LA INVASIÓN DE LOS HIELOS

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LA INVASIÓN DE LOS HIELOS

AUTOR: H.S.THELS

COLECCIÓN ESPACIO MUNDO FUTURO Nº 3. EDITORIAL TORAY.

1ª EDICIÓN 1.954

PORTADA: CHA´BRIL

Al igual que el asesino siempre regresa a la escena del crimen, este blog acaba reincidiendo con unos cuantos autores que considero indispensables, y entre éstos ocupa un lugar muy especial –al menos para mí- Enrique Sánchez Pascual, en esta ocasión bajo el disfraz de H. S. Thels, uno más de sus múltiples seudónimos.

Nos encontramos con una de las primeras (casi me atrevería a decir que la primera) obras del autor en la novela popular, mundo en el que se convirtió con el tiempo en uno de los más prolíficos autores que ha dado nuestro país.

En el lejano futuro de 1.980, el teniente de las fuerzas estadounidenses Gerald Ryde se encuentra desde hace 6 meses  en una misión de vigilancia en la isla de Okushirish, perteneciente a Japón, país que sigue  bajo el mando norteamericano desde que finalizara la guerra en 1.945.

Su misión: observar y anotar el avistamiento de cualquier barco o avión que se aproxime a las costas japonesas, en previsión de posibles ataques enemigos, gracias a la ayuda del tele-radar, un impresionante invento que permite visualizar objetos que se encuentran a gran distancia.

El 11 de Septiembre de 1.980 (sí, sí, el 11 de Septiembre) el teniente recibe el aviso de que 7 aviones de combate soviéticos de última generación se aproximan a las costas japonesas, sin lugar a dudas con oscuras intenciones, lo que desata un incidente que termina al derribar los cazas atómicos de defensa americanos esta expedición rusa, dando inicio a una escalada de mutuos reproches diplomáticos que parecen conducir inevitablemente a la Tercera Guerra Mundial.

En contestación al derribo de sus aeronaves, la Unión Soviética consigue que en las radios y televisiones americanas se oiga constantemente música caucásica. Imaginad si llega a haber sido la guerra contra España: todo el día oyendo a Juanito Valderrama o al Fary. El S.S.U.S.A, la secreta organización que ha sustituido las funciones antaño asumidas por la CIA o el FBI, encarga una delicada misión a Leo Taylor, su mejor agente: deberá desplazarse al mismo Moscú para averiguar las intenciones del enemigo.

Mientras tanto, el Estado Mayor  soviético, al mando del dictador Ivanossow -un émulo de

hielo

La Operación Blancura

Stalin, que no es más que la marioneta de un personaje mucho más siniestro-, ha tomado la decisión de declarar la guerra al decadente Occidente, poniendo en marcha la secreta “Operación Blancura” (¿patrocinaría la novela Ariel?), lanzando sobre Groenlandia bombas de fosforohidrogenol, un explosivo cuya capacidad destructiva supera con creces al de las bombas de Hidrógeno.

El jefe del Servicio Civil de Meteorología de Bélgica, Victor Martin, alerta a las autoridades norteamericanas de la inminente presencia en Europa de una borrasca como el mundo no ha visto nunca. Sus predicciones se ven pronto confirmadas por las autoridades europeas, que informan de que miles de enormes icebergs navegan por el Atlántico  en dirección a las costas de Europa, lo que provoca una descomunal bajada de las temperaturas en todo el continente, con consecuencias del todo imprevisibles. La invasión de los hielos ha comenzado.

Pasados unos meses, Europa se encuentra totalmente cubierto de hielo, obligando a los pocos supervivientes del continente a emigrar a África, y lo más extraño de todo es que la helada invasión sigue desplazándose, en contra de todo principio científico, en dirección a los Estados Unidos, como si los icebergs estuvieran teledirigidos.

Y os estaréis preguntando: ¿No es un poco absurdo por parte de la URSS provocar una nueva glaciación cuando tu propio pueblo va  a sucumbir bajo el hielo?. Tranquilos, porque con independencia de que las motivaciones de los malvados no siempre siguen la lógica normal del buen cristiano occidental, en este caso los pérfidos soviéticos lo tienen todo pensado, gracias a sus malignos científicos, que han inventado unos rayos térmicos que permiten recuperar el terreno helado.

Como era imperativo en los años en que se escribió esta novela, en plena ebullición de la propaganda anticomunista, la visión que se ofrecía de la Unión Soviética no podía ser más siniestra, hasta el punto de que no sólo el comunismo era malo, sino que sus dirigentes eran poco menos que demonios:

Los hombres de ciencia rusos, sometidos a una tiranía sin igual que les había convertido en esclavos de una investigación dedicada a satisfacer los deseos de sus gobernantes, trabajaban en condiciones especiales que habrían de conducirles por fuerza al prematuro descubrimiento de planes orientados solamente hacia el mal”.

He de reconocer que me resulta muy gracioso leer este tipo de improperios contra los tiranos de otros países, cuando España se encontraba en plena dictadura de Franco. La línea que separa al tirano del salvador siempre ha sido muy delgada.

A todo esto, el protagonista de la novela, Leo Taylor, ha sido capturado por las autoridades soviéticas, y abandonado a un destino peor que la muerte en la helada Groenlandia, sin sospechar que la voluntad de hierro de un buen americano puede sobreponerse a cualquier adversidad con tal de proteger a las gentes de bien.

Con mi habitual gusto por comparar ficción con historia, y dada la especial relevancia del escritor, un verdadero experto en la Segunda Guerra Mundial (no olvidemos que escribió unas cuantas novelas de mayor longitud de las habituales de género bélico con el seudónimo de Karl Von Vereiter), varios puntos me han resultado especialmente destacables en la novela:

  • En la novela Japón continúa en 1.980 bajo la supervisión de los Estados Unidos. En la realidad la ocupación americana de Japón finalizó de forma efectiva en 1.952, tras la firma del Tratado de San Francisco el 8 de Septiembre de 1.951, pero continuó durante años con una fuerte presencia militar en el país, consecuencia del pacto de Seguridad firmado entre ambos países. Japón tras la guerra era una presa fácil para otras potencias como China, que sufrió durante la II Guerra Mundial la sangrienta invasión japonesa; la URSS, con la que mantenía distintos contenciosos como la soberanía de las islas Kuriles; o incluso la India, que durante la II Guerra Mundial también luchó contra Japón en el frente asiático.
  • El mundo continúa en 1.980 en plena Guerra Fría, con el mundo dividido entre el bloque Occidental y el Oriental. Lógicamente en el año en que se escribió la novela, el Telón de Acero estaba en su máximo apogeo, y no se podía prever por aquel entonces que tan sólo 10 años después del momento en que se desarrollan los hechos se produciría el fin de la URSS, primero en 1.989 con la caída del muro de Berlín, y posteriormente en 1.990 y 1.991 al conseguir la independencia 15 de las Repúblicas que la componían.
  • La invasión de los hielos, el sistema empleado por los soviéticos en la novela para la conquista del mundo, puede no estar lamentablemente tan alejada de lo que está ocurriendo realmente en la actualidad con el cambio climático provocado por la mano del hombre. Groenlandia, cubierta en un 80% de su superficie por hielo, con un espesor que puede alcanzar los 3 kilómetros, no ha sido bombardeada con Fosforohidrogenol, pero la realidad es que el aumento de temperaturas en el planeta está provocando un alarmante descenso en su volumen de hielo, con unas consecuencias que tan sólo estamos empezando a entender en la actualidad. Tal vez no hagan falta malvados soviéticos, desalmados asiáticos o invasores extraterrestres para acabar con el planeta, y nos baste con mantener el actual ritmo de vida para conseguirlo sin ayuda de nadie.
  • Curiosa la fecha del ataque aéreo soviético que desata el conflicto mundial: el 11 de Septiembre, fecha que permanecerá para siempre en la historia por otro ataque aéreo contra Estados Unidos que por desgracia fue muy real, y que probablemente cambió el mundo.

Como resumen de esta reseña, que una vez más se ha desviado totalmente del tema original, sin ser una de las grandes obras de Enrique Sánchez Pascual, el autor siempre es una garantía de entretenimiento, y aunque todavía tenía un largo camino por delante para depurar su narrativa, nos encontramos con una de esas novelas que consiguen que te sientas orgulloso de ser un buen occidental, y que fomentan que se formen largas colas en las oficinas de reclutamiento de las Fuerzas Armadas (Por supuesto estoy de broma, es sólo para  transmitir el tono de la novela, que no puede ser más retro).

A disfrutar de la obra del gran Enrique Sánchez Pascual.

LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN (III): DAN J. MARLOWE, EL AMNÉSICO

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Dan J. Marlowe

Nuevamente en la colección rastros, nos encontramos con 9 títulos policiacos firmados por un tal Dan Marlowe o Dan J. Marlowe cuya vida compone la tercera entrega de esta serie de artículos dedicados a autores de novela popular con biografías que parecen salidas de un libro de ficción.

Dan J Marlowe (1.917, Lowell, Massachussets – 1.986, Tarzana, California), hijo de un mecánico de imprenta, empezó ganándose la vida alternando una carrera como jugador profesional (póker y caballos) y gerente de oficina hasta 1.956, cuando, después de la muerte de su esposa, con la que estuvo casado 11 años, decidió probar suerte con la literatura. Este escritor americano de novela policiaca es especialmente conocido por los personajes de Johnny Killain y Earl Drake.  El libro “Gunshots in Another Room: The Forgotten Life of Dan J. Marlowe” (2.012) de Charles Kelly, narra la biografía de Marlowe, su amnesia, y su relación con el ladrón de bancos Albert Frederick Nussbaum y con el asesino sociópata Bobby Randell Wilcoxson.

En 1.958, cuando el autor decide dedicarse en exclusive a la literature, publica sus dos primeras novelas, “Doorway to Death” y  “Killer with a Key” protagonizadas por Johnny Killian.

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En 1.962, Marlowe escribió su obra maestra, “El nombre del juego es muerte“, que aparte de inspirarse en otras célebres novelas del género negro como “La Huida”, de Jim Thompson, es sobre todo fruto de la compulsiva lectura por parte del escritor de artículos de prensa sobre robos y crímenes. Es más que probable que Marlowe se fijara en la espectacular oleada de robos de bancos llevados a cabo entre 1.960 y 1.961 por Albert Nussbaum y Bobby Wilcoxson, cuyo fin empezó cuando el 15-12-1961, Wilcoxson disparó a un vigilante en el Lafayette National Bank de Brooklyn, e hirió a un agente de policía, lo que hizo que entraran en la lista del FBI de los 10 delincuentes más buscados.

Edgar Hoover describió a Wilcoxson, que en aquel momento contaba con 32 años como el hombre más buscado desde Dillinger, y a Nussbaum, de 27 años, como el más astuto fugitivo del país. Finalmente fueron atrapados en 1962. Wilcoxson fue sentenciado a cadena perpetua, y Nussbaum a 40 años,.

Cuando la novela de Marlowe fue publicada, con Nussbaum y Wilcoxson en plena huida de la justicia, su lectura impresionó profundamente al primero de ellos, considerado entonces como el ladrón de bancos más famoso de los Estados Unidos,  lo que motivó que, utilizando el nombre falso de “Carl Fisher”, Al Nussbaum enviara una serie de cartas al escritor alabando el libro: le asombraba la destreza en el manejo de la trama y el realismo de la historia.

Ya desde prisión, el delincuente escribió de nuevo al escritor. Acabaron siendo amigos. Nussbaum estaba fascinado por el autor, y al escritor le interesaba conocer algunos secretos del mundo criminal para nutrir sus futuras novelas. Marlowe visitó tantas veces la cárcel que hasta despertó las sospechas del FBI.

La primera colaboración conjunta de ambos fue “Anatomy of a Crime Wave,” un reportaje documental que iban a publicar en The Saturday Evening Post, pero la publicación fue detenida a instancias del FBI, al que le preocupaba la exactitud  con que se narraban los métodos empleados por los ladrones, y temían que pudieran surgir imitadores, o les convirtiera en una leyenda.

La historia presentaba a Wilcoxson como un tipo duro, y a Nussbaum como un planificador extremadamente inteligente.  Juntos formaban un super equipo, pero por separado, antes de conocerse, jamás mostraron habilidad alguna.

dan-j-marlowe-one-hourTras esta primera colaboración, la participación de Nussbaum fue decisiva para la creación del personaje más conocido de Marlowe: Earl Drake, personaje que ya aparecía en “El nombre del juego es muerte”, con el nombre de Chet Arnold, en realidad una proyección del propio Marlowe: la misma edad, su conocimiento y pasión por las carreras de caballos, las apuestas y el juego, y su gran amor por los animales.

Durante años, los amigos de  Marlowe, entre ellos Nussbaum, intentaron convencerle para que escribiera una secuela de “El nombre del juego es muerte”, pero Marlowe no acababa de ver claro como debía continuar.  No quiero contar aquí detalles para no destripar la novela, pero la realidad es que el final del libro complicaba el regreso de Chet Arnold.

Nussbaum sugirió a Marlowe unas líneas maestras para la continuación, y fue el que propuso el cambio de nombre del protagonista por Earl Drake (una mezcla de Roy Earle, el gangster de la película “High Sierra”, interpretado por Humphrey Bogart, y de Sir Francis Drake, el pirata).  En tres semanas Marlowe escribió la segunda novela de Earl Drake, “One Endless Hour”, que se publicó en 1.969.

De este modo se inició la andadura de la serie de Earl Drake, “The man with Nobody´s face”, que poco a poco fueron trasformando el carácter inicial de Drake, un auténtico sociópata, en poco menos que un héroe convencional.

Desde 1.969 en adelante, y con la excepción de algún relato corto y artículos periodísticos, dan-j-marlowe-the-name-of-the-game-is-deathMarlowe se dedicó casi en exclusivo a escribir novelas de Earl Drake, aunque por recomendación de Fawcett, su editor, debía dar un cambio al protagonista por motivos comerciales, de modo que el   criminal profesional se convierte en un agente encubierto de la CIA.

En el momento de mayor éxito de su carrera, cuando ya había ganado el premio Edgar Allan Poe en 1.971, y después de haber publicado la última novela de Earl Drake, “Operation Counterpunch”, Marlowe sufrió un ataque de amnesia en 1.977, perdiendo absolutamente todos sus recuerdos anteriores, que jamás recuperó, e incluso la capacidad para escribir como antes, lo que no evita que en 1.982 se publicara una obra del autor, “Guerrilla Games”, y trabajara ocasionalmente escribiendo libros de lectura fácil (coescritos probablemente con Nussbaum). Los médicos decían que la amnesia era Psicosomática, provocada por el stress, pero parece ser que también podía haber causas puramente físicas. Curiosamente algo similar a lo que le ocurría al protagonista de “Never live twice”, una de sus novelas publicadas en 1.964.

Marlowe se mudó a Los Ángeles para compartir apartamento con Nussbaum, ya libre de la cárcel  y dedicado a la literatura, quien se ofreció a cuidar del escritor para ayudarle en su recuperación, y con él vivió durante 8 años, prácticamente hasta la muerte del escritor.  A sus 64 años, sin memoria, con glaucoma, y sin posibilidad de volver a escribir, le salvó la vida un ladrón de bancos. En 1.985 el escritor empezó a contar a sus amigos que estaba recuperando poco a poco sus recuerdos, pero ya fue tarde, pues falleció al año siguiente de un ataque al corazón.

El mismísimo Stephen King dedicó uno de sus libros al escritor, por el que siente gran admiración.

Un hecho que parece probado sobre el escritor es que durante toda su vida ocultó que co- escribió  muchas de sus novelas — incluyendo  la popular serie de “Operación” (título con el que empezaban las novelas de Earl Drake) con un modesto piloto de la II Guerra Mundial, el Coronel William C. Odell. Ambos nombres aparecen tan sólo en la novela de 1967 “The Raven is a Blood-Red Bird”, pero Odell jamás volvió a aparecer acreditado en ninguna de las otras 12 novelas en las que trabajó con Marlowe, pues parece ser que eligieron emplear únicamente el respetable nombre de Dan J. Marlowe en solitario. De hecho, el escritor aceptó en 1.971 el premio  Edgar Allan Poe por “Operation Flashpoint” sin siquiera mencionar la participación de Odell.

Lo que voy a decir ahora quiero dejar claro que no tiene ningún fundamento, y que es fruto de mi calenturienta imaginación: ¿Y si Marlowe era incapaz de escribir sin la colaboración de Odell,, cuya existencia intentó ocultar siempre?¿Y si a Odell le ocurrió algo que hiciera que cortase su colaboración con Marlowe? ¿Y si la extraña amnesia del escritor no hubiera sido más que una nube de humo para justificar su incapacidad para escribir?

Repito que estos “Y si…” no tienen fundamento alguno, pero reconoceréis que sería un argumento estupendo para un libro de Dan J. Marlowe.

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Sinopsis de El nombre del juego es muerte: Roy Martin (también llamado a veces Chet Arnold) y el mudo Bunny roban un banco en Phoenix, Arizona, de donde logran llevarse una fortuna, pero algo no sale como habían planeado y tienen que separarse; malherido, Roy busca urgente un médico, y Bunny parte con el botín a un pueblo lejano de Florida: semanalmente, deberá mandar mil dólares por correo. El dinero llega durante un tiempo, pero de pronto, junto a un telegrama sospechoso, las remesas se interrumpen. Entonces Roy decide viajar para ver lo que le ha pasado a su compañero. Un libro muy recomendable, la verdad, que bien podrían llevar a la pantalla los hermanos Coen, o el mismísimo Tarantino.

CONOCIENDO A ANTONINO GONZÁLEZ MORALES

antonino-gonzalez-morales-llorare-por-vosotrosAntonino González Morales, nació en Abril de 1.919 en un pueblo de Valladolid, y en vida ejerció una carrera de periodista que alternó con la escritura de novela popular, empleando para ello múltiples seudónimos: A. G. Morales; A. G. Murphy; Alex Mor; Ambler Ketchum; Ana María Luján; Anthony G. Murphy e Inglis Carter entre otros. De todos ellos, probablemente los más populares fueron A.G. Murphy (empleado en las colecciones de Rollán) e Inglis Carter.

A los 18 años, después de haber desempeñado los más diversos ofiios, hace su primera incursión en el periodismo, en “Imperio” de Toledo.

Luchó en el bando nacional en la guerra civil, tomando parte de la Batalla del Ebro, y la cáida de Cataluña. Tras la guerra, reside en Madrid desde 1.941.

Bajo el seudónimo de Gordon Mc Guire escribió “Asalto a Europa”, un ensayo sobre el antonino-gonzalez-morales-asalto-a-europadesembarco de Normandía, y en colaboración con Francisco Faura Peñasco (Frank Mature entre otros) obtuvo en 1.969 el premio inmortal Ciudad de Gerona por su obra “Lloraré por vosotros”.

Las primeras novelas del autor de las que tengo constancia datan del año 1.948, para la colección Biblioteca de Lecturas ejemplares de la editorial Escelicer. Posteriormente se incorporó como autor en Rollán, cultivando todos los géneros, especialmente el western, y convirténdose en uno de los habituales en la primera etapa de FBI.

También participó en la década de los 50´en las colecciones de la editorial Mepora (Metropolitan Police y Ráfagas), destacando un especial de 206 páginas de la 1ª de estas colecciones, llamado  “Dillinger, el enemigo público Nº 1”.

En los 60 pasa a formar parte del elenco de la editorial Tesoro, donde mantiene el seudónimo de Anthony G. Murphy para sus novelas del Oeste y el de Inglis Carter y otros para el género policiaco, donde destaca su labor en la colección La novela Negra.

En los años 70 fue coordinador en los famosos volúmenes de Antología de las mejores novelas policiacas de la editorial Acervo, donde también publicó algunos de sus relatos, y para la que siguió trabajando hasta los años 80, pues aparece prologando diversas publicaciones de la editorial.

Todo un trotamundos de la literatura, del que lamentablemente, y como es habitual, no he podido localizar más datos de su biografía, y como siempre estaré encantado de recibir cualquier aportación de los lectores.

Como suele ser norma en mis reseñas sobre algún autor, acompaño los pocos datos biográficos de los que dispongo con una primera aproximación a su obra, para la que he elegido la siguiente novela.

inglis-carter-novela-neglaNEGRA ES LA SENDA DEL CRIMEN

INGLIS CARTER

COLECCIÓN LA NOVELA NEGRA N° 24. EDITORIAL TESORO

1° EDICIÓN 1.963

PORTADA: JANO

Inglis Carter en esta novela se supera a si mismo, poniendo en manos de sus admiradores un instrumento que les hará olvidar la realidad circundante para vivir intensamente las emocionantes peripecias de sus peronajes de ficción, tan humanos como si fueran de darne y hueso. Una novela de Inglis Carter es siempre una novela de calidad e interés insuperables“.

Con este texto que figura en la contraportada del libro nos queda algo meridianamente claro: el encargado de escribirlo no se había leido el libro, y lo mismo podría valer lo que dice para este libro que para un recetario de cocina, pero tranquilos que para decir de qué va el libro estoy yo.

Johnny Wodehouse es un joven de 15 años que regresa a su casa en bicicleta desde el colegio, más tarde de lo habitual por haber tenido que volver a por su corbata cuando ya estaba a mitad de camino. No es un día normal, pues regresa acelerado y asustado por algo que ha visto en el centro educativo, cuando repentinamente es interceptado por alguien que le asesina a sangre fría.

Así comienza una novela muy del estilo de las actuales novelas suecas de misterio que inundan los escaparates de las librerías: pequeña y tranquila población donde se desencadena una serie de extraños asesinatos (Pradesville, un pueblo a 50 millas de Springfield), con la mitad de sus habitantes como sospechosos, pues tras su apariencia de inocente amabilidad se ocultan oscuros secretos del pasado.

Es más que probable que si hoy en día renaciera la literatura de quiosco, los escritores tuvieran que adoptar nombres como Curtis Garlandssen, Silver Kanenberg o Inglis Cartersson para que resultaran llamativos al gran público.

Una correcta novela de intriga, bien resuelta, donde tan importante o más es saber el motivo del crimen como el nombre del asesino, con un buen elenco de personajes que en uno u otro momento resultan sospechosos de los asesinatos (sí, en plural): Ethel Wodehouse, la madre del niño, que tras enloquecer por el asesinato de su hijo desaparece misteriosamente; Francis Kirby, el vagabundo borrachín local, que es el primero en descubrir el cadáver; Roger Wheeler, el maduro sheriff local, poco acostumbrado a este tipo de crímenes; Jack Rowsley, el joven ayudante del sheriff; Sofía Prades, joven y bella periodista, nieta de Harold Prades, el rico e influyente fundador del pueblo; Walt Melbeck, el apuesto director del colegio; el conserje Graves y su esposa……y unos cuantos más.

Mi primera aproximación al autor ha resultado más que satisfactoria, ayudado por el hecho de haber  comenzado por un título de la siempre excelente colección Novela Negra,  con un mayor número de páginas del habitual, lo que permitía una trama más elaborada que el formato de 96 páginas estándar en este tipo de literatura. Puedo asegurar que he devorado el libro.

Por mi parte otro escritor a tener muy en cuenta, con un buen estilo narrativo y con algo que creo que a veces no recibe la importancia que merece: es muy ameno.

Dejo aquí la relación de novelas policicas del autor de las que yo tengo constancia (me faltarán muchas).

Como curiosidad, en la colección rastros publicó dos títulos, compartiendo el honor junto con Frank Mc Fair de ser los dos únicos autores españoles –al menos que yo conozca- en publicar alguna novela en la mítica colección argentina.

TITULO AUTOR COLECCIÓN
15 El hombre de las tres caras A.G Murphy FBI (Rollán)
26 Horas trágicas A.G Murphy FBI (Rollán)
32 Nueva York-San francisco A.G Murphy FBI (Rollán)
37 Hermano contra hermano A.G Murphy FBI (Rollán)
46 Sin cuartel A.G Murphy FBI (Rollán)
53 ¡Acusado! A.G Murphy FBI (Rollán)
164 De poder a poder A.G Murphy FBI (Rollán)
178 Hay que saber morir A. G Murphy FBI (Rollán)
206 La coartada falló A.G Murphy FBI (Rollán)
213 Hacia el abismo A. G Murphy FBI (Rollán)
474 Barrio peligros Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
507 Cuando yo esté segura Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
510 Una peligrosa sonrisa Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
514 Un enigma para Latimer Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
547 Un hombre está loco Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
568 El paraiso es un infierno Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
572 Mi esposa de puerto rico A.G.Murphy FBI (Rollán)
698 Bajo la luz azteca Anthony G. Murphy FBI (Rollán)
2 Un cadáver bajo el agua Inglis Carter La novela Negra
19 La noche tiene ojos Inglis Carter La novela Negra
24 Negra es la senda del crimen Inglis Carter La novela Negra
30 Las manos de la señora Ower Inglis Carter La novela Negra
34 Conspiración para matar Inglis Carter La novela Negra
37 Después del veredicto Inglis Carter La novela Negra
45 En articulo mortis André Picot La novela Negra
54 Veneno en tus labios Inglis Carter La novela Negra
61 La niebla fue testigo Inglis Carter La novela Negra
65 Enigma para un sabueso Inglis Carter La novela Negra
385 Caída al abismo Inglis Carter Rastros
448 Un sujeto llamado Moran Inglis Carter

Rastros

A.C.H.A.B EN BUSCA DE MOBY DICK

En 1.851 el escritor Herman Melville publicaba la novela “Moby Dick”, una de las cumbres de la literatura universal basada en la epopeya que padeció el ballenero Essex, cuando fue atacado por un cachalote en 1.820. Recomiendo por cierto a todo el mundo que quiera conocer la fascinante historia de este naufragio real que lea “En el corazón del mar”, de Nathaniel Philbrick, sobre la que Ron Howard realizó una versión cinematográfica que sin estar mal, carece de la fuerza narrativa del libro.

Moby Dick narra la travesía del barco ballenero Pequod, comandado por el capitán Ahab, en la obsesiva y autodestructiva persecución de un gran cachalote blanco. Una novela cargada de simbolismo que no tuvo ningún éxito comercial en su primera publicación, pero que el paso del tiempo ha situado entre los mejores libros de la historia.

Pues bien, 160 años después de la publicación de Moby Dick, vuelve a publicarse otra historia de obsesión, en este caso no en busca de venganza, sino de justicia, y no con el capitán AHAB al mando, sino con A.C.H.A.B., la enigmática Asociación Cultural Hispanoamericana de Amigos del Bolsilibro de la que no cualquiera puede hacerse socio (salvo que puedas pagar 20 euros al año).

Porque reconozcámoslo, tan difícil como matar a la gran ballena blanca es recuperar a estos autores, que como en el caso de Ángel Torres Quesada, nunca han recibido el reconocimiento que sin lugar a dudas merecen. Y en esto que un grupo de locos fletan un barco llamado A.C.H.A.B y se ponen a editar novelas de literatura popular española, inicialmente con obras clásicas de Curtis Garland, para después atreverse con otros autores como en el caso de ésta su tercera incursión, donde se adentran en la Saga de Hongara, del magnífico A. Thorkent, el creador de la mítica saga del Orden Estelar, al que recientemente dediqué una reseña en este mismo blog.

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En esta ocasión el capitán A.C.H.A.B se reinventa a sí mismo, y no se limita a reeditar obras publicadas con anterioridad, sino que además nos sorprende, no con una, sino dos obras del autor, inéditas hasta el momento, pertenecientes a la mencionada saga de Hongara, que vayan ustedes a saber qué oscuras artes habrán empleado para hacerse con ellas. Al igual que con los trucos de magia, hay cosas que es mejor no saber cómo se hacen.

Por si fuera poca cosa la edición de material inédito de uno de los maestros de la ciencia ficción española, el libro cuenta con un prólogo de José Carlos Canalda, una persona por la que yo siento especial admiración por la labor de difusión que ha desarrollado durante años de la literatura popular de ciencia ficción española, en unos años en los que poca gente se ocupaba de estas lides. Si tan sólo supiera las veces que he tomado para mi blog información de su propia página web (aunque siempre procuro indicarlo), me imagino que enviaría a dos matones de Aldebaraan para romperme las piernas.

La relación de obras que componen este recopilatorio son las siguientes:

— Las murallas de Hongara.

— El planeta de la luna roja.

— El enigma de la Luna.

— La furia de los malditos.

— El signo de Wrangull.

— Neljar de Laninkia.

Los 4 primeros títulos fueron publicados en los números 10, 13, 20 y 29 de la colección Galaxia 2.000, y los dos últimos no llegaron a ver la luz por el cierre de la misma, lo que provocó que hayan permanecido hibernando 30 años hasta ahora.

Y yo me pregunto: ¿vamos a dejar a A.C.H.A.B solo ante Moby Dick, o vamos a ayudarle?.

Como yo al menos tengo la esperanza de que se siga recuperando la obra de muchos otros escritores de novela popular que lo merecen, sólo me queda decir: A sus órdenes, capitán.

La información de detalle sobre las obras publicadas por A.C.H.A.B la podéis encontrar en  http://amigosdelbolsilibro.blogspot.nl/p/achab-30.html

¿POR QUÉ OS GUSTAN LOS MONSTRUOS?

Hace un tiempo hice el experimento de pedirle a mi hermano -una persona sin interés alguno por el cine o literatura de terror y totalmente ajeno al mundo del bolsilibro- que escribiera un artículo con su opinión sobre el motivo por el que a ciertos aficionados nos gusta el terror, tanto en su vertiente literaria como cinematográfica. Aquí os dejo la única participación en este blog que hasta el momento no he escrito yo mismo, correspondiente a mi  hermano, Jorge Sánchez.

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“Mi hermano, una persona amante de todo tipo de cultura por muy peculiar que sea -especialmente de la que sirve más bien de poco- , me pidió que escribiera por qué pensaba yo que a la gente le gusta ver películas de terror o leer novelas de miedo, cosa que yo francamente nunca he comprendido. Mi primera reacción, aparte de mandarle a hacer puñetas por hacerme perder el tiempo, fue la de decirle que el único motivo es que eran gente muy rara, pues yo insisto en que nunca he acabado de entender que alguien tenga ganas de pagar por pasarlo mal, teniendo en la vida real motivos más que de sobra para sufrir. La verdad es que mientras en mi mente se formaba este pensamiento, me di cuenta de que el mismo argumento podría aplicarse a las montañas rusas de los parques de atracciones, que a mí  personalmente me encantan, y para las que igualmente se paga por pasar un mal rato.

Como tampoco tenía demasiadas cosas que hacer, me decidí finalmente a pensármelo un poco, y se me ocurrió la siguiente explicación. ¿Por qué os gustan los monstruos?. Ya sé que vosotros creéis que es porque os identificáis con su naturaleza de seres únicos y marginados, o por cualquier otro motivo romántico que penséis que os hace parecer más interesantes ante el resto del mundo, pero en realidad la respuesta correcta es que os gustan porque se les puede matar. Por muy terroríficos o invencibles que puedan parecernos, siempre tienen un punto débil que permite acabar con ellos, siempre y cuando uno tenga la fortaleza y el valor para hacerles frente. A Drácula se le puede matar clavándole una estaca de madera en el corazón; al hombre lobo con balas de plata; a los fantasmas encontrando sus cuerpos físicos y enterrándolos en tierra sagrada; y a la momia recitando algún oscuro pasaje de un viejo manuscrito. Todos ellos son seres espantosos, pero la realidad es que siempre hay algún sistema de hacerles regresar de nuevo al más allá, por muy complicado que pueda parecernos. En el fondo debe resultar tranquilizador abrir un libro o ver una película y pasar miedo de verdad, sabiendo que -aparte de que es ficción-  nos basta con cerrar de golpe el libro o apagar el video para dejar de pasarlo mal. Es una prueba de valor con red de seguridad, un riesgo controlado. Así que hermano, esta es mi respuesta. ¿Por qué os gustan los monstruos? Porque os da miedo la realidad, que no podéis detener con ningún mando a distancia ni simplemente cerrando los ojos. Un atentado, una enfermedad, un accidente de tráfico, la soledad, el sufrimiento de un ser querido…hay tantas y tantas cosas contra las que no podéis hacer nada, que es más fácil crearse otros miedos ficticios que puedan ser combatidos.”

Jorge Sánchez. 28-07-2.016

Aunque reconozco que me gustó lo que escribió mi hermano, decidí no publicarlo en el blog, pues me di cuenta que poco o nada tenía que ver con el mundo del bolsilibro, y bastantes despropósitos cuelgo yo por mi cuenta como para añadir los de otros.

El motivo de su inclusión ahora es que mi hermano falleció recientemente tras una larga batalla contra ese monstruo real llamado cáncer, y para el que no hubo agua bendita, ni balas de plata ni crucifijos que sirvieran de nada, a pesar de que él puso de su parte todo el valor posible para luchar contra la enfermedad.

Cuando mi hermano Jorge escribió esto ya estaba gravemente enfermo, pero totalmente lúcido, y aún miraba al frente, y no como al final, al suelo, con la mirada perdida, como buscando a sus pies una salida que no encontraba delante suyo.

G. K. Chesterton escribió una vez que “me gusta más la ficción que la realidad, no porque en la primera existan dragones, sino porque se les puede matar”. Sabias palabras de un hombre sabio.

Sirva esta reseña de pequeño homenaje a mi hermano Jorge, que me enseñó realmente por qué me gustan los monstruos, y que, aunque no siempre pueden ser vencidos, merece la pena intentarlo. Hasta siempre, hermanito.

LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN (II): EVERETTE HOWARD HUNT, EL FONTANERO.

rastros-520-david-st-john_las-torres-del-silencio-acmeEntre las obras publicadas en la colección Rastros, encontramos el nº 520 “Las torres del silencio”, una novela de un tal David St. John (en la portada pone erróneamente Sir David John), uno de tantos autores de novela popular sobre los que nunca fijaríamos nuestra atención.

Everette Howard Hunt, Jr. (Nueva York, 9 de Octubre de 1.918 – Miami, 23 de Enero de 2.007) fue un oficial del Servicio de Inteligencia Americano, y en sus ratos libres escritor de novelas policiacas y de espionaje, ocultando su obra bajo distintos seudónimos (Robert Dietrich, P. S. Donoghue, Gordon Davis, John Baxter y David St. John), aunque también escribió 24 novelas con su nombre auténtico, en los años en que no trabajaba para la CIA, además de 4 obras de no-ficción entre las que destaca poderosamente “American spy: my secret history in the CIA, Watergate, and beyond“, publicada en 2.007 poco después de la muerte del autor. En total escribió más de 80 novelas, una cantidad nada desdeñable.

Su primera novela, “East of Farewell” es de 1.943, y en 1.946 logró una beca Guggenheim por sus escritos.

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El Watergate

Tras haber sido soldado en la II Guerra Mundial, Hunt sirvió desde 1.949 a 1.970 como oficial de la CIA. Junto con G. Gordon Liddy y otros, Hunt fue uno de los famosos fontaneros de Nixon  — un equipo secreto de operativos encargados de operaciones encubiertas- . Hunt y Liddy fueron los encargados de montar el operativo del Watergate, así como otras operaciones encubiertas de la administración Nixon. Con motivo del escándalo Watergate, Hunt fue condenado a prisión, donde cumplió una pena de 33 meses.

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Los tres famosos  vagabundos

Por si esto fuera poco, no acaba ahí la asombrosa vida de Hunt, pues también fue acusado en su momento de haber tomado parte en el asesinato de Kennedy (supuestamente podría ser uno de los tres vagabundos que aparece en fotos justo después del asesinato, junto con otro de los fontaneros del Watergate, y parece ser que tuvo contactos previos con Lee Harvey Oswald); de ser uno de los ejecutores del golpe de estado en Guatemala en 1.954 para derrocar al coronel Jacobo Arlenz, y de formar parte de un operativo para matar a Fidel Castro con motivo de la invasión de la bahía de cochinos. Es tal la importancia del personaje real en estos turbulentos sucesos de la reciente historia de América, que el personaje de Hunt aparece en la novela de Norman Mailer “Harlot´s Ghost” (1.991), como uno de los operativos de la invasión de Bahía Cochinos. Asimismo, su rol fue interpretado por  Ed Harris en el biopic de Oliver Stone de 1.995, “Nixon”.

La primera esposa de Hunt, Dorothy, murió en un accidente de aviación el 8 de diciembre de 1.972 a bordo del vuelo 553 de United Airlines rumbo a Chicago, Illinois. El Congreso, el FBI, y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte  investigaron el accidente, encontrando que fue un accidente causado por un error de la tripulación. Entre los restos del accidente se encontraron en el bolso de Dorothy Hunt más de 10,000 $ en efectivo. En su día se llegó a argumentar que los Hunt estaban chantajeando a Nixon, y que el accidente de avión fue un mensaje directo de Nixon a Hunt. La figura de Dorothy Hunt es por cierto fascinante, e incluso uno de los hijos de Howard Hunt, St. John Hunt, escribió un libro sobre ella cuya portada lo dice todo: “an amoral and dangerous woman”.

Poco antes de morir en 2.007, Hunt le pidió a su hijo que le diera papel y lápiz para redactar su testamento, y contar toda la verdad sobre el asesinato de Kennedy,  del que toda la vida había negado una y otra vez cualquier implicación, y no contento con eso, para que no hubiera duda de su autenticidad, lo leyó en voz alta, y le dijo a su hijo que lo grabara.

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Everette Howard Hunt, mucho más que el fontanero de Nixon

En la grabación Hunt deja clara la participación de la CIA, y achaca la organización del complot al entonces vicepresidente Lyndon B. Johnson en conjunción con el jefe de coordinación de la Casa Blanca, Cord Meyer, de quien se dice tenía un problema personal con Kennedy, pues estaba seguro de que había tenido una aventura con su mujer. En el asesinato habrían participado varios tiradores, entre ellos un asesino a sueldo de la Cía de la mafia corsa apellidado Martí.

Como curiosidad, decir que el personaje de Ethan Hunt, de Misión Imposible, es una derivación de Everett Hunt.

Como podemos ver, la realidad supera a la ficción, y lo más asombros de todo es que entre tanta conspiración, este hombre todavía tuviera tiempo de escribir. Tal vez entre las lineas de sus novelas podamos encontrar respuestas a alguno de los mayores enigmas de la reciente historia de Estados Unidos.

LOS MUERTOS RECUERDAN MI NOMBRE

seleccion-terror-32TÍTULO: LOS MUERTOS RECUERDAN MI NOMBRE

AUTOR: SILVER KANE

COLECCIÓN SELECCIÓN TERROR  Nº   32.  EDITORIAL BRUGUERA

1ª EDICIÓN  OCTUBRE 1.973

PORTADA: Alberto Pujolar

Tal vez no nos encontramos ante una de las mejores obras de Silver Kane, pues en ocasiones el desarrollo de la trama resulta algo precipitado, pero sí con un punto de partida sobre el que el autor construye una historia que a mí me ha resultado fascinante, y que de haberse desarrollado con menos premura podría haber dado lugar a una grandísima novela. Punto de partida por otro lado que no entenderemos hasta el final del libro.

Un enfermo mental fallece al caer violentamente desde una ventana del manicomio de Issy. En la otra punta de París, una empleada de seguros llamada Jacqueline recibe un correo de su íntima amiga Patrice, a la que no ve desde hace unos años, anunciándole que va a pasar unos días con ella. Cuando entra en su apartamento para preparar una cena especial de bienvenida, se encuentra a su amiga en el centro del salón dentro de un ataúd.

Mientras tanto, Natalie Balfour, una bella joven que se encuentra en tratamiento psicológico por problemas nerviosos bajo la supervisión del prestigioso doctor Mercier, acude a una visita regular a su consulta. Mientras se encuentra esperando al médico en su despacho, dentro del manicomio de Issy, tiene una horrible alucinación al ver en una gran pantalla apagada situada en su consulta un escalofriante y sangriento crimen cometido con un arma medieval, lo que lleva al médico y a la propia paciente a pensar que Natalie está recayendo en sus antiguas dolencias. Poco tiempo después la propia Natalie es atacada con un arma similar a la de su alucinación  por alguien vestido como un monje medieval, ¿o se trata tan sólo de otra alucinación producto de su mente enferma?.

Estos tres hechos, aparentemente sin relación alguna, forman parte de un mismo misterio, en el que por motivos casuales se ve envuelto el intrépido Lejeume, un joven y atractivo reportero del París Match.

En la novela se hace referencia a unos experimentos de un tal Giorgy Adan, de la universidad de Budapest, indicándose a pie de página que dichos experimentos son rigurosamente  ciertos. Aviso que lo relacionado con estos experimentos resulta ser la clave de la novela.

Según el autor, los trabajos del tal Giorgy consistían en inyectar en el cerebro de las ratas una sustancia obtenida del cerebro de otras de sus congéneres que les permitía absorber sus recuerdos, de modo que una rata a la que se le inyectaba dicha sustancia era capaz de encontrar la salida de un laberinto, pues heredaba los recuerdos de otra rata entrenada previamente.

Pues bien, una vez más el detective del bolsilibro (o sea, yo) se puso en marcha para investigar qué hay de cierto en todo esto.

Para empezar, no encontré referencia alguna al tal Giorgy Adan, lo que no significa que no existiera. Es más que probable que el Sr. Ledesma (Silver Kane) leyera en algún periódico de la época alguna noticia relativa a los experimentos de este señor, pues en los años 70 se produjo un auténtico boom científico en este campo.

En 1.953, dos estudiantes de doctorado de la Universidad de Texas, James V. McConnell  y

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James V. McConell

Robert Thompson, empezaron una investigación sobre la transmisión de la memoria utilizando como animal de experimentación unos gusanos llamados planarias. El objetivo inicial de McConnell y Thompson era demostrar que las planarias, uno de los animales más primitivos que existen, podían aprender y recordar un estímulo condicionado.

Las planarias tienen una propiedad fascinante, si se les corta por la mitad, tanto la parte de la cabeza como la parte de la cola son capaces de regenerar la mitad que les falta. Es algo asombroso en unos animales que tienen una organización compleja, incluido un sistema nervioso. Con estos gusanos, McConnell planteó la siguiente cuestión: si hemos hecho a una planaria aprender y recordar algo y la cortamos por la mitad, las dos partes regeneradas recordarán lo aprendido.

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Las asombrosas Planarias

Tras esta primera tesis, McConell intentó “traspasar” estos recuerdos de una planaria a otra, inyectándoles un “batido” de planaria, pero no resulta posible por el diminuto tamaño de estos animales. Ante esta dificultad, el científico se encontró con una especie de planaria que practicaba el canibalismo, lo que le permitió que ya en solitario, McConell publicara el famoso estudio «Transferencia de memoria a través del canibalismo en planarias», en el que sostenía que las planarias que devoraban a otras planarias que habían sido condicionadas para responder a un estímulo aprendían a responder a dicho estímulo más rápido que otras planarias. McConnell consideraba esto una evidencia de que la memoria tiene una base química, una sustancia distribuida por el cuerpo a la que denominó «memoria ARN».

Esta tesis fue llamada en su momento la “Hipótesis Mau Mau”, en referencia al grupo organizado que en África fue demonizado por los ingleses, acusándolos entre otras lindezas de canibalismo, que permitía a sus miembros heredar los recuerdos de las víctimas que devoraban (casualmente en este mismo blog hay un artículo sobre los Mau Mau, a colación de una novela del mismo título de Keith Luger).

Aunque sus hallazgos recibieron abundante publicidad, otros científicos no pudieron reproducirlos, y por tanto cayeron en el descrédito; sin embargo, a finales de los 90 se descubrió que había muchos tipos de moléculas de ARN, y que la función de éstas era más compleja de lo que se creía, lo que hoy en día ha abierto la puerta a una revaluación de los experimentos de McConnell, siempre y cuando se logre replicarlos.

En los años 60s, McConell tuvo una importante repercusión mediática, apareciendo en todo silver-kane-worm-digesttipo de medios ajenos al mundo científico, e incluso recibió el apodo de MacCanibal, pero poco le importaría, pues se hizo con una auténtica fortuna con el tema de las planarias. Le gustaba hacer en público afirmaciones provocadoras. Convencido de que la memoria tenía una base química, solía decir que en el futuro se programaría a la humanidad mediante drogas, de modo que una persona pudiera aprender a tocar la guitarra o memorizar la obra completa de Shakespeare ingiriendo una pastilla o mediante una inyección. Llegó a publicar dos revistas distintas conjuntamente: una con sus avances científicos sobre las planarias, y otra segunda satírica de humor sobre planarias (no es broma) llamada Worm Runner’s Digest, que se publicaba con las hojas orientadas al revés para distinguirlas. ¿Quién quiere leer “El Jueves” teniendo el Worm Runner’s Digest?. Propongo desde aquí una sección diaria en algún diario con viñetas de planarias.

La fama de McConnell fue tal que lo convirtió en una de las víctimas de Theodore Kaczynski, más conocido como “Unabomber”. El 15 de noviembre de 1.985 McConnell recibió un paquete al que acompañaba la siguiente nota: «Me gustaría que leyese este libro. Cualquiera en su posición debería leerlo». El ayudante de McConnell, Nicklaus Suino, abrió el paquete, que resultó ser la décima bomba del famoso terrorista. A consecuencia de la detonación, Nicklaus sufrió gravísimas heridas y McConnell padeció una pérdida de audición permanente.

En los años 60, cuatro laboratorios (probablemente entre ellos estaría el supuesto trabajo de Giorgy Adam) informaron de que habían tenido éxito haciendo transferencias de memoria en ratas, empleando distintos mediadores químicos. Más de 50 laboratorios incluyendo algunos de universidades prestigiosas como Harvard, Yale, Berkeley o el MIT se incorporaron a la investigación sobre transferencias de memoria.

De los continuadores de la investigación en las transferencias de memoria, el más famoso de todos fue sin lugar a dudas Georges Ungar, quien en 1.972 publicó que había descubierto una pequeña molécula, llamada escotofobina, que inyectada en ratas inducía miedo a la oscuridad. Según este autor norteamericano de origen francés, cada recuerdo estaba codificado por una serie de moléculas que establecían relaciones entre grupos de neuronas. Ungar realizó un test de aversión a la oscuridad. Para eso, en las jaulas de las ratas se fabricaban dos compartimentos, uno oscuro y otro con luz. El animal recibía una descarga eléctrica cada vez que se iba a “lo oscuro”. Ungar entrenó a unos 6.000 animales y les extrajo los cerebros, juntando de ese modo unos 5 kilogramos de cerebros de rata (para que luego os quejéis de vuestro trabajo). Fue purificando ese material biológico hasta conseguir aislar una molécula de quince aminoácidos que en teoría transmitía esa aversión a la oscuridad y que fue bautizada como “el recuerdo en un tubo de ensayo”, la escotofobina (de scotos, oscuridad y fobos, miedo). Según Ungar al inyectar la sustancia del cerebro de la rata en un ratón (esto último por consideraciones económicas, pues los ratones son mucho más baratos que las ratas), el ratón “asumía” o “incorporaba” el miedo a la oscuridad para el que había sido entrenada la rata.

Es decir, que damos un pasito más: no sólo se heredarían los recuerdos, sino también los comportamientos. Poco importa que esta teoría se demostrara años después absolutamente errónea; la verdad es que la idea es muy atrayente, y sirve en este caso a Silver Kane como tema alrededor del que gira el argumento de esta novela, cuyo título no puede ser más apropiado.

Aparte del interesante desenlace del libro, es de destacar que la novela tiene las mismas dosis de humor que de terror. Si bien es habitual en los libros de Kane encontrar siempre algún pasaje humorístico, en este libro alcanza cotas poco habituales. Uno de los principales hilos argumentales de la novela es un personaje llamado Cliff Soustelle, un empleado de los juzgados amigo del protagonista Lejeume, un  mujeriego empedernido, cuya táctica es que tras conquistar a una chica se las lleva a un apartado rincón cercano al manicomio de Issy, para rematar la faena, con la desgracia de que cada vez que la chica de turno está a punto de caramelo, un cuerpo cae desde alguna ventana destrozando el vehículo que ha alquilado para impresionar a sus conquistas (con la primera empieza alquilando un deportivo, y con la última apenas le da para una bicicleta).

Para que luego digan que no se aprende nada con estos libros. Pura ciencia.

A. THORKENT, LA CIENCIA FICCIÓN ESPAÑOLA

angel-torres-quesadaAhora que se acerca el momento de que A.C.H.A.B – la Asociación sin ánimo de lucro dedicada a recuperar obras de la novela popular de la que ya he hablado en anteriores reseñas- va a publicar un recopilatorio con novelas de A. Thorkent (¡incluyendo material inédito!), qué mejor que dedicarle una reseña a uno de mis escritores españoles favoritos de ciencia ficción, que dejó en mí una huella imborrable con la trilogía de las islas del infierno. Si no le he dedicado un artículo hace tiempo es porque suelo dar prioridad a autores poco recordados por el público en general, cosa que no creo suceda con Angel Torres Quesada, a quien considero, sin lugar a dudas, un autor consagrado, no sólo de la novela popular, sino de la ciencia ficción en general.

Los inicios literarios de Angel torres Quesada (Cádiz, 1.940), al igual que Domingo Santos, se produjeron en los quioscos, dentro de la colección Luchadores del Espacio de Editorial Valenciana, con la novela “Un mundo llamado Badoom” (1963), penúltimo título de la colección, aunque el grueso de su carrera dentro de la literatura de ciencia ficción popular o de bolsilibros se produjo dentro de la barcelonesa Editorial Bruguera, donde desarrolló la Saga del Orden Estelar, la segunda serie de novelas de ciencia ficción más importante publicada en España por detrás de la Saga de los Aznar, de Pascual Enguídanos (George H. White), autor con el que por cierto este blog tiene otra importante deuda. Previamente a sus inicios en Bruguera, y tras el cierre de Luchadores del Espacio, el autor intentó en varias ocasiones publicar su obra en la editorial Toray, donde sus novelas fueron rechazadas una y otra vez. Grave error.

Respecto a “UN MUNDO LLAMADO BADOOM”, apareció firmada por Alex Tower, a-thorkent-un-mundo-llamado-badoonseudónimo que fue posteriormente abandonado por el autor en favor del célebre A. Thorkent, que comenzó a utilizar cuando inició su andadura en Bruguera para evitar confusiones con Austin Tower (Agustín de la Torre Tagarela), otro de los autores de esta editorial. El escritor volvería a recuperar en los años 80s ocasionalmente el seudónimo de Alex Towers en la colección Galaxia 2.000, pero ya sería para siempre A. Thorkent. La novela, a pesar de la juventud de Torres Quesada, que tan sólo tenía veintidós años cuando la escribió, tiene un buen nivel, con una mezcla de fantasía, intrigas políticas, suspense, telépatas, y un montón de elementos más, y supuso la génesis de lo que años después sería el universo del Orden Estelar.

Como muestra de las habituales chapuzas editoriales de la época, en la portada y el canto del libro el título es “un mundo llamado Bodoom”, cuando en todo el relato se habla de Badoom. Por ese motivo en todo momento empleo el título correcto de la novela.

En la década de los 70s el escritor produjo un ingente número de novelas para Bruguera, inicialmente en la colección la Conquista del espacio, y luego en Heroes el Espacio, alternando novelas de la saga del Orden Estelar con otras ajenas a la saga.

ordenestelar1Esta original serie de Torres Quesada, de la que el propio autor reconoce la influencia de la Fundación de Isaac Asimov,  resulta francamente interesante. Lamentablemente, la política editorial de Bruguera impidió un desarrollo más profundo de la saga del Orden Estelar. En un artículo publicado hace años en la revista Nueva Dimensión, el autor se lamentaba de la actitud de la editorial, que limitaba su labor literaria, ya que, por lo que se deduce de sus palabras, los responsables de Bruguera no estaban especialmente interesados en la calidad de las obras publicadas, e incluso le reprochaban que profundizara en ellas, pues podía confundir a los potenciales lectores de la colección, a los que debía considerar poco menos que tontos.

Este es el listado de bolsilibros de Angel Torres Quesada, incluyendo la única novela del Oeste que escribió, con indicación de las novelas que pertenecen a la saga del Orden Estelar.

 

TITULO

AUTOR

COLECCIÓN

ORDEN ESTELAR

La venganza de Leslie Grossman A. Thorkent 833 Salvaje Texas No
Un mundo llamado Badoon Alex Tower 233 Luchadores del espacio No
La amenaza del infinito A. Thorkent 40 La Conquista del espacio No
Los mercenarios de las estrellas A. Thorkent 47 La Conquista del espacio Si
Un trazo de luz A. Thorkent 67 La Conquista del espacio No
Los enemigos de la Tierra A. Thorkent 74 La Conquista del espacio Si
Los comandos del Sol A. Thorkent 77 La Conquista del espacio No
Mundo olvidado A. Thorkent 80 La Conquista del espacio Si
Los conquistadores de Ruder A. Thorkent 83 La Conquista del espacio Si
Un planeta llamado Krhisdal A. Thorkent 92 La Conquista del espacio Si
Rastros en el espacio A. Thorkent 95 La Conquista del espacio No
Los brujos de Lero A. Thorkent 98 La Conquista del espacio Si
Los hombres de Arkhand A. Thorkent 101 La Conquista del espacio Si
Muerte en Undar A. Thorkent 106 La Conquista del espacio Si
Mercaderes del Espacio A. Thorkent 109 La Conquista del espacio Si
Rebeldes en Dhanga A. Thorkent 127 La Conquista del espacio Si
Encrucijada en el espacio tiempo A. Thorkent 133 La Conquista del espacio No
Misión en Oulax A. Thorkent 140 La Conquista del espacio Si
Invasor del más allá A. Thorkent 143 La Conquista del espacio Si
El planeta de los hombres perdidos A. Thorkent 154 La Conquista del espacio Si
La guerra de las lunas A. Thorkent 158 La Conquista del espacio No
La amenaza vino del espacio A. Thorkent 170 La Conquista del espacio No
El planeta de la venganza A. Thorkent 264 La Conquista del espacio Si
Los últimos días de la Tierra A. Thorkent 277 La Conquista del espacio No
Esclavos del imperio A. Thorkent 298 La Conquista del espacio Si
Objetivo: destruir un mundo A. Thorkent 301 La Conquista del espacio Si
Salvemos la Tierra A. Thorkent 306 La Conquista del espacio No
La amenaza múrida A. Thorkent 322 La Conquista del espacio Tangencialmente
Señores de las estrellas A. Thorkent 332 La Conquista del espacio Si
Enigma en Sural A. Thorkent 335 La Conquista del espacio Si
Guerra cósmica A. Thorkent 338 La Conquista del espacio Si
En el infierno marciano A. Thorkent 342 La Conquista del espacio No
Rebelion en la galaxia A. Thorkent 345 La Conquista del espacio Si
Prisión en Ganímedes A. Thorkent 348 La Conquista del espacio No
Mundo aislado A. Thorkent 352 La Conquista del espacio No
Surgieron de las profundidades A. Thorkent 357 La Conquista del espacio Si
La raza milenaria A.Thorkent 361 La Conquista del espacio No
Mundos paralelos A.Thorkent 364 La Conquista del espacio No
Cita en el futuro A. Thorkent 369 La Conquista del espacio Si
Base secreta A. Thorkent 374 La Conquista del espacio Si
La espada flamígera A. Thorkent 393 La Conquista del espacio No
En las fronteras galácticas A. Thorkent 470 La Conquista del espacio No
Enemigos ocultos A. Thorkent 479 La Conquista del espacio No
Conflicto en Magna A. Thorkent 484 La Conquista del espacio No
Huida a las estrellas A. Thorkent 495 La Conquista del espacio Si
El poder estelar A. Thorkent 503 La Conquista del espacio Si
Regresaron al futuro A. Thorkent 507 La Conquista del espacio No
La amenaza del décimo planeta A. Thorkent 510 La Conquista del espacio No
Los mercenarios del tiempo A. Thorkent 512 La Conquista del espacio No
Guerra en el triángulo solar A.Thorkent 515 La Conquista del espacio Si
La amenaza del décimo planeta A. Thorkent 518 La Conquista del espacio No
Intriga galáctica A. Thorkent 520 La Conquista del espacio Si
Destino Deneb IV A. Thorkent 523 La Conquista del espacio No
Las huellas del imperio A. Thorkent 525 La Conquista del espacio Si
Exodo a las estrellas A. Thorkent 528 La Conquista del espacio No
Intrusos de otra dimensión A. Thorkent 532 La Conquista del espacio No
Guerra cíclica A. Thorkent 539 La Conquista del espacio No
Contrabandistas del Cosmos A. Thorkent 543 La Conquista del espacio Si
Salto al futuro A. Thorkent 546 La Conquista del espacio No
El imperio de Ornax A. Thorkent 549 La Conquista del espacio No
Los humanoides de Kebash A. Thorkent 551 La Conquista del espacio Si
Los planetoides de Kabarga A. Thorkent 554 La Conquista del espacio No
La batalla de Sarkamat A. Thorkent 558 La Conquista del espacio Si
El peligro latente de Murgh A. Thorkent 560 La Conquista del espacio No
Un agujero en el espacio A. Thorkent 563 La Conquista del espacio Si
La leyenda de un planeta A. Thorkent 566 La Conquista del espacio Si
Los descendientes del arca A. Thorkent 569 La Conquista del espacio No
Los herederos de la humanidad A. Thorkent 577 La Conquista del espacio No
Las torres de Pandora A. Thorkent 578 La Conquista del espacio Si
Desde los confines de la Galaxia A. Thorkent 581 La Conquista del espacio No
Motín en el espacio A. Thorkent 587 La Conquista del espacio Si
Mundo de acero A. Thorkent 593 La Conquista del espacio No
La Plataforma de los Dioses A. Thorkent 597 La Conquista del espacio No
Los aborígenes de Kalgalla A. Thorkent 599 La Conquista del espacio Si
Los dominadores de la Tierra A.Thorkent 602 La Conquista del espacio No
En los dominios de Creon A. Thorkent 618 La Conquista del espacio No
Enigma de Urtala A. Thorkent 629 La Conquista del espacio Si
Los mercenarios de Whutoo A. Thorkent 672 La Conquista del espacio Si
Emigración al terror A. Thorkent 673 La Conquista del espacio Si
Barbarroja del espacio A. Thorkent 707 La Conquista del espacio Si
Amenaza a la Tierra A.Thorkent 78 Heroes del espacio No
Los abismos del espacio A.Thorkent 86 Heroes del espacio No
El asteroide de Kassandra A.Thorkent 98 Heroes del espacio Si
Los piratas de Korgia A.Thorkent 103 Heroes del espacio No
Un segundo de la eternidad A.Thorkent 110 Heroes del espacio No
Conflicto en Lhupara A.Thorkent 122 Heroes del espacio No
Cofradía de asesinos A.Thorkent 128 Heroes del espacio No
La venganza de Caronte A.Thorkent 135 Heroes del espacio Si
Los magnicidas del tiempo A.Thorkent 142 Heroes del espacio Si
El largo periplo A.Thorkent 151 Heroes del espacio No
La guerra inacabada A.Thorkent 156 Heroes del espacio Si
El mensaje del pasado A.Thorkent 162 Heroes del espacio No
Enemigo de la cofradía A.Thorkent 176 Heroes del espacio No
Camino abierto a las estrellas A.Thorkent 178 Heroes del espacio No
La montaña estelar A.Thorkent 181 Heroes del espacio Si
Tres días de silencio A.Thorkent 183 Heroes del espacio No
Vendieron vuestras vidas A.Thorkent 184 Heroes del espacio No
Traición en Urlanka A.Thorkent 186 Heroes del espacio Si
Caronte en el infierno A.Thorkent 1 Galaxia 2.000 Si
Walkar bajo el terror A.Thorkent 3 Galaxia 2.000 Si
Aliado de la Tierra Alex Towers 6 Galaxia 2.000 Si
El hacedor de mundos A.Thorkent 7 Galaxia 2.000 No
Las murallas de Hongara Alex Towers 10 Galaxia 2.000 No
La extraña aventura de Caronte A.Thorkent 12 Galaxia 2.000 Si
El planeta de la luna roja Alex Towers 13 Galaxia 2.000 No
Síndrome de divinidad A.Thorkent 14 Galaxia 2.000 No
El día que llegaron los kherles A.Thorkent 15 Galaxia 2.000 No
Una línea en el espacio A.Thorkent 18 Galaxia 2.000 Si
El enigma de la Luna A.Thorkent 20 Galaxia 2.000 No
Los amos del sello A.Thorkent 21 Galaxia 2.000 No
Cadete del espacio Alex Towers 23 Galaxia 2.000 Si
Pasaporte a las estrellas A.Thorkent 27 Galaxia 2.000 No
La furia de los malditos Alex Towers 29 Galaxia 2.000 No
Y los kherles dijeron… A.Thorkent 30 Galaxia 2.000 No
El signo de Wrangull Alex Towers 33 Galaxia 2.000 No

En total, contando a UN MUNDO LLAMADO BADOOM, la aportación de Torres Quesada a las colecciones populares se eleva a ciento quince novelas, de las cuales cincuenta y dos se integran en los diferentes ciclos del Orden Estelar, dieciséis de las cuales fueron reeditadas en los años ochenta por Ediciones B, heredera de la extinta editorial Bruguera, en cuatro tomos recopilatorios de su colección de libros de bolsillo VIB, una iniciativa que lamentablemente no tuvo continuidad. Por fortuna, en 2.003 la Editorial Robel abordó la reedición de toda la serie completa a lo largo de 28 volúmenes, estructurada por vez primera según su orden cronológico propio, incluyendo algunos episodios inéditos que sirven de puente entre los distintos ciclos en los que se divide la serie.

Pongo un resumen cronológico de las historias del Orden estelar tal y como las publicó Robel, con indicación de donde fue publicado originalmente.

Nº ORDEN

TÍTULO

EDICION ROBEL

EDICION ORIGINAL

Año Publicación Original

1 Rebeldes en Dangha 1 La Conquista del espacio 127 1973
2 Los Brujos de Lero 1 La Conquista del espacio 98 1972
3 Huida a las estrellas 2 La Conquista del espacio 495 1980
4 Intriga galáctica 2 La Conquista del espacio 520 1980
5 Motín en el espacio 3 La Conquista del espacio 587 1981
6 Esclavo del Imperio 3 La Conquista del espacio 298 1976
7 Cita en el futuro 4 La Conquista del espacio 369 1977
8 Traición en Urlanka 4 Heroes del Espacio 186 1983
9 Los guerreros del tiempo 5/6 Inédita hasta Edición Robel
10 Los mercenarios de las estrellas 6 La Conquista del espacio 47 1971
11 El poder estelar 7 La Conquista del espacio 109 1980
12 Mercaderes del espacio 7 La Conquista del espacio 504 1972
13 Objetivo: destruir un mundo 8 La Conquista del espacio 301 1976
14 Contrabandistas del cosmos 8 La Conquista del espacio 543 1981
15 Las huellas del Imperio 9 La Conquista del espacio 525 1980
16 Los mercenarios de Whutoo 9 La Conquista del espacio 672 1983
17 Los humanoides de Kebash 10 La Conquista del espacio 551 1981
18 Las torres de Pandora 10 La Conquista del espacio 578 1981
19 Los enemigos de la Tierra 11 La Conquista del espacio 74 1972
20 Mundo olvidado 11 La Conquista del espacio 80 1972
21 Los conquistadores de Ruder 12 La Conquista del espacio 83 1972
22 Un planeta llamado Khrisdal 12 La Conquista del espacio 92 1972
23 La odisea del Silente 13 Inédita hasta Edición Robel
24 La leyenda de un planeta 13 La Conquista del espacio 566 1981
25 Los aborígenes de Kalgalla 14 La Conquista del espacio 599 1982
26 Los hombres de Arkand 14 La Conquista del espacio 101 1972
27 Misión en Oulax 15 La Conquista del espacio 140 1973
28 El planeta de la venganza 15 La Conquista del espacio 264 1975
29 El enigma de Urtala 16 La Conquista del espacio 629 1982
30 Los magnicidas del tiempo 16 Heroes del espacio 142 1981
31 Muerte en Undar 17 La Conquista del espacio 106 1972
32 Invasor del Más Allá 17 La Conquista del espacio 143 1973
33 Surgieron de las profundidades 18 La Conquista del espacio 357 1977
34 Guerra en el Triángulo Solar 18 La Conquista del espacio 515 1980
35 Un agujero en el espacio 19 La Conquista del espacio 563 1981
36 La guerra inacabada 19 Heroes del espacio 156 1982
37 La montaña estelar 20 Heroes del espacio 181 1983
38 Barbarroja del espacio 20 La Conquista del espacio 707 1984
39 Una línea en el espacio 21 Galaxia 2.000 18 1984
40 Cadete del espacio 21 Galaxia 2.000 23 1984
41 Enigma en Sural 22 La Conquista del espacio 335 1977
42 Rebelión en la galaxia 22 La Conquista del espacio 345 1977
43 Guerra galáctica 23 La Conquista del espacio 338 1977
44 Señores de las estrellas 23 La Conquista del espacio 332 1976
45 El asteroide de Kassandra 24 Heroes del espacio 98 1982
46 La venganza de Caronte 24 Heroes del espacio 135 1982
47 Caronte en el infierno 25 Galaxia 2.000 1 1984
48 La extraña aventura de Caronte 25 Galaxia 2.000 12 1984
49 La batalla de Samarkat 26 La Conquista del espacio 558 1981
50 Emigración al terror 26 La Conquista del espacio 673 1982
51 Walkar bajo el terror 27 Galaxia 2.000 3 1984
52 El planeta de los hombres perdidos 27 La Conquista del espacio 154 1973
53 Base secreta 28 La Conquista del espacio 374 1977
54 Aliado de la Tierra 28 Galaxia 2.000 6 1984

Como puede verse, en Robel se publicaron dos historias inéditas que hasta entonces no habían visto la luz, y en cambio no publicó “La amenaza múrida”, que se desarrolla en el universo del Orden estelar, aunque de una forma tangencial.

angel-torres-quesada-las-islas-del-infiernoAfortunadamente, Torres Quesada disfrutó de un renacimiento literario a finales de los años ochenta, cuando se le presentó la oportunidad de escribir sin las limitaciones tématicas y de extensión a las que se veía sometido en Bruguera, lo que supuso el inicio de una fructífera carrera en el mundo de la ciencia ficción.

Este salto a la “literatura de verdad” de ciencia ficción (según propias palabras del autor) se inició  escribiendo clásicos como la Trilogía de los Dioses, cuyas dos primeras entregas, “Dios de Dhrule” y “Dios de  Kherle” fueron publicadas entre 1.980 y 1.981 (la tercera entrega , “Dios de la esfera”, tuvo que esperar hasta 2.002) para seguir, entre otras, con La trilogía de las islas (que años después se convirtió en una tetralogía con la publicación de “Whyarga”), “El círculo de piedra” (premio UPC 1.991), “Las grietas del tiempo”, “Los sicarios de Dios”, “Sombras en la eternidad” (obra ganadora en la Semana Negra de Gijón) o “Los vientos del olvido”, una de sus mejores novelas, que resultó profética por retratar, siete años antes de los atentados del 11 de septiembre de 2.001 en los Estados Unidos, las consecuencias de las políticas antiterroristas de la administración Bush.

También ha escrito relatos de corte poco convencional, como es el caso de Amanecer/Atardecer/Anochecer en la playa y, en 2.010, el Grupo Editorial AJEC le publicó la novela “Las Sendas Púrpuras”, con la que había resultado finalista del premio Minotauro de literatura fantástica en 2.006. En 2.011 publica “Estigia” (ubicada en el mismo universo que “Los vientos del olvido”, en el que se ha producido la persecución y el exterminio del islam) y “En la ciudad oscura” (premio Minotauro 2.009), en 2.014 El aliento de la oscuridad con Silente Ediciones y, en 2.015, la Editorial Dalya de San Fernando publica “El final del origen”, con los mismos protagonistas de “Sombras en la eternidad”, la obra ganadora de la Semana Negra de Gijón en su edición del año 2.000.

Como podemos ver, el autor, que sigue publicando hoy en día, se siente muy cómodo regresando a los mundos que ha creado –y que siguen presentes en su memoria-, pues tarde o temprano acaba escribiendo la continuación de sus libros, por muchos años que hayan transcurrido.

Relación de novelas del autor al margen del Bolsilibro:

  • Dios de Dhrule I (1980)
  • Dios de Dhrule II (1980)
  • Dios de Kerlhe I (1981)
  • Aliado de la Tierra (1984)
  • Dios de Kerlhe II (1981)
  • Las islas del infierno (1988)
  • Las islas del paraíso (1988)
  • Las islas de la guerra (1988)
  • La dama de plata (1990)
  • El círculo de piedra (1992)
  • Whyharga (1993)
  • Los vientos del olvido (1995)
  • Las grietas del tiempo (1998)
  • Un paraíso llamado Ara (1999)
  • Los sicarios de Dios (2001)
  • Sombras en la eternidad (2001)
  • Mundo de leyendas (2010)
  • Las Sendas Púrpuras(2010)
  • En la ciudad oscura (2011)
  • Estigia (2011)
  • El aliento de la oscuridad (2014)
  • El final del origen (2015)

Relatos cortos:

  • Centro de violencia controlada (1968)
  • Un asunto endemoniado (1979)
  • El ángel malo que surgió del sur (1981)
  • Sueños (1994)
  • Machote, machote (1995)
  • El destino del empalador (1996)
  • La colina del brezo (1997)
  • Amanecer en la playa (1997).
  • Tres milenios… más o menos (1999)
  • Ciclos (1999)
  • Volvieron de otro mundo (2001)
  • El visitante (2001)
  • El trovador (2001)
  • Las pelotas que vinieron del espacio (2001)
  • Dos milenios… más o menos (2001)
  • Los desafiantes (2001)
  • Un casino para el infierno (2001)
  • Ya sólo nos queda Pharir (2002)
  • El hierro y la piedra (2002)
  • Fuego eterno (2002)
  • Atardecer en la playa (2004)
  • Anochecer en la playa (2005)

Premios

  • 1991: Premio UPC por El círculo de piedra
  • 1994: Premio Domingo Santos por Sueños -Finalista.
  • 1996: Premio Domingo Santos por El destino del empalador -Finalista.
  • 1997: Premio Domingo Santos por Se vende tiempo -Finalista.
  • 1998: Premio Alberto Magno de relato por Un paraíso llamado Ara -Finalista.
  • 2001: Beca Pepsi de la Semana Negra de Gijón por Sombras en la eternidad.
  • 2001: Premio Alberto Magno de relato por El visitante -Finalista.
  • 2004: Premio Gabriel (premio honorífico, modalidad del Ignotus a la labor dentro del campo de la ciencia ficción).
  • 2006: Premio Minotauro por Las Sendas Púrpuras.
  • 2009: Premio Minotauro por En la ciudad oscura.

Me gustaría señalar que tengo la convicción de que el tiempo dará a Ángel Torres Quesada la importancia que merece en el marco de la ciencia ficción española, cosa que lamentablemente hoy no ocurre; y como suele suceder en estos casos, la lástima es que el autor no pueda disfrutar en vida de ese reconocimiento público.

Pues desde este modesto rincón, aquí tiene mi gratitud por los buenos ratos que me ha hecho pasar, y los que vendrán, y si le sirve de algo, mi reconocimiento, Don Ángel.

LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN (I): IAN MACKINTOSH, EL DESAPARECIDO.

Inauguro una nueva serie de artículos dedicados a la vida de autores relacionados de alguna manera con la novela popular. Unas biografías tan curiosas, que si formaran parte de uno de los libros que escribieron, no nos resultarían creibles.

rastros-588-ian-mackintoshPara empezar a abrir boca, empezaré por Ian Mackintosh, autor de un único título de la colección Rastros, más concretamente su número 588 “El hombre del destino” (no confundir con la obra teatral de Georges Bernard Shaw). Como siempre, la colección Rastros me sirve de excusa para hablar de autores generalmente desconocidos en España, y que en muchas ocasiones representa la única posibilidad de leer algo de su obra en castellano.

Ian Mackintosh, hijo de James, oficial de Marina,  y Annie, una institutriz, nació el 26 de Julio de 1.940 en los Highlands, Escocia. Ian cursó sus estudios en la Inverness Royal Academy, donde demostró ser un alumno aventajado, con especial facilidad para los idiomas. En esa época, destacó también en la mayoría de los deportes que practicaba, especialmente en el fútbol, llegando a jugar en un equipo local, pero su verdadera afición fueron siempre los aviones.

De niño estaba siempre hacienda maquetas de aviones con madera de balsa, en muchas

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El misterioso Ian MackKintosh

ocasiones con diseños de su propia invención, y era un ávido lector de todo tipo de revistas de aviación o cualquier cosa que tuviera que ver con volar. En cuanto cumplió la edad necesaria, Ian puso todo su empeño en ingresar en la British Fleet Air Arm como piloto, pero fue rechazado porque su vista no reunía los requisitos exigidos para el vuelo de combate. Sin rendirse, intentó unirse a la Royal Air Force, pero de nuevo fue rechazado por el mismo motivo, lo que le obligó a regresar a la escuela, frustado por su fracaso.

A finales de 1.958 intentó ingresar en la Dartmouth Naval College, una escuela de entrenamiento para oficiales Navales, y en esta ocasión fue aceptado, probablemente gracias a la mediación de su padre. Durante estos primeros años de estudios Ian empezó a escribir para matar el aburrimiento, primero en el mar, durante las largas prácticas navales,  y después en su primer destino en una remota base naval en Escocia.  De este modo Ian siguió –accidentalmente-  los pasos de su padre, y se convirtió en oficial de la Royal Navy británica.

Su primera novela, “A Slaying in September”, se publicó en 1.967. Escribió tan sólo otras cuatro novelas originales entre 1.967 y 1.970; para posteriormente escribir novelizaciones de conocidas series de televisión. Su prematura ¿muerte? a los 39 años cortó una prometedora carrera como escritor.

ian-mackintosh-warshipMientras servía como oficial de la Royal Navy, ocurriría un hecho que daría un giro radical a su vida. La marina británica pasaba en aquellos años una fase en que la opinión pública debatía sobre el sobredimensionamiento de la institución, a la que se acusaba de suponer un gasto ingente y superfluo, toda vez que el imperio británico había desaparecido. Para contrarrestar esta corriente de opinión negativa, la Marina diseñó un plan de propaganda, entre cuyos medios se encontraba la creación de una serie de televisión que difundiera los valores y utilidad de la Royal Navy, y diera una visión más moderna de la misma. Conocedores de la afición de Ian por la escritura, recibió el encargo del diseño de la serie,  y de este modo nació la aclamada serie de la BBC  ” Warship” (1.973–1.977), de la que Ian no sólo ideó la estructura básica del argumento y personajes, sino que escribió el guión completo de varios de sus episodios.

Tras esta experiencia televisiva, Ian abandonó la Marina, dispuesto a dedicarse a la escritura

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¿La mejor serie de espías de TV?

a tiempo completo.

En 1.976, año de su retiro official de la Royal Navy, recibió de manos de la Reina de Inglaterra el premio MBE (Miembro de la Orden del Imperio Británico), máximo honor que puede recibir un oficial británico.

Tras el gran éxito que supuso Warship, Ian fue contratado por Yorkshire TV, para la que creó y escribió la mayoría de los episodios de “Wilde Alliance”, “Thundercloud” (una comedia basada en el mundo de la marina), y  sobre todo, “The Sandbaggers”, una mítica serie de espionaje protagonizada por Roy Marsden, considerada por muchos como la serie de espías más realista que se haya hecho nunca, fruto sin duda del cargo del autor en la Royal Navy.

En Julio de 1.979, Mackintosh estaba volando con otras dos personas (Graham Barber, su mejor amigo, que era un experimentado piloto de British Airways; y su novia, Susan Insole) en un avión ligero sobre el Golfo de Alaska, en dirección a la isla de Kodiak, cuando la aeronave emitió una señal de socorro que fue captada por la Guardia Costera de Estados Unidos. Nunca se encontraron restos del aeroplano, a pesar de que los servicios de rescate llegaron al lugar del suceso pocos minutos después de la señal de socorro, ni se volvió a saber nada de sus pasajeros.

Hasta aquí, tan sólo una biografía más de un escritor de novela popular, con la curiosidad de su extraña muerte, pero lo realmente interesante viene ahora. Durante muchos años resulta que se ha puesto en duda en ciertos ámbitos que el accidente en el que desapareció el escritor fuera real, y no una manera de esfumarse de la tierra, pues se sospecha que Ian Mackintosh pudiera ser en realidad un doble agente soviético que simuló su muerte para desertar. En aquellos años, en plena Guerra fría, la costa de Alaska era un hervidero de actividad soviética, con un regular movimiento de espías y de submarinos nucleares recorriendo la costa. Un periodista llamado Robert Folsom investigó durante años el suceso, y llegó a la conclusión de que Ian Mackintosh no era ni mucho menos un simple oficial de la Royal Navy, sino que estaba convencido de que había llevado a cabo diversas misiones de espionaje para la Inteligencia Británica. Ian, siendo de la Royal Navy, jamás capitaneó un barco, y sin embargo obtuvo los máximos honores posibles de la marina. Por otro lado, y según ha confirmado el propio hermano de Ian, después de haber abandonado el servicio activo, debía informar al ministerio cada vez que abandonaba su ciudad, lo que no es nada habitual.  La ausencia de pruebas del accidente, el momento de la desaparición, la señal de socorro enviada justo desde el único punto en el que los aviones desaparecían del radar, el modelo de avión con el que se produjo el accidente (un antiguo avión de combate de la II Guerra Mundial que casualmente es el único que permitiría abrir las puertas fácilmente en caso de amerizaje), y diversas entrevistas con familiares del escritor, que aseguraban que sus últimos encuentro con él les había sonado a despedida, refuerzan la teoría de Folsom, aunque nunca se ha podido confirmar nada al respecto, pero plasmó todo esto en el libro “The life and misterious death of Ian Mackintosh: The Inside Story of The Sandbaggers and Television’s Top Spy

El hermano de Ian, Lawrie, que siempre ha defendido que su hermano no era un espía soviético,  pero que también duda que su hermano esté muerto, escribió lo siguiente:

“¿Murió Ian en Alaska o simplemente desapareció? ¿Y por qué? Nadie lo sabe, y aquellos que lo supieran no hablarían nunca, pero cualquiera que conociera a mi hermano no se sorprendería si cualquier día reaparece, sentado en su escritorio, como si todos estos años no hubieran ocurrido jamás.”

Pues aquí le esperamos, Sr. MacKintosh

EDDIE THORNY, EL PERIODISTA INFILTRADO EN LOS QUIOSCOS

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El gran Eduardo Guzmán

Entre los motivos que explican que grandes escritores trabajaran durante años en la novela popular española, probablemente el más triste sea sin lugar a dudas que era la única manera que tenían estos autores de ganarse el pan tras la guerra civil, al no poder emplear su nombre auténtico por motivos políticos. Este es el caso de Eduardo de Guzmán, alias Eddie Thorny, Edward Goodman, Anthony Lancaster, Richard Jackson y Charles G. Brown, uno de los autores de mayor calidad que han pasado por los kioscos, y al que he tardado tanto tiempo en dedicarle una reseña, siendo sin lugar a dudas uno de los nombres indispensables de la literatura popular española.

 Eduardo de Guzmán Espinosa (Villada,Palencia, 1908 – Madrid, 1991) fue un periodista y sindicalista, muy activo en la defensa del anarquismo, que por carambolas de la vida acabó escribiendo novela popular durante más de 20 años.

Aunque desde muy joven dejó claro que su vocación era el periodismo, también se ganó la vida como escritor sin ningún problema y con mucho prestigio, como demuestra el hecho de recibir en 1.975 el Premio Internacional de la Prensa, por su libro “El Año de la Victoria”. Fue redactor-jefe del diario madrileño La Tierra, para el que trabajó desde 1.930 hasta 1.935, realizando, entre muchos otros, dos famosos reportajes sobre Casas Viejas (uno de los episodios más tristes y sangrientos de la segunda República, sucedido en 1.933 en la localidad del mismo nombre, actualmente en Benalup), y sobre el asesinato de Hildegard,  hechos ambos que darían lugar años más tarde a dos libros del mismo autor.

Durante la República y la Guerra Civil ejerció fundamentalmente de periodista y concretamente, hasta casi el final de la contienda, dirigió en Madrid el diario anarquista “Castilla Libre’, el último periódico editado en la capital, antes de la entrada de las tropas nacionales, el 28 de marzo de 1939. Huyendo de la represión franquista llegó hasta Alicante y allí estuvo en su puerto esperando – junto con otros españoles republicanos – los barcos franceses que les permitiesen salir de España y que nunca llegaron. Allí fue hecho prisionero y trasladado al famoso Campo de los Almendros que describiera Max Aub, y de ahí al campo de concentración de Albatera, juzgado y condenado a muerte, sobreviviendo a la zozobra de estar esperando durante quince meses a que llegase el día de su ejecución en la madrileña cárcel de Yeserías. En su largo periplo carcelario, Eduardo de Guzmán y el poeta Miguel Hernández fueron compañeros en la prisión de la Plaza del Conde de Toreno (Madrid). Eduardo, que acompañó a Hernández en estas tristes circunstancias, describió de esta forma las condiciones en las que se encontraban: “Disponemos de treinta y cinco centímetros de ancho y metro y medio de largo para descansar y hemos de hacerlo materialmente incrustados unos en otros”.

El 18 de enero de 1940 tuvo lugar el Juicio sumarísimo de urgencia de la Plaza de Madrid, convocado por el Consejo de Guerra Permanente número 5 de las fuerzas franquistas. Todo esto lo narra en sus libros “El día de la Victoria” y “La muerte de la esperanza”. En 1941 le fue conmutada la pena de muerte por la de cadena perpetua, para ser posteriormente amnistiado en 1.943 gracias «a la virtud y a la decisión generosa y cristiana del Caudillo» (como figura en el indulto, no es que lo piense yo), momento en que  sale de la cárcel en libertad condicional, aunque no se le permitió (por sentencia) volver a ejercer la profesión de periodista, por lo que tuvo que dedicarse durante esos años a traducir (a Dostoiewsky y A.J. Cronin entre otros) y escribir con nombre falso, incluso hasta crónicas taurinas a partir de lo que oía por la radio, hasta que en 1.951 fue acusado de nuevo por espionaje, lo que motivó que pasara otro año recluido en una prisión de Oviedo. Al salir, comenzó una obligada carrera como escritor de novela popular, escribiendo bajo seudónimo novelas policíacas y del oeste (más de cuatrocientas en total), fundamentalmente para la editorial Rollán, en donde se convirtió en una de sus primeras espadas de su colección estrella FBI, y ocasionalmente para Bruguera, además de traducciones, guiones de cine y toda una serie de actividades literarias en las que tenía que ocultar su nombre. Empleó para ello varios seudónimos de sugerencia extranjera, siendo los más frecuentes los de Edward Goodman (para mi uno de los seudónimos más ingeniosos de toda la literatura popular: Guzmán/ Goodman), Richard Jackson, Anthony Lancaster, Charles G. Brown  y sobre todo, Eddie Thorny.

Desde 1969 trabajó en la agencia mexicana de noticias y colaboró en publicaciones de gran prestigio como Índice, Tiempo de Historia y Triunfo.

Se le rehabilitó como periodista en 1978, momento a partir del cual incrementó su actividad como escritor “serio” y conferenciante, prosiguiendo en su militancia política como un destacado miembro de la CNT.

En 2.008, coincidiendo con el centenario del nacimiento del escritor, su pueblo natal, Villada, rindió un homenaje a uno de sus más destacados vecinos, recibiendo su viuda la insignia de oro de la localidad.

Para hacernos una idea de su visión del periodismo, solía decir que “Es mucho más difícil describir que opinar, en vista de lo cual, al final todo el mundo opina”. Supongo que por este motivo los tertulianos actuales de televisión sirven para hablar tanto de política internacional como de física cuántica. Total, dicen lo primero que les viene a la cabeza y listo.

Obras más destacadas

  • La segunda república fue así
  • Madrid rojo y negro
  • España entre las dictaduras y la democracia
  • Aurora de sangre: vida y muerte de Hildegart, llevada al cine por el actor y director Fernando Fernán Gómez (1977), con el nombre Mi hija Hildegart.
  • El año de la victoria
  • Nosotros los asesinos
  • La muerte de la esperanza

Estos libros constituyen unos soberbios testimonios sobre la guerra civil.

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS DESTACADOS

– “Mi condena a muerte” publicado en “Tiempo de Historia”, nº 17, abril de 1976.

– “Un millón de presos políticos y doscientos mil muertos en España” publicado en“Tiempo de Historia”, nº 41, abril de 1978.

– “Juicio y condena de Miguel Hernández” publicado en “Nueva Historia”, nº 15, abril de 1978.

Premios

  • Premio Internacional de Prensa por el libro El año de la victoria, concedido en París al libro político más interesante publicado en 1974.
  • Premio Libertad de Expresión, en 1982 en Valencia.

Entre todas sus obras literarias la más conocida es sin duda  “Aurora de Sangre: Vida y muerte de Hildegart”, relato de la  verídica historia de una anarquista que quiere ser madre de un hijo superdotado y para ello se busca el padre ideal, encontrándolo en un cura al que seduce y del que logra quedarse embarazada, naciendo de esta relación una niña a la que educa como superdotada, pero completamente infeliz, para acabar siendo asesinada a manos de su propia madre. Este relato fue llevado al cine por el actor y director Fernando Fernán Gómez (1977), con el título de “Mi hija Hildegart”, y al teatro en 1.986 por Fernando Arrabal.

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Fotograma de “Mi hja Hildegart”

El periodista Eduardo de Guzmán tuvo la oportunidad de conocer a las protagonistas (a Hidegart también, pues en su época era una destacada intelectual anarquista, que a los 17 años ya se había licenciado en derecho y que con 19 ya había escrito 15 libros) y de entrevistar detenidamente a la madre en la cárcel.

Aurora Rodríguez sustentó toda su vida en función, más que de su hija, de su proyecto Hildegart. Una enorme contadicción la de esta mujer cuyo principal objetivo era educar a su hija para que fuera libre, cortándole las alas en el momento en que quiso echar a volar. Porque su decisión de quitarle la vida se hizo firme cuando la hija manifestó su propósito de independizarse, de seguir su carrera en el extranjero, despegándose así de una madre absorbente y posesiva hasta lo enfermizo.

La historia clínica de Aurora Rodríguez fue desvelada en 1987 por el polémico psiquiatra Guillermo Rendueles en “El manuscrito encontrado en Ciempozuelos”.

Respecto a la obra del autor que nos interesa, la de los bolsilibros, de las más de 400 obras que escribió la gran mayoría corresponden al género policiaco y al western, aunque también publicó obras en la colección de aventuras/bélica Proezas, de Rollán. Que yo conozca, no escribió novelas del género de terror ni de ciencia ficción.

Aunque se suele considerar que inauguró su etapa como escritor de literatura popular con el nº 9 de la colección FBI de Rollán, con la novela “A la ofensiva”, la realidad es que tras salir de prisión en 1.943, y tras unos años ejerciendo únicamente de traductor, ya se inició como escritor de literatura popular, participando entre otras cosas con 8 títulos en una colección de la editorial España llamada “Novelas de gauchos”, escritas entre 1.946 y 1.947 (colección de 18 números, escrita entre el autor y Federico Mediante Noceda). Su nuevo encarcelamiento en 1.951 interrumpe su carrera literaria, lo que provoca que no fuera hasta su primer título en Rollán cuando se convierte en uno de los más prolíficos y exitosos autores de la novela popular.

Hay que decir que con Eduardo de Guzmán la literatura de kiosco se encontró sin querer con un escritor de gran calidad, representando uno de los más claros ejemplos de que no todo lo que se escribía en estas colecciones era infraliteratura, por mucho que unos cuantos escritores y críticos se empeñaran en difundir esta idea.

Las circunstancias obligaron a Eduardo de Guzmán a escribir en un mundo en el que probablemente nunca hubiera entrado en condiciones normales: desde la distancia, una de las pocas cosas buenas que salieron de una época desgraciada.

Como primera toma con el autor he elegido su primer título en la colección FBI de Rollán, en la que fue uno de los bastiones durante años.

eddie-thornie-a-la-ofensivaTítulo: A LA OFENSIVA

Autor: EDDIE THORNY

Colección FBI nº 9. Editorial Rollán

Portada: Amable Leal

1ª edición: 1.950

Shelby Hoffman, periodista del “Morning Star”, se encuentra con su antiguo camarada, Thomas Lowe, con el que compartió bombardero durante la guerra, y al que llevaba tres años sin ver, desde que se licenciaron.

Después de tomarse unas copas con su compañero de armas, al regresar a su casa borracho, y tras tener que entrar por la fuerza al ser incapaz de atinar con las llaves, Shelby sorprende a una hermosa joven que está rebuscando en lo que inicialmente piensa que es su despacho, pues luego se da cuenta que ha entrado por error, fruto de la nebulosa alcohólica, en el apartamento del piso de abajo, propiedad del Sr. Schuman. La chica confiesa a Shelby que ha entrado en el apartamento buscando unas cartas de su hermano Joe, fallecido durante la guerra, con las que Schuman y su socio Smore están chantajeando a su padre amenazando con publicarlas, pues dichas cartas harían que su hermano se viera envuelto en una red de espionaje.

Shelby decide creer a la joven, que dice llamarse Jane Garland, y no sólo no la denuncia, sino que decide ayudarla, dejándola marchar.

A la mañana siguiente, al despertar con una gran resaca, Shelby se entera de que en el piso de abajo ha aparecido Peter Smore asesinado con un cuchillo clavado en el pecho, siendo el Sr. Schuman el principal sospechoso. Esa misma mañana Shelby recibe dos llamadas en las que dos personas le ruegan que no le diga a la policía que estuvieron esa noche en ese edificio: Jane Garland, y Thomas Lowe, que le había acompañado borracho hasta allí.

Una compleja trama, con personajes sólidos, bien narrada, y mejor resuelta. ¿Se puede pedir más?.