CURTIS GARLAND Y MEDUSA

Aprovechando que era un cinéfago y bibliófilo empedernido, Juan Gallardo Muñoz se inspiró para la escritura de  sus novelas de terror en prácticamente todos los monstruos clásicos de la literatura y el cine. Drácula, Frankenstein, Jack el Destripador, el hombre lobo, la momia, el fantasma de la ópera…..prácticamente cualquier personaje de terror que existiera por aquel entonces servía de pretexto para montar el argumento de una de sus novelas.

Junto a todas estas consagradas leyendas del terror, y con el fin de no resultar repetitivo, Curtis Garland tuvo que buscar la inspiración en otros monstruos menos populares, como es el caso que nos ocupa: la Gorgona.

Inicialmente, en la mitología griega, una gorgona (en griego antiguo la traducción más aproximada sería “terrible”) era una mezcla de siniestro monstruo femenino y deidad protectora, procedente de antiguas creencias religiosas. Su poder era tan grande que cualquiera que intentase mirarla quedaba petrificado, por lo que su imagen se empleaba a modo de protección en todo tipo de lugares, desde templos a palacios. En esta primera versión la Gorgona era representada como una figura con alas de oro, garras de bronce y colmillos de jabalí, llevando un cinturón de serpientes, entrelazadas y confrontadas entre sí.

Posteriormente Hesíodo ofrece una versión distinta, incrementando el número de gorgonas a tres: Esteno (poderosa), Euríale (que surge lejos) y Medusa (reina) y las hace hijas de las deidades marinas Forcis y Ceto. De las tres, Medusa, era la única mortal, y tenía serpientes venenosas en lugar de cabellos como consecuencia de un castigo impuesto  por la diosa Atenea.

En su origen Medusa era una virginal sacerdotisa de gran belleza que fue violada por Poseidón en el templo de Atenea. En un arranque de celos, Atenea convirtió a Medusa en una Gorgona, dándole la terrorífica apariencia con la que la conocemos actualmente, y confinándola en una isla, con el poder de convertir en piedra a todo el que la mire a los ojos, lo que le aseguraba el aislamiento del resto de la humanidad. Es decir, que la violan, y como castigo la convierten en una horrenda Gorgona, condenándola a la soledad por la eternidad. Tela con los dioses de la mitología griega.

Esta imagen es la que finalmente se impuso en el imaginario popular hasta la actualidad, especialmente gracias al mito de Perseo, semidios hijo de Zeus y Danae,  que pudo matar a Medusa gracias a la ayuda de los dioses, cortándole la cabeza, brotando en ese momento de su cuello el monstruo Crisaor y el caballo alado Pegaso. Según la leyenda, Perseo empleó posteriormente la cabeza de Medusa para petrificar a Atlas, transformándole en los montes Atlas, que sujetaban el cielo y la tierra; y contra el rey Polidectes, quien le había enviado originalmente a matar a Medusa con la esperanza de librarse de él y casarse con su madre, Dánae. Tras salvar a su madre, Perseo entregó la cabeza a Atenea, quien la puso en su escudo, de modo que cualquiera que lo mirara quedaba inmediatamente petrificado.

The_Gorgon_(1964)Cinematográficamente Medusa se ha limitado a aparecer en películas sobre la mitología griega, aunque a modo de excepción fue empleada en una película de terror de la Hammer de 1964 llamada “La Gorgona” (La maldición de Vandorf).

Esta película de Terence Fisher, con los inevitables Cristopher Lee y Peter Cushing en el reparto, es la que probablemente sirvió de “inspiración” para la novela “Los ojos de la Gorgona”.

La literatura del género de terror tampoco se ha volcado especialmente en la utilización de este mito griego, aunque sí he podido localizar algunos relatos protagonizados por la gorgona, como es el caso de “El lazo de la medusa”, escrito por Zealia Bishop en colaboración con H.P. Lovecraft.

Pues bien, Juan Gallardo Muñoz se inspiró en el mito de la Gorgona para la redacción de al menos cuatro novelas:

  • Los ojos de la Gorgona. Selección Terror 201. Editorial Bruguera
  • Los cien días de la Gorgona. La Conquista del Espacio nº 280. Editorial Bruguera.
  • La noche de la Medusa. Espacio Mundo Futuro nº 467. Editorial Toray.
  • Los Cien días de la Medusa. Nova Club nº 2. Editorial Rollán.

Y qué mejor manera de ver estas distintas versiones sobre la Gorgona que con una pequeña reseña de cada libro.

Curtis Garland - Los ojos de la gorgonaTítulo: Los ojos de la Gorgona

Autor: Curtis Garland

Colección Selección Terror  Nº 201 Editorial Bruguera

Portada: Desilo

1ª edición: Enero 1977

 La narración, una vez más de ambientación victoriana, arranca con el joven y díscolo Guy Faversham, un caprichoso aristócrata habitual de la vida nocturna londinense, acudiendo en una de sus correrías nocturas a un nuevo burdel en Greek street llamado el jardín de las Hespérides. Allí encuentran una joven de gran belleza de la que se encaprichan, pero que rechaza sus insistentes insinuaciones.

Colérico por la negativa, a la que no está acostumbrado, Faversham secuestra a la joven, trasladándola a un aislado caserón propiedad de su familia con la idea de violarla junto con el resto de sus amigos.

Cuando el cochero que ha trasladado a los cuatro villanos y la joven inconsciente regresa cuatro horas después para recogerles, se encuentra con un aterrador panorama: en la casa encuentra cuatro estatuas con los rostros crispados por un terror inimaginable, que, tras la correspondiente autopsia ordenada por el superintendente Chapman, resultan ser los cadáveres de Faversham y sus amigos, cuya piel se encuentra petrificada de forma sobrenatural.

Un tiempo después, el joven y apuesto doctor Clay Carter llega al Parador del Ciervo, en Sunderland, una pequeña población del nordeste de Inglaterra, donde va a iniciar una nueva vida como médico local, en sustitución del anterior Doctor, el Sr. Laverick, fallecido en extrañas circunstancias.

Aquí irá conociendo a los habitantes de estas inhóspitas tierras, que pronto serán protagonistas de una terrorífica historia: la señora Doolittle, que regenta el parador con la ayuda de su bella sobrina Lorna; el doctor Laszlo Korvac, un brillante científico embarcado en una misteriosa investigación en compañía de su ayudante Sergei Zarov; Lord Galway, un apocado y enfermizo joven de la alta sociedad que convive con su estricta madre; y Pierre Devereux, un supuesto artista que realmente regenta un negocio de prostitución con cuatro bellas jóvenes a su cargo: Doris Foster, Ann waverly, Marsha Gregory, y Vicky Dowling, una belleza pelirroja de la que está enamorado Lord Galway.

Como es habitual en Curtis Garland, una soberbia ambientación destaca a lo largo de todo el relato, con personajes bien definidos, con una particular versión sobre el mito de la medusa, y con algún que otro sorprendente giro argumental tan característico del autor. Una parte del mérito de los libros de Curtis Garland reside en la profusión de detalles que demuestran los amplios conocimientos del autor, como las constantes referencias a la mitología griega: el burdel del principio de llama el Jardín de las Hespérides, en Greek Street; la violación de Medusa….

De esta novela, con una excepcional portada de Desilo, me ha llamado la atención, por lo poco habitual, la presencia de dos personajes homosexuales en la narración (un hombre y una mujer), estando su presencia justificada por el desarrollo de una trama sobre la que prefiero no dar más detalles para no estropear la sorpresa.

 

 Curtis Garland - Los cien días de la gorgonaTítulo: Los Cien Días de la Gorgona

Autor: Curtis Garland

Colección La Conquista del Espacio  Nº 280. Editorial Bruguera

Portada: Antonio Bernal

1ª edición: 1975.

Lo primero que hay que decir es que aunque las referencias a este mito griego son continuas, “Los cien días de la Gorgona” no es un libro sobre Medusa propiamente dicha.

Todo comienza cuando el protagonista de nuestra novela, Todd Nolan queda temporalmente ciego como consecuencia de un accidente con los ácidos que su amiga Sheila emplea para la elaboración de sus grabados.

Tras ser ingresado en un hospital, ya falta de un día para que le den el alta,  una enfermera le cuenta que en el cielo se está produciendo un fenómeno natural increíble, una especie de aurora boreal luminosa que él lógicamente no puede disfrutar.

A la mañana siguiente, Todd encuentra al despertar que nadie atiende a sus llamadas, y aterrorizado empieza a pensar que se encuentra sólo en el hospital, hecho que se ve confirmado cuando sale a la calle y descubre que no se escucha ruido alguno.

En un ataque de pánico, se arranca las vendas de los ojos, y descubre la horrible verdad: todo ser vivo a su alrededor se ha transformado en una especie de estatuas de cera cubiertas de una extraña sustancia cristalina, paralizados en la postura que tuvieran cuando sucedió el increíble incidente.

Este principio, que recuerda mucho a “El día de los trífidos”, el clásico de la ciencia ficción de John Wyndham en el que el protagonista, temporalmente ciego, descubre que casi toda la población ha quedado ciega tras un extraño fenómeno luminoso en el cielo, sirve de punto de partida para que nuestro protagonista, en compañía de otros supervivientes que por diversas circunstancias no vieron el fenómeno luminoso –incluyendo su novia Ewa- comiencen a investigar las  causas de este verdadero apocalipsis, sin sospechar que sus problemas no han hecho más que comenzar.

Si en “el día de los trífidos” los supervivientes deben enfrentarse a las terribles plantas móviles que se han adueñado del planeta, nuestros protagonistas tendrán que lidiar con varias amenazas muy diferentes, y mucho más terroríficas.

Me ha encantado, por la ingenuidad propia de la época, un diálogo entre los dos protagonistas, Todd y Ewa, tras una serie de terroríficos sucesos:

“- Ewa, ¿Qué podemos hacer a partir de ahora?.

– Ya ni siquiera podemos casarnos, -murmuró ella con tono ahogado.

– No, ya no. No hay sacerdotes. Ni jueces de paz. Ni siquiera un capitán de barco…

– Pero hay iglesias. Aún existen, Todd. Podemos ponernos de rodillas ante la cruz, y poner a Dios por testigo, como si él nos casara.”

El mundo está desmoronándose, y la preocupación de la chica es que no van a poder casarse….El que piense que la novela popular no es genial, no sabe lo que se pierde.

El libro no da descanso al lector,  con un ritmo vertiginoso desde la primera a la última página, condensando tal cantidad de situaciones que nos hace pensar que es imposible que hayan tenido cabida en tan sólo 94 páginas.

Como siempre, la historia está plagada de guiños y referencias de todo tipo, como una sala de cine donde proyectan “La hora final” (on the beach en el original), la película de 1959 de Stanley Kramer sobre un holocausto nuclear, con un capitán de submarino (Gregory Peck) que intenta rescatar a los pocos supervivientes que han quedado en Australia.

 

Johnny Garland - La noche de la medusaTítulo: La noche de la Medusa

Autor: Johnny Garland

Colección Espacio Mundo Futuro  Nº 467. Editorial Toray

Portada: Desconocido

1ª edición: 1969.

Cronológicamente, es la primera novela que el autor escribió inspirándose en el mito de Medusa, y desde mi punto de vista, la más floja de las tres.

Aunque al iniciar la lectura es fácil que el lector piense que la novela hubiera tenido un mejor encaje en alguna colección de espionaje tipo Archivo Secreto de Bruguera, en la que se fusionaban los géneros de espías y ciencia ficción, la realidad es que los elementos fantásticos justifican plenamente la publicación en una colección de ciencia ficción.

Tras una breve introducción en la que el autor explica el mito de la Gorgona, se nos presenta a Milton Mann, más conocido como el super agente SPY-99, un claro precursor del agente M-31que en el futuro protagonizaría un buen número de novelas de Curtis Garland, y al que ya dedicamos una reseña en este blog.

Milton Mann es un hombre cuya descripción de la ficha especial del FBI podría corresponder perfectamente al autor de este blog:

Superdotado. Mente y físico fuera de lo común. Facultades supersensoriales. Telépata, vidente y memoriógrafo. Inmune a drogas y al envenenamiento. Un superhombre fuera de serie en todo. Prácticamente un arma demoledora, con apariencia humana

Según palabras de Harry Layland, inspector-instructor jefe del FBI:

Es un tipo magnífico. Poseedor de extrañas facultades, con una gran fortuna personal, una cultura amplísima; una educación filosófica, política y religiosa de primer orden; refinadas costumbres, gourmet exquisito…no he conocido jamás a un hombre como Milton Mann. Su fuerza física queda disimulada por su esbeltez, su poder muscular por su elegancia, y su estatura por la armonía de todo su cuerpo.”

Y lo más interesante de este auténtico superhombre, “su rostro, mezcla de europeo y asiático, posee la ductilidad de los grandes actores teatrales, pudiendo parecer totalmente europeo para nosotros, y puramente oriental entre los orientales”.

El caso es que Milton Mann es seleccionado para una arriegada misión. Debe dirigirse a la isla de Togara Sur, en Japón, para investigar un extraordinario caso. En esa pequeña isla se celebró recientemente una secretísima reunión de los 6 principales líderes mundiales. Tras la reunión, los seis líderes desaparecieron de la faz de la tierra, y el resto de personas que se encontraban en ese momento en la isla –habitantes y fuerzas de seguridad que vigilaban la cumbre- han aparecido convertidos en estatuas.

Lo que no sabían los secuestradores es que la reunión era realmente el simulacro para la verdadera reunión que se producirá posteriormente en la isla de Akishima, y que las personas que se reunieron eran realmente unos dobles de los líderes.

Ante el riesgo que existe para la verdadera reunión de los líderes mundiales, Milton Mann deberá descubrir a los responsables de lo ocurrido en Togara, y por ese motivo se desplaza allí haciéndose pasar por un escritor,  en compañía  de la exótica Suzzy Yeng, una representante de las Naciones Unidas que simula ser su secretaria/amante. (¿Un homenaje a la emotiva película “El mundo de Suzie Wong”?).

Sin que se mencione expresamente en el libro,la historia transcurre en los años 60-70 (se menciona en la narración a Hoover como director del FBI, cargo que ocupó hasta 1972, año de su muerte), y no deja de ser una aventura al más puro estilo James Bond, aunque con elementos de ciencia ficción mucho mayores de los que se podrían pensar en un primer momento, y sin que puedan faltar el villano de turno, el inmoral millonario Luther Maddox -un émulo de Lex Luthor- o su fiel esbirro, el eficaz asesino Lester Kimball, dos estereotipos de personajes malvados.

Nuevamente, a pesar de las múltiples referencias a Medusa, no encontraremos a este personaje por ninguna parte, excepto en los efectos de una letal arma que amenaza la seguridad mundial. Eso sí, la diversión está asegurada.

Curtis Garland los cien dias de medusaTítulo: Los Cien días de la Medusa

Autor: Addison Starr

Colección Nova Club  Nº 2. Editorial  Rollán

Portada: Prieto Murana

1ª edición: Noviembre 1969.

No debemos confundir esta novela con la ya reseñada “Los cien días de la gogona”, publicada por Bruguera. Ambas nno tienen nada en común salvo la leyenda de Madusa, empleada en esta novela de un modo completamente tangencial.

Sobre la colección Nova club no me extiendo, porque espero dedicarle una reseña en algún momento. Tan sólo comentar que fue un intento de la editorial por adentrarse en la ciencia ficción, género al que hasta el momento no había dedicado ninguna atención, recurriendo para ello a los mejores escritores de los que disponía en aquel momento: Juan Gallardo Muñoz, Antonio Vera Ramírez, José Miguel Téllez, o Enrique jarnés Bergua entre otros.

Hay más cosas en el cielo y en la Tierra, Horacio, de las que tu razón o la mía puedan sospechar

Con esta cita de Hamlet comienza esta novela, protagonizada por Martin Walsh, un periodista que se verá envuelto de forma involuntaria en unos increíbles hechos que el lector puede leer gracias a unas extrañas crónicas escritas por un tal Addison Starr.

La historia comienza con una extraña sucesión de revoluciones en diferentes puntos de la Tierra, sin aparente conexión entre sí.

En todos los casos, que incluyen a países altamente estables a nivel económico, político o social, una súbita locura afecta a gran parte de la población, que se rebelan de forma violenta contra sus dirigentes, incapaces de contener la ola de destrucción que se cierne sobre sus naciones.

Irán, Egipto, Brasil, Australia, y finalmente el mismísimo Reino Unido sucumben a esta imparable ola de locura  que sume al Mundo en una completa incertidumbre.

A partir de este momento nuestro protagonista se verá involuntariamente envuelto en una operación para descubrir el origen de estas revoluciones, de las que se culpa inicialmente a la Unión Soviética.

Hay que señalar que la relación de la novela con el mito de Medusa –que sí se menciona de forma expresa- es muy  limitada.

Lamentablemente debo decir que es probablemente el peor libro que he leído del gran Curtis Garland (esta vez bajo el seudónimo de Addison Starr), pues da una sensación de absoluta improvisación en el desarrollo de una trama en la que aparecen personajes aparentemente destinados a ser importantes y que sin embargo no vuelven a ser mencionados, y otros personajes que son introducidos en la historia de forma bastante artificial.

No obstante, el libro recoge situaciones sorprendentemente proféticas. Desde el inicio de la novela, con una revolución en la que se derroca al Sha de Persia (la novela se escribe 10 años antes de que esto ocurriera realmente), pasando por una revolución árabe en Egipto, el levantamiento de los negros en Sudáfrica contra los dirigentes blancos (esto no ocurriría en la realidad hasta mediados los 80), hasta una ecena del Empire State Building cayendo en pleno Nueva York, en una imagen que recuerda tristemente a la caída de las torres gemelas, se nos presentan una serie de sucesos que se han reproducido posteriormente en la historia real.

Por otro lado, me ha resultado muy curioso ver diversas menciones a España en la novela, algo poco habitual, especialmente una referencia deportiva cargada de humor por parte de un madridista declarado como era Juan Gallardo Muñoz:

Los Gigantes habían ganado la liga de béisbol esta temporada, Brasil se clasificaba para el campeonato mundial de fútbol, a celebrar uno de aquellos años en la Unión Soviética; el Real Madrid ganaba la copa de Europa, y un negro, Blackie Rocker, alcanzaba la diadema de todas las categorías en un reciente combate en el Madison Square Garden. Lo de siempre en deporte, creo yo.”

Por cierto que la Unión soviética jamás llegó a celebrar unos mundiales de fútbol, aunque en 2018 Rusia sí los acogerá por vez primera en su historia.

KABÉ, EL ROBOT DETECTIVE DE CLARK CARRADOS

EEMF065- Clark Carrados - MEMORIAS DE UNA MÁQUINAComo suele ser habitual, el mayor conocimiento que existe sobre la obra publicada en las colecciones de Bruguera, tanto por la proximidad temporal como por una mayor tirada de ejemplares, permite que haya un cierto reconocimiento por parte de los aficionados acerca de las sagas escritas por Luis García Lecha para esta editorial.

Es relativamente sencillo encontrar información sobre estas series, así que me limitaré a mencionarlas antes de entra en la temática objeto de esta reseña.

 

1- En la colección La Conquista del Espacio, el autor escribió una trilogía –en una época en la que no todo tenía por que ser una trilogía- protagonizada por el Coronel Alan Ardax, compuesta por las siguientes novelas:

  • “El hombre y su robot”. La Conquista del Espacio nº 211. Clark Carrados
  • “Mercado de “hubots”. La Conquista del Espacio nº 219. Clark Carrados
  • “Los bicéfalos”. La Conquista del Espacio” nº 236. Glenn Parrish.

A lo largo de estos tres títulos se nos narran las aventuras del mencionado Alan Ardax, un militar que ha sido injustamente condenado al destierro por  traición, debiendo permanecer de por vida en un inhóspito planeta deshabitado. Acompañado por un fiel robot llamado IAKO y por una bella mujer que le rescata del destierro, recorrerá el Universo buscando pruebas que le permitan demostrar su inocencia.

2. La reina negra es un personaje recurrente del autor en su vertiente policiaca que ya he mencionado en otras reseñas de este mismo bllog, y que aparecía ocasionalmente en las colecciones Punto Rojo y Archivo Secreto de Bruguera. Mi intención es dedicarle cuando pueda una reseña en exclusiva a este personaje, así que no digo nada más al respecto.

3. En la colección Enviado Secreto, también mencionada en diferentes reseñas del blog, uno de los agentes (EO-003) surgió de la pluma de Carrados. Tampoco es el objeto de esta reseña, y además hay una magnífica reseña sobre esta colección, de la que creo que no puedo aportar nada nuevo, en http://unaplagadeespias.blogspot.com.es/2014/08/bolsilibros-enviado-secreto-dans.html

Pues bien, años antes de la publicación de las aventuras del Coronel Ardax y del resto de sagas expuestas, Clark Carrados ya recurrió en su etapa de Toray a un curioso personaje que le sirvió de hilo conductor en diferentes novelas dentro del género que le hizo más popular: la ciencia ficción.

En la colección Espacio Mundo Futuro de la editorial Toray, Luis García Lecha escribió al menos diez títulos protagonizados por un peculiar robot llamado Kabé, especializado en la resolución de enigmas gracias a su avanzado cerebro electrónico, que le permitía las más brillantes reflexiones, que solía acompañar de un particular sentido del humor, seña de identidad por otra parte  de esta serie.

El nº 65 de la colección,“Memorias de una máquina” da comienzo a esta saga literaria, que continuaría con “El Oro de las Estrellas” (Nº 75) “El País de los robots” (Nº 87) , “Los trabajos de Kabé” (Nº 91 Espacio Mundo Futuro), “Justicia Robótica” (Nº 102), “Maquiavelo artificial” (Nº 108), “Homo Mechanicus” (Nº 115), “Raza de señores” (Nº 117), “El planeta de los hombres de oro” (Nº 137), y “Una mota de polvo” (Nº 222).

La mencionada “Memorias de un hombre máquina” empieza con una dedicatoria muy especial, que nos da una idea de lo que nos espera a lo largo de la saga:

A mi buen amigo y colega Law Space.

Todos los «robots» no son necesariamente malos ni tiranos. También los  hay buenos y simpáticos, como Kabé, el protagonista de esta historia…, a quien no le desagrada hasta hacer un poco de Cupido.”

Interesante dedicatoria que nos permite suponer que Luis García Lecha conocía personalmente a Enrique Sánchez Pascual (Law Space entre otros), autor con el que compartió la mayor parte del peso de la colección de Toray.

En esta primera novela de la saga, escrita a modo de memorias, se nos da a conocer a K.B. 000 459-3D5 -Kabé para los amigos-, el más avanzado robot de la galaxia, una máquina con el aspecto de un atractivo hombre joven, imposible de diferenciar a simple vista de un humano real, que vive en compañía del brillante profesor Crandon, al que sirve como ayudante en el observatorio del Monte Hadley, en la Luna.

Kabé, que siente un gran aprecio por el profesor, está empeñado en convencer a su jefe de que trabaja demasiado, y que necesita casarse. Cuando está intentando convencerle para que se tome unas vacaciones en Cannes o en las playas de Mallorca, reciben órdenes de embarcarse en una misión para investigar la aparición de un décimo planeta en el Sistema Solar, y para ello zarpan desde la Luna en una nave comandada por otro robot de apariencia femenina llamado Eva, una fría y eficiente máquina cuya atractiva apariencia provocará cierta tensión a lo largo del viaje.

Me ha llamado poderosamente la atención el siguiente pasaje de la novela:

“—¿Cómo te atreves a violar —aulló—, la primera y más fundamental ley de todo «robot»? Has golpeado a un humano.”

Curiosa esta referencia a las famosas leyes de la robótica de Isaac Asimov, aparecidas por primera vez en el relato «Círculo vicioso» en 1942,  y que se ve que Luis García Lecha conocía a la perfección. Estas leyes establecen lo siguiente:

  1. Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe hacer o realizar las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la 1ª o la 2ª Ley.

En resumen, una primera novela desbordante de aventuras y de humor, que nos sitúa en una Tierra futura plagada de interesantes detalles tanto a nivel social como tecnológico, y que tiene una digna continuación en los siguientes títulos de la saga, ya sin la presencia del profesor Crandon y Eva, pero siempre con Kabé ejerciendo de Cupido de los distintos protagonistas que se van incorporando a la serie. He de decir que Kabé es un gran personaje, de personalidad bien definida y con el que resulta fácil identificarse.

En el título de la saga “Maquiavelo artificial”, la novela acaba con estas hermosas palabras a cargo de Kabé, que bien pudieran haber servido de despedida del personaje (aunque ya sabemos que sus aventuras continuaron):

—Entonces, ¿dónde piensas ir ahora, Kabé? —inquirió Melphys.

Pero ¿quién podía responder a aquella pregunta? Soy un robot casi enteramente humano, tanto que, como éstos, carezco de la facultad de profetizar, y por lo tanto ignoro lo que me reserva el porvenir. Aunque, por otra parte, ¿es tan difícil averiguarlo? ¿Quién será el próximo humano a quien tendré que sacar de líos? Porque, eso sí que es seguro, que cuando menos lo piense andaré enzarzado en alguna aventura. Cuándo, cómo y dónde, no lo sé; pero acaso antes de muy poco vuelva a tener que escribir un nuevo relato.

Y desde ahora, puedo garantizar que, si sucede, lo haré con mucho gusto.”

No obstante, las aventuras de Kabé continuarían, llegando incluso nuestro protagonista a conocer el amor en “Una mota de polvo”, última novela de la saga de la que tengo constancia, aunque es más que probable que haya más títulos, que espero ir descubriendo con el tiempo.

LA INVASIÓN DE LOS HIELOS

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LA INVASIÓN DE LOS HIELOS

AUTOR: H.S.THELS

COLECCIÓN ESPACIO MUNDO FUTURO Nº 3. EDITORIAL TORAY.

1ª EDICIÓN 1954

PORTADA: CHA´BRIL

Al igual que el asesino siempre regresa a la escena del crimen, este blog acaba reincidiendo con unos cuantos autores que considero indispensables, y entre éstos ocupa un lugar muy especial –al menos para mí- Enrique Sánchez Pascual, en esta ocasión bajo el disfraz de H. S. Thels, uno más de sus múltiples seudónimos.

Nos encontramos con una de las primeras (casi me atrevería a decir que la primera) obras del autor en la novela popular, mundo en el que se convirtió con el tiempo en uno de los más prolíficos autores que ha dado nuestro país.

En el lejano futuro de 1980, el teniente de las fuerzas estadounidenses Gerald Ryde se encuentra desde hace 6 meses  en una misión de vigilancia en la isla de Okushirish, perteneciente a Japón, país que sigue  bajo el mando norteamericano desde que finalizara la guerra en 1945.

Su misión: observar y anotar el avistamiento de cualquier barco o avión que se aproxime a las costas japonesas, en previsión de posibles ataques enemigos, gracias a la ayuda del tele-radar, un impresionante invento que permite visualizar objetos que se encuentran a gran distancia.

El 11 de Septiembre de 1980 (sí, sí, el 11 de Septiembre) el teniente recibe el aviso de que 7 aviones de combate soviéticos de última generación se aproximan a las costas japonesas, sin lugar a dudas con oscuras intenciones, lo que desata un incidente que termina al derribar los cazas atómicos de defensa americanos esta expedición rusa, dando inicio a una escalada de mutuos reproches diplomáticos que parecen conducir inevitablemente a la Tercera Guerra Mundial.

En contestación al derribo de sus aeronaves, la Unión Soviética consigue que en las radios y televisiones americanas se oiga constantemente música caucásica. Imaginad si llega a haber sido la guerra contra España: todo el día oyendo a Juanito Valderrama o al Fary. El S.S.U.S.A., la secreta organización que ha sustituido las funciones antaño asumidas por la C.I.A. o el F.B.I., encarga una delicada misión a Leo Taylor, su mejor agente: deberá desplazarse al mismo Moscú para averiguar las intenciones del enemigo.

Mientras tanto, el Estado Mayor  soviético, al mando del dictador Ivanossow -un émulo de

hielo

La Operación Blancura

Stalin, que no es más que la marioneta de un personaje mucho más siniestro-, ha tomado la decisión de declarar la guerra al decadente Occidente, poniendo en marcha la secreta “Operación Blancura” (¿patrocinaría la novela Ariel?), lanzando sobre Groenlandia bombas de fosforohidrogenol, un explosivo cuya capacidad destructiva supera con creces al de las bombas de Hidrógeno.

El jefe del Servicio Civil de Meteorología de Bélgica, Victor Martin, alerta a las autoridades norteamericanas de la inminente presencia en Europa de una borrasca como el mundo no ha visto nunca. Sus predicciones se ven pronto confirmadas por las autoridades europeas, que informan de que miles de enormes icebergs navegan por el Atlántico  en dirección a las costas de Europa, lo que provoca una descomunal bajada de las temperaturas en todo el continente, con consecuencias del todo imprevisibles. La invasión de los hielos ha comenzado.

Pasados unos meses, Europa se encuentra totalmente cubierto de hielo, obligando a los pocos supervivientes del continente a emigrar a África, y lo más extraño de todo es que la helada invasión sigue desplazándose, en contra de todo principio científico, en dirección a los Estados Unidos, como si los icebergs estuvieran teledirigidos.

Y os estaréis preguntando: ¿No es un poco absurdo por parte de la U.R.S.S. provocar una nueva glaciación cuando tu propio pueblo va  a sucumbir bajo el hielo?. Tranquilos, porque con independencia de que las motivaciones de los malvados no siempre siguen la lógica normal del buen cristiano occidental, en este caso los pérfidos soviéticos lo tienen todo pensado, gracias a sus malignos científicos, que han inventado unos rayos térmicos que permiten recuperar el terreno helado.

Como era imperativo en los años en que se escribió esta novela, en plena ebullición de la propaganda anticomunista, la visión que se ofrecía de la Unión Soviética no podía ser más siniestra, hasta el punto de que no sólo el comunismo era malo, sino que sus dirigentes eran poco menos que demonios:

Los hombres de ciencia rusos, sometidos a una tiranía sin igual que les había convertido en esclavos de una investigación dedicada a satisfacer los deseos de sus gobernantes, trabajaban en condiciones especiales que habrían de conducirles por fuerza al prematuro descubrimiento de planes orientados solamente hacia el mal”.

He de reconocer que me resulta muy gracioso leer este tipo de improperios contra los tiranos de otros países, cuando España se encontraba en plena dictadura de Franco. La línea que separa al tirano del salvador siempre ha sido muy delgada.

A todo esto, el protagonista de la novela, Leo Taylor, ha sido capturado por las autoridades soviéticas, y abandonado a un destino peor que la muerte en la helada Groenlandia, sin sospechar que la voluntad de hierro de un buen americano puede sobreponerse a cualquier adversidad con tal de proteger a las gentes de bien.

Con mi habitual gusto por comparar ficción con historia, y dada la especial relevancia del escritor, un verdadero experto en la Segunda Guerra Mundial (no olvidemos que escribió unas cuantas novelas de mayor longitud de las habituales de género bélico con el seudónimo de Karl Von Vereiter), varios puntos me han resultado especialmente destacables en la novela:

  • En la novela Japón continúa en 1980 bajo la supervisión de los Estados Unidos. En la realidad la ocupación americana de Japón finalizó de forma efectiva en 1952, tras la firma del Tratado de San Francisco el 8 de Septiembre de 1951, pero continuó durante años con una fuerte presencia militar en el país, consecuencia del pacto de Seguridad firmado entre ambos países. Japón tras la guerra era una presa fácil para otras potencias como China, que sufrió durante la II Guerra Mundial la sangrienta invasión japonesa; la U.R.S.S., con la que mantenía distintos contenciosos como la soberanía de las islas Kuriles; o incluso la India, que durante la II Guerra Mundial también luchó contra Japón en el frente asiático.
  • El mundo continúa en 1980 en plena Guerra Fría, con el mundo dividido entre el bloque Occidental y el Oriental. Lógicamente en el año en que se escribió la novela, el Telón de Acero estaba en su máximo apogeo, y no se podía prever por aquel entonces que tan sólo 10 años después del momento en que se desarrollan los hechos se produciría el fin de la U.R.S.S., primero en 1989 con la caída del muro de Berlín, y posteriormente en 1990 y 1991 al conseguir la independencia 15 de las Repúblicas que la componían.
  • La invasión de los hielos, el sistema empleado por los soviéticos en la novela para la conquista del mundo, puede no estar lamentablemente tan alejada de lo que está ocurriendo realmente en la actualidad con el cambio climático provocado por la mano del hombre. Groenlandia, cubierta en un 80% de su superficie por hielo, con un espesor que puede alcanzar los 3 kilómetros, no ha sido bombardeada con Fosforohidrogenol, pero la realidad es que el aumento de temperaturas en el planeta está provocando un alarmante descenso en su volumen de hielo, con unas consecuencias que tan sólo estamos empezando a entender en la actualidad. Tal vez no hagan falta malvados soviéticos, desalmados asiáticos o invasores extraterrestres para acabar con el planeta, y nos baste con mantener el actual ritmo de vida para conseguirlo sin ayuda de nadie.
  • Curiosa la fecha del ataque aéreo soviético que desata el conflicto mundial: el 11 de Septiembre, fecha que permanecerá para siempre en la historia por otro ataque aéreo contra Estados Unidos que por desgracia fue muy real, y que probablemente cambió el mundo.

Como resumen de esta reseña, que una vez más se ha desviado totalmente del tema original, sin ser una de las grandes obras de Enrique Sánchez Pascual, el autor siempre es una garantía de entretenimiento, y aunque todavía tenía un largo camino por delante para depurar su narrativa, nos encontramos con una de esas novelas que consiguen que te sientas orgulloso de ser un buen occidental, y que fomentan que se formen largas colas en las oficinas de reclutamiento de las Fuerzas Armadas (Por supuesto estoy de broma, es sólo para  transmitir el tono de la novela, que no puede ser más retro).

A disfrutar de la obra del gran Enrique Sánchez Pascual.

CUENTAME UN CUENTO, CLARK CARRADOS

Ya he hablado de Luis García Lecha (Clark Carrados y Louis. G. Milk entre otros) en anteriores reseñas del blog, un autor conocido por los aficionados a la novela popular, pero en mi opinión no suficientemente valorado, no sólo por ser probablemente el más prolífico de todos los escritores de la literatura de quiosco, sino también por tener una calidad de nivel medio mucho más que aceptable para el ingente volumen de su obra.

El objeto de esta reseña no es, como en otras ocasiones, el resumen de una de sus novelas, sino intentar recopilar sus “homenajes” a famosos cuentos y novelas que de vez en cuando aparecen en su interminable bibliografía, a veces fácilmente reconocibles en el mismo título, pero en otras no. De seguro que se me quedarán en el tintero un buen puñado de novelas, que intentaré ir añadiendo según los vaya descubriendo, bien por mi propia mano, o por los múltiples comentarios (modo sarcasmo) que suelen acompañar a mis artículos. Fuera de bromas, agradeceré cualquier aportación, como siempre.

EEMF002 - Clark Carrados - EL CEREBROEl Cerebro. Nº 2 de Espacio Mundo Futuro de Toray. Clark carrados

Novela con reseña propia en este blog, es una versión libre y futurística de “El maravilloso Mago de Oz”, de L. Frank Baum, autor del que –reconozcámoslo- el 90% de nosotros no somos capaces de mencionar cualquier otro libro suyo, a pesar de que aparte de los 13 libros que dedicó a OZ (en uno de ellos relata incluso el final del famoso mago), escribió otras 9 novelas de fantasía al margen del universo Oz, 55 libros de temática variada,  y 82 relatos cortos.

Al margen de esto, una curiosidad para los cinéfilos: la película “Zardoz” de John Boorman es un homenaje al mago de Oz, no sólo en el nombre del film (WiZARD of OZ), sino en la estructura del argumento.

 

Una princesa de Siria. Nº 60 de Espacio Mundo Futuro de Toray. Clark carrados.espacio-toray-060-una-princesa-de-sirio-clark-carrados

Versión de la maravillosa saga de 10 libros de Edgard Rice Burroughs, “Una princesa de Marte”, dedicada al personaje de John carter. Si habéis visto la película de mismo título, por favor, no son los androides que estáis buscando. Olvidadla cuanto antes, y leed las novelas.

Un consejo: tanto si sois aficionados al comic como si no, comprad ya un ejemplar de “Starlight, el regreso de Duke Mc Queen” con guion de Mark Millar, un maravilloso homenaje a John Carter.

 

espacio-toray-085-viaje-al-centro-de-plutoniaViaje al centro de Plutonia. Nº 85 de Espacio Mundo Futuro de Toray. Clark carrados.

El título lo dice todo. La versión Carradiana de “Viaje al centro de la Tierra”, de Julio Verne, padre de la ciencia ficción junto con H.G. Wells.

En 1.915, el científico ruso Vladimir Obruchev produjo su propia versión de un mundo antediluviano en su novela “Plutonia”, que ubica a los dinosaurios y a otras especies del Jurásico en el subsuelo de Siberia.

Doble “Homenaje”, por tanto, por parte del autor.

 La vuelta de Gulliver. Nº 20 de Espacio Mundo Futuro de Toray. Louis G. Milkespacio-toray-020-la-vuelta-de-gulliver

Homenaje del escritor a Los viajes de Gulliver, clásico de la literatura universal del irlandés Jonathan Swift, al que como curiosidad, se debe –aparte de esta obra maestra- la invención del nombre de mujer Vanessa, muy popular hoy en día. El nombre lo ideó en un poema de 1.726 llamado “Cadenus and Vanessa”.

Otra curiosidad de “Los viajes de Gulliver”: oficialmente, las dos lunas de Marte (Fobos y Deimos) fueron descubiertas en 1.877 por el astrónomo Asaph Hall, quien pudo verlas desde el Observatorio Naval de los Estados Unidos, cerca de Washington. Sin embargo, más de ciento cincuenta años antes Swift las había descrito con bastante exactitud en Los viajes de Gulliver. Las coincidencias en tamaño, distancias y velocidad de rotación con los satélites mencionados en el relato son bastante grandes y, sin embargo, la óptica disponible durante la vida de Swift, no permitía ver esos cuerpos celestes tan pequeños y que se separan tan poco de la esfera de Marte.

Respecto del autor, no puedo resistirme a contar una anécdota , muy representativa del daño que puede causar la palabra, y premonitoria de lo que siglos después ocurriría de forma constante en las redes sociales, donde parece que todo el mundo puede decir impunemente cualquier barbaridad , que miles de personas pensarán que es totalmente cierto.

En 1.708, John Partridge, un astrólogo muy conocido de su época (el Rappel del momento), se refirió sarcásticamente a la Iglesia de Inglaterra como “La Iglesia infalible”, lo que indignó a Jonathan Swift, que no olvidemos que era clérigo antes que escritor.

Swift inventó un personaje falso, Isaac Bickerstaff, y publicó con ese seudónimo su famoso Predictions for the Year 1.708: “…yo pronostico solemnemente que ese vulgar escritor de almanaques llamado Partridge, cuyas predicciones son siempre vagas, imprecisas y erróneas, morirá exactamente el 29 de marzo, por lo que le recomiendo que ponga sus asuntos en orden”.

Partridge publicó en respuesta una carta en la que aseguraba que ese Isaac Bickerstaff no era más que un astrólogo de poca monta deseoso de fama. El día 30, Swift publicó otra carta anónima, en la que el supuesto autor narraba cómo Partridge había enfermado cuatro días antes y había fallecido en su residencia a las 7:05 pm del día 29 de marzo. La carta fue publicada por otros escritores y periódicos, que la creyeron cierta.

John Partridge se apresuró a desmentir en una nueva carta la mentira, pero fue absolutamente inútil: el nombre de John Partridge se retiró del registro oficial, con lo que oficialmente se le daba por muerto, y todo el mundo creyó que realmente había fallecido, incluidos muchos admiradores que se agruparon a la puerta de su casa para una vigilia, y hasta enterradores que se acercaron para hacerse cargo de las pompas fúnebres del famoso astrólogo.

A partir de ese momento, la carrera de John Partridge cayó en picado y tuvo que dejar de publicar su almanaque al caer sus ventas. Sus detractores, que eran muchos (pues Partridge había indignado tanto a los seguidores de la Iglesia como a aquellos cuya muerte había predicho, y a los que pensaban que la astrología era una completa patraña), continuaron con el bulo como venganza.

Por cierto, ¿de qué iba esta reseña? Ah, sí, Clark Carrados.

 espacio-toray-453-simbad-el-astronautaSimbad el astronauta. Nº 453 de Espacio Mundo Futuro de Toray. Louis G. Milk.

Versión de Simbad el Marino, relato incluido en Las mil y una noches, obra a la que no pertenecía en origen pero a la que se incorporó entre los siglos XVII y XVIII. El cuento en sí está considerado a su vez como una versión de La Odisea de Homero.

En la clausura de la noche 536, Scheherezade narra al rey Sharyar los siete viajes de Simbad, siendo hoy en día una de las partes más conocidas de la que es probablemente la más famosa recopilación de cuentos de la historia.

Curiosamente, Juan gallardo Muñoz (alias Curtis Garland, actuando en este caso como Johnny Garland), acudió también a este personaje en el nº 268 de la colección Espacio Mundo Futuro, en “Simbad viajó a las estrellas“.

 

Robinsones en la Tierra. Nº 522 de Espacio Mundo Futuro de Toray. Louis G. Milk.espacio-toray-522-robinsones-en-la-tierra

Homenaje a “Las aventuras de Robinson Crusoe”, novela de aventuras con mayúsculas, la obra más famosa del célebre escritor inglés Daniel Defoe, publicada en 1.719 y considerada la primera novela inglesa. Se trata de una autobiografía ficticia del protagonista, un náufrago inglés que pasa 28 años en una remota isla desierta, que ha dado lugar a que la palabra Robinson tenga su propia definición, y que según la RAE es  “Hombre que en la soledad y sin ayuda ajena llega a bastarse a sí mismo”.

Probablemente la historia tuvo como inspiración hechos reales ocurridos a Pedro Serrano, un capitán español que en 1.526 sobrevivió al naufragio de un barco español en un banco de arena del Mar Caribe, llamado ahora Banco Serrana en su honor, en territorio colombiano junto con otro compañero (Alexander Selkirk, que llegó a la misma isla tres años después, procedente de otro naufragio). Finalmente, de los dos náufragos, tan sólo Pedro Serrano llegó a ser rescatado en 1.534, 8 años después del naufragio.

Luis García Lecha  retomaría el tema, firmando como Glen Parrish  en el nº 650 de La conquista del espacio de Bruguera, en “Un naúfrago en el siglo XXX

Me gustaría aprovechar esta novela de Robinson Crusoe como defensa de la novela popular, en cuanto que muchas veces se argumenta que es una literatura obsoleta por ser machista, racista, y defensora de los valores católico apostólicos, entre otras cosas. Si bien es cierto que la novela popular es un fiel reflejo de la época en que fue escrita, uno no debe entender que por eso deba ser enterrada: Robinson Crusoe es una novela abanderada del colonialismo más rancio (Robinson Crusoe considera la isla de su propiedad en el mismo momento en que naufraga), y racista a más no poder, pues supone una defensa a ultranza de la supremacía moral de la raza blanca; y no obstante, no creo que haya mucha gente que no la considere una obra maestra de la literatura.

espacio-toray-074-el-planeta-perdido-louis-g_-milk El planeta perdido. Nº 74  de espacio Mundo Futuro de Toray. Louis G. Milk.

Versión de El Mundo Perdido de Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, sí, pero también autor de otras novelas entre las que destaca esta aventura protagonizada por el impetuoso profesor Challenger, sobre una expedición a una meseta sudamericana en donde aún sobreviven animales prehistóricos. Al igual que Sherlock Holmes, el Professor Challenger se basa en un personaje real, en este caso un porfesor universitario llamado William Rutherford. Challenger aparecería en otras dos novelas de Doyle, y a lo largo del siglo XX ha sido empleado por muy diversos autores, tanto en el mundo del comic (la liga de los hombres extraordinarios, de Alan Moore, o Section Zero, de Karl Kessel, entre otros ), el cine, la televisión  y la literatura (incluyendo a Alberto López Aroca).

Por cierto, ¿de qué iba esta reseña? Ah, sí, Clark Carrados.

LA ASTRONAVE FANTASMA

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¿Quién es Chá Bril?

TÍTULO: LA ASTRONAVE FANTASMA

AUTOR: LAW SPACE

COLECCIÓN ESPACIO MUNDO FUTURO Nº 42 . EDITORIAL TORAY

1ª EDICIÓN 1.955

PORTADA: CHA´ BRIL

Vuelvo a la mítica colección de ciencia ficción Espacio Mundo Futuro de Toray, y a uno de sus escritores más representativos, Law Space (Enrique Sánchez Pascual), a quien ya dediqué una reseña que incluía los correspondientes datos biográficos. Un autor que ya aviso será habitual en este blog, pues considero que es de esos escritores que merecen un homenaje desde ya mismo.

Con otra maravillosa portada del enigmático Chá Bril, ilustrador del que no he logrado información alguna, se inicia una de esas novelas que dejan huella en el nostálgico lector de la generación de la Mirinda.

Nos encontramos en París en el año 2.035, con todos los noticiarios hablando de un platillo volante que ha caído en los alrededores de la capital francesa, hecho éste que sorprende a Pierre Delahaye, dueño de la importante cadena de Almacenes «Prixunic», y a su bella y joven hija Christiane en un monumental atasco para entrar a la ciudad.

En una alocada maniobra de Christiane, con la intención de salvar el atasco, decide seguir a un coche de policía que avanza entre el tumulto con las sirenas en marcha, lo que les conduce hasta el lugar donde se ha estrellado el mencionado platillo volante, y a conocer al joven y guapo inspector de policía Louis Pamelon.

Como suele pasar en estos casos, el inspector Pamelon queda completamente prendado de Christiane, prometida en matrimonio con un joven físico llamado Edmond Flevier, y para impresionar a la curiosa joven a la que le hace prometer guardar silencio, le lleva al día siguiente al Instituto Antropológico, con el fin de enseñarle los cuerpos de dos alienígenas que secretamente han sido recuperados del Ovni siniestrado y a los que se les va a practicar una autopsia.

Con la complicidad del oficial Levon que les permite pasar a la morgue, nuestros protagonistas son testigos de excepción del primer contacto con una raza extraterrestre: unos extraños y terroríficos seres que tienen cuerpo humano, pero una cara en la que destaca un único ojo, y dos afilados colmillos que asoman por sus labios. (Parece que Chá Bril se leyó la novela, pues la portada se ajusta muy bien a la descripción).

Mientras tanto, científicos de la Sorbona han estudiado por su cuenta a estos seres, descubriendo que en realidad son humanos a los que han operado para dejarles un único ojo, y a los que han implantado los dos colmillos, que resultan ser un emisor y un receptor de radio.

A estos increíbles sucesos se suman una serie de hechos inexplicables sin aparente relación con la llegada del platillo volante: ha desaparecido la instalación atómica más importante de Francia, con su correspondiente pila y sus depósitos de uranio y plutonio; y más raro aún, ha desaparecido también una residencia femenina de Nantes con las doscientas jóvenes estudiantes que se encontraban allí en ese momento de vacaciones. Ambos edificios evaporados de la faz de la Tierra sin dejar rastro.

El comisario Renard, mente privilegiada de la Gendarmería Parisina, tiene la teoría de que los tres sucesos están relacionados, basándose en que del ovni estrellado se recuperaron dos cadáveres, pero en el interior de la nave había tres literas, lo que le hace suponer que un “extraterrestre” anda suelto.

¿De donde viene el platillo volante? ¿Por qué se ha estrellado?¿Cómo y por qué se están produciendo las misteriosas desapariciones de edificios y personas?.

Referencias a H.G. Wells, Julio Verne, Sherlock Holmes, Edgard Wallace, Peter Cheney…. Cualquiera que haya leído a a Enrique Sánchez Pascual sabrá que nos encontramos con uno de esos autores de amplia cultura literaria y cinematográfica que suele plasmarse en sus libros, en los que habitualmente también se refleja un fino sentido del humor, como por ejemplo este diálogo entre dos mujeres al respecto de los posibles tripulantes del Ovni estrellado:

“me ha dicho mi vecino que han llegado de Marte y que están dentro del «platillo» redactando un memorándum para nuestro Gobierno. Según parece, no tienen mujeres en su planeta y vienen a comprarlas aquí. ¡Fíjese qué emocionante, como en los tiempos de las esclavas!”

“— ¡Tiene usted razón! Es muy emocionante. ¡Imagínese, hombres con diez brazos!”

O también este diálogo entre Pamelon y Christiane:

“Espéreme ahí, en su casa. Tardaré cinco minu­tos en llegar…

— Y esperará veinte… ¿o es que se ha olvidado de lo que tarda una mujer en arreglarse?”

La novela cuenta con elementos que derrochan imaginación, como por ejemplo pastillas que aportan  alimento para un año entero, o ultrascopios que permiten “ver” la forma de objetos que ya no se encuentra pesentes, por poner sólo dos ejemplos.

Inocencia, fantasía, giros argumentales e intriga a raudales. ¿Se puede pedir más?

EL CEREBRO

TÍTULO: EL CEREBRO

AUTOR: CLARK CARRADOS

COLECCIÓN ESPACIO MUNDO FUTURO  Nº   2.  EDITORIAL TORAY

1ª EDICIÓN  1.954

PORTADA: Cha´Bril

EEMF002 - Clark Carrados - EL CEREBROPrimera novela de Luis García Lecha para la mítica colección Espacio Toray, de la que se convirtió en uno de los tres pilares fundamentales, junto a Enrique Sánchez Pascual (Law Space y H.S.Thels) y Juan Gallardo Muñoz (Johnny Garland), y donde en mi opinión se pueden encontrar las mejores obras del autor.

La novela, publicada en el nº 2, fue reeditada dentro de la misma colección en el nº 526, y sin embargo no tuvo una tercera vida en la colección Galaxia 2.001 de editorial andina, donde hay otra novela del mismo título, pero de Vic Logan.

A consecuencia de una avería, una nave espacial exploratoria ha tenido que aterrizar en la superficie de un desolado mundo situado en un lejano sistema solar al que bautizan como planeta “X”.

Tras realizar las pertinentes reparaciones, llegan a la conclusión de que para que la nave despegue, es necesario liberarla de peso, y tras eliminar todo lo que puede ser accesorio, comprenden que uno de los tripulantes debe ser abandonado en la superficie del planeta para que los demás puedan salvarse. Cuando van a proceder a sortear cual de ellos será el elegido, Brian Langdon se presenta voluntario, por entender que es el único que no tiene familia que le espere en la Tierra, aún sabiendo que como mínimo pasarán tres meses hasta que alguien pueda venir a rescatarlo, y que sólo contará con un improvisado refugio del que no podrá salir en 90 días, construido para hacer frente a las terribles condiciones climatológicas del planeta X, con 260° bajo cero en la superficie.

Cuando la nave despega con el resto de tripulantes, se produce una explosión que acaba con todos ellos, y con las pocas esperanzas de supervivencia de Brian Langdon, que ha quedado definitivamente abandonado en el planeta, sin posibilidad de rescate alguno.

Hasta aquí bien podría estar hablando del argumento de la película de 2.015, “Marte”, dirigida por Ridley Scott, pero el libro no trata de cómo sobrevive el protagonista aislado en un planeta extraño, sino que nos tiene reservado algo mucho más estrafalario.

Tres meses después, con los víveres a punto de acabarse, y con toda esperanza de sobrevivir perdida, Brian Langdom despierta y se encuentra con tres extraños hombres dentro del refugio, que afirman en un perfecto inglés ser habitantes de un planeta al que ellos llaman T-40, lengua que han aprendido captando emisiones de radio de la Tierra, lo que provoca que uno hable como un matón de barrio, otro como un caballero de la mesa redonda, y el tercero como un esclavo de la antigüedad, de acuerdo con sus programas radiofónicos preferidos de los que han aprendido el idioma.

Estos tres extraños personajes, una vez que Brian les explica cómo ha acabado solo en ese planeta, invitan a nuestro protagonista a que les acompañe hasta su planeta N-40, donde conocerá al ente que dirige ese mundo, una enorme máquina que llaman “El cerebro”, y se verá envuelto en una guerra entre los mundos N-40 y Z-2, dirigidos por las bellas reinas Sherma e Izza respectivamente.

Como suele ocurrir con las novelas de la colección Espacio Toray, nos encontramos con una novela repleta de ingenuidad, en este caso una versión del mago de OZ en el espacio, con el león, el espantapájaros y el hombre de hojalata sustituidos por los tres extraños acompañantes del protagonista; con bruja buena y bruja mala, y por supuesto, con el poderoso mago de Oz.

Es probable que a cualquier joven de 16 años que leyera este libro, le explotara la cabeza, pero entiendo que es una joya absolutamente disfrutable para personas de mentes abiertas y nostálgicas de los tiempos pasados, cuando aún teníamos la capacidad de maravillarnos.

PANICO

TITULO: Pánico

AUTOR: S. D. Haltes-Falmor.

COLECCIÓN: Espacio el Mundo Futuro Nº 007. Editorial Toray.

PORTADA: CHABRIL

AÑO EDICIÓN: 1.953

salvador ducetSalvador Dulcet Altés (1914, Reus -1987, Barcelona ) fue un guionista y traductor de cómics que también quiso probar suerte de manera ocasional en el mundo de la literatura popular, desconozco si por algún tipo de reto personal o, como es más probable, para obtener unos ingresos extra adicionales. Aparte de con el nombre de S.D. Haltés Falmor, autor de la novela objeto de esta reseña,  y de otra única novela (“El átomo juega su baza”) con la que pasará a la historia por haber inaugurado la colección de Espacio Toray, firmó también como Jean de Luz  obras como“Hacia la muerte con amor” o “Doña Jimena” entre otras, y sobre todo como Roy Silverton, seudónimo que empleó habitualmente en la colección Espacio Toray, y en el género del Oeste y bélico.

Mi ejemplar del nº 1 de la colección Espacio Toray, mordido por un ratón

Como Roy Silverton escribió 11 títulos de la colección espacio Toray, un buen número de novelas del género bélico en las colecciones Hazañas bélicas y Relatos de Guerra, y algunas novelas del oeste en diversas colecciones (Oeste Ilustrado, Salvaje Oeste, Rutas del Oeste,etc) casi siempre dentro de la editorial Toray.

Como guionista de cómics, de larga trayectoria, destaca su labor en las colecciones “Aventuras de capa negra”, “El pequeño grumete”, o “Los hijos de Visnú”, entre otras muchas.

De su labor como traductor hay que agradecerle que de su puño y letra salieron, entre otras cosas, gran parte de las traducciones al castellano de los superhéroes marvel publicados por la editorial vértice. Las veces que habré leído y releído esos comics.

La relación completa de novelas publicadas por el autor en el género de la ciencia ficción, incluyendo reediciones, es la siguiente:

Título Colección Editorial Seudónimo
Asteroide Nueve-Uno-Seis 221 Espacio Toray Roy Silverton
Asteroide Nueve-Uno-Seis 281 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Avanzadilla cósmica 251 Espacio Toray Roy Silverton
Avanzadilla cósmica 310 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
El átomo juega su baza 1 Espacio Toray S.D. Haltes-Falmor
El fin del mundo 3 Robot 76 Toray Roy Silverton
El fin del mundo 2 Espacio (gráfica) Toray Roy Silverton
El gran peligro 141 Espacio Toray Roy Silverton
El gran peligro 253 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
El Sol puede estallar 213 Espacio Toray Roy Silverton
El Sol puede estallar 262 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Enemigo invisible 233 Espacio Toray Roy Silverton
Enemigo invisible 351 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Hormigas gigantes 239 Espacio Toray Roy Silverton
Llamada de socorro 4 Robot 76 Toray Roy Silverton
Llamada de socorro 2 Espacio (gráfica) Toray Roy Silverton
Los hombres-mono de Titán 183 Espacio Toray Roy Silverton
Los rebeldes de la galaxia 521 Espacio Toray Roy Silverton
Los rebeldes de la galaxia 211 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Los últimos selenitas 158 Espacio Toray Roy Silverton
Los últimos selenitas 305 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Marte tuvo pasado 216 Espacio Toray Roy Silverton
Marte tuvo pasado 272 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Ovnis bajo las olas 518 Espacio Toray Roy Silverton
Ovnis bajo las olas 67 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton
Pánico 7 Espacio Toray S.D. Haltes-Falmor
Pánico 532 Espacio Toray S.D. Haltes-Falmor
Tiempo mutante 110 Ciencia ficción (2ª) Toray Roy Silverton
Tiempo mutante 123 Galaxia 2001 Andina Roy Silverton

Atención al título de los hombres-mono de Titán, novela que por desgracia no está en mi colección, pero que promete emociones fuertes, especialmente a los adoradores de los simios traviesos, que los hay.

Dentro del género bélico y del Oeste escribió un buen número de novelas con el seudónimo de Roy Silverton,  y en el policiaco participó en varios títulos de la colección Brigada Secreta de Toray (la que tenía formato de revista), con su propio nombre.

También escribió varos libros de biografías con su propio nombre dentro de la colección “Hombres famosos” de Toray (Alejandro Magno, Marco Polo y Goya, entre otros).

panicoVolviendo a la novela, nos encontramos en un lejano futuro en Estados Unidos (lejano futuro para la época en que se escribió el libro), el 31 de Diciembre del año 2.000 para ser más exactos, con el mundo preparado para celebrar por todo lo alto el cambio de milenio, cuando misteriosamente todos los dispositivos eléctricos dejan de funcionar simultáneamente, lo que provoca el más absoluto caos en todos los rincones del planeta. (Vamos, lo que se esperaba del efecto 2.000 en los ordenadores y que al final quedó en nada).

Los protagonistas de la novela son Larry Adams, un apuesto y joven heredero que trata desesperadamente de llegar a Washington para las celebraciones del cambio de milenio; su tío Warner Leyland, uno de los más brillantes científicos de la Tierra, a quien el apagón global sorprende en un tren de alta velocidad  camino de los montes Apalaches; Roger Clevers, el dinámico director del Interplanet, periódico de referencia de la ciudad de Washington; y Miriam Hunter, una intrépida y bella periodista del mismo diario, que se encuentra en medio del caos de forma casual con Larry Adams.

Tras el caos inicial generado en un mundo donde prácticamente todo funciona mediante relampagos-9788433978264electricidad, con un sistema sin cables muy parecido al proyecto inconcluso del gran Tesla, la población empieza a reaccionar retomando medios alternativos que no precisan de la electricidad: caballos, bicicletas, e incluso máquinas de vapor.

Por cierto, aprovecho desde aquí para recomendaros que indaguéis sobre la apasionante vida y obra de Nicola Tesla, y para ello recomiendo algo ligero como el libro de Jean Echenoz sobre el no tan famoso como debiera científico, “Relámpagos”.

Por otro lado el gran sabio Warner Leyland ha descubierto que la alteración de los sistemas eléctricos está provocada por unas radiaciones emitidas por extraños cuerpos situados una altura superior a los quince mil metros, publicando dicha información el diario Interplanet, que ha conseguido editar unas pocas páginas a la antigua usanza, sin electricidad, con el añadido de que atribuye la catástrofe a un ataque extraterrestre, lo que provoca el más absoluto pánico en la población, reviviéndose lo ocurrido mil años antes, cuando la humanidad daba por sentado que el cambio de milenio conducía inexorablemente al fin del mundo.

Mientras tanto Leyland y su sobrino idean un plan para analizar sobre el terreno las fuentes de radiación que desde el límite de la estratosfera están provocando el apagón eléctrico global, y para ello adaptan una nave con un novedoso motor ideado por el profesor que no precisa de chispa eléctrica en la combustión, con la finalidad de que Larry lo pilote hasta uno de los generadores de radiación. Por desgracia, existen humanos muy interesados en sabotear la misión e impedir que se descubra el origen del ataque.

¿Quién o qué ha provocado el apagón eléctrico?. ¿Por qué hay humanos interesados en que no se descubra la verdad?¿Podrán nuestros héroes salvar a la humanidad?. ¿Se acabará casando nuestro protagonista con la bella Miriam Hunter? Todo esto y más lo encontraréis en la novela.

Respecto al libro, me ha sorprendido que para el año en que está escrito hay determinados aspectos científicos que se acercan bastante a la realidad: se habla de trenes que alcanzan los 300 km/h, de aparatos eléctricos que no precisan de cables para funcionar, de teléfonos en los que se enciende un espejo y aparece la cara del que llama, y de pilas atómicas con propiedades muy parecidas a las actuales baterías de litio.