvieron de base para la redacción de guiones para películas del Oeste, muy de moda en la época, del género Spaghetti western. Así sucedió con la novela “Bueno con el revólver”,  “La sfida degli inplacabili (1964)” o “Un dólar de fuego /Un dolare di fuoco (1965)“, basado en su novela Reina de corazones; o finalmente, con La Guarida del Hampa, origen de Cinco pistolas de Texas (1967). Todas ellas fueron producciones Italo-españolas producidas por Ignacio Farrés Iquino y parece ser que obtuvieron un notable éxito, rozando esta última producción el millón de espectadores en España.

Volviendo a la reseña en sí, partimos de una novela de preciosa portada, de autor desconocido, que está perfectamente adaptada al contenido del libro. Efectivamente, volvemos a tener vampiros en la trama.

Todo comienza con una carta recibida en la redacción del periódico “El Clarín” (curioso nombre para un periódico de Londres), en la que un vecino de Mallaig, un pueblecito de Escocia -que curiosamente existe en la realidad-, afirma haber visto a un hombre envuelto en una capa negra deslizarse por la pared de un castillo de la localidad, y que al verle la cara reconoce a un amigo muerto hace dos años.

Intrigado por la carta, el director del periódico encarga al periodista Stanley Marton que se desplace a la localidad para que investigue el suceso.

Una vez allí, el bueno de Stanley se verá envuelto en una serie de muertes, aparentemente por infarto,  en las que los cuerpos aparecen con dos pequeñas incisiones en el cuello, lo que unido a una antigua leyenda que circula por el pueblo, le hace sospechar de que algo sobrenatural puede ser la causa de los misterios de Mallaig.

Una novela muy bien escrita, con diálogos agiles, personajes bien definidos, descripción detallada de situaciones, un buen desarrollo, y cosa rara en el mundo bolsilibresco, un buen final. He de reconocer que algunos de los pasajes del libro me han puesto los pelos de punta, como la visita nocturna del protagonista al depósito de cadáveres del cementerio.

He tenido la oportunidad de comprobar que en la colección punto rojo se encuentran algunos títulos, especialmente dentro de los 100 primeros números de la colección, que mezclan argumentos policiacos con el terror, y dado que en aquellos momentos no existía una colección dedicada al género (selección terror no se lanzó hasta más tarde), eran publicadas como policiacas.

THRILLER

 

Título: Thriller

Autor: Adam Surray

Colección Punto rojo nº 577

Portada: Desilo

1ª edición Mayo 1973

THRILLER

¿vampiros?

El propio autor en un pie de página define el thriller como “Género cinematográfico dedicado a los filmes negros, de gangsters, asesinatos y detectives”.

Nos encontramos con la primera novela de Adam Surray en la colección punto rojo, con una estupenda portada del magnífico Desilo que, sorprendentemente, está relacionada con el contenido de la novela .¿Vampiros?, ¿Será posible?. Ya veo cómo os estáis frotando las manos, que os conozco.

Adam Surray es el pseudónimo con el que escribía José López García, un experto en la escritura en ciencia ficción y terror, género éste último en el que parece tener más seguidores por su estilo truculento, rozando el gore. También escribió algún libro de divulgación, como “El horror nazi: campos de concentración y exterminio”, para la editorial Andina. No he localizado ni datos biográficos del autor, hasta el punto que desconozco si vive todavía, ni ninguna imagen suya que poder reproducir para ponerle cara. Como siempre, si por algún casual algún familiar o conocido suyo llegara a esta reseña, le agradecería encarecidamente que se pusiera en contacto conmigo, con el fin de ampliar la información.

Jennifer es una famosa actriz de Hollywood casada con un importante productor de cine llamado Warren Broswell, junto al que se encuentra rodando una superproducción llamada “The Vampire”.

Repentinamente, Warren le comunica que se divorcia de ella, y que ha sido sustituida en el rodaje por una joven actriz de moda, a pesar de que ya se habían rodado escenas de la película, y abandona el hogar matrimonial, dejando a Jennifer destrozada.

Tras caer dormida después de haberse emborrachado, Jennifer despierta en mitad de la noche alertada por un ruido dentro de la casa, y armada con una pistola, dispara a un extraño que está abriendo la caja fuerte del despacho de su marido.

Cuando Jennifer se acerca al cadáver, descubre que a quien ha asesinado realmente es a su esposo Warren. Aterrorizada por lo que ha hecho, sale de la habitación, dudando de lo que debe hacer, y cuando se atreve a volver al despacho para llamar a la policía, descubre que el cadáver ha desaparecido.

Jennifer decide pedir ayuda a un antiguo amigo de infancia, un duro detective privado llamado Harry Brennan, – uno de esos hombres que después de recibir una paliza se beben tranquilamente un whisky, fuman, y llaman a las mujeres “Nena”-, para que investigue sobre la desaparición del cuerpo de su marido.

Se inicia así una investigación que les llevará al rodaje de la película “The vampire”, en un mundo donde todas las mujeres tienen rostros de extraordinaria belleza, cuerpos envidiados por la misma Venus, y senos túrgidos y desafiantes.

Por lo que he leído en diversos foros, Adam Surray, como la mayoría de escritores de bolsilibros,  tiene tantos admiradores como detractores. Estos últimos ven en Surray un estilo de escritura similar al de Joseph Berna, por el abuso de las frases cortas, casi telegráficas.

Yo tengo que decir que este es el primer libro que leo de este autor, más conocido por el género de terror y de ciencia ficción que por el policiaco, género del que sólo publicó 50 títulos entre las colecciones de Punto Rojo y Servicio Secreto (en FBI de Rollán también participó, aunque desconozco el número de novelas) pero estoy deseando leer más de él, y ya tengo en lista de espera “Terror Story” y “Murder Films, S.A”, ambas de Servicio Secreto.

Para nada me parece que escriba mal, aunque es cierto que en ocasiones abusa de los signos de puntuación, pero he de decir que resulta muy entretenido, y la trama está bien construida, con el añadido de que hace uso de numerosas referencias literarias y cinematográficas, cosa que me encanta.